“Voy a estar acá hasta que alguien me dé una solución”
Guillermo Rodrigo Ezequiel Reynoso se encadenó este miércoles frente al edificio donde funcionan Comedores, Dirección Departamental de Escuelas y Arquitectura. Denuncia persecución laboral, reclama su reincorporación y cuestiona las condiciones de funcionamiento de distintos comedores escolares del departamento.
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La mañana de este miércoles tuvo una escena inusual frente al edificio provincial donde funcionan la Dirección de Comedores, la Dirección Departamental de Escuelas y el área de Arquitectura. Allí, encadenado en la puerta, Guillermo Rodrigo Ezequiel Reynoso inició una protesta para reclamar por el cese de sus funciones en el área de comedores escolares. “Me dejó sin trabajo la señora de Comedores sin motivo ni causa”, afirmó Reynoso en diálogo con El Debate Pregón. Según explicó, el pasado 6 de mayo fue notificado de su cese laboral y asegura que ya estaba decidido antes de cualquier instancia de diálogo. “Ese mismo día pedí una reunión y ya me tenían preparado el cese. Inclusive ya tenían designada a otra persona para ocupar mi lugar en cocina”, sostuvo.
Reynoso trabajó durante casi tres años en distintos establecimientos educativos del departamento y aseguró que el conflicto con la coordinación local comenzó a raíz de cuestionamientos sobre el funcionamiento interno de los comedores. “Me siento perseguido por esta señora. Así como yo, hay un montón de compañeros a los que les pasa lo mismo, pero no se animan a hablar”, manifestó.
En su relato, mencionó sucesivos traslados entre escuelas y señaló que en varias oportunidades se le argumentó que existían problemas o irregularidades en los lugares donde era destinado. “Primero estuve en la Escuela 8, después me mandó a la 75 porque supuestamente ahí se robaban las cosas. Yo levanté ese comedor, estaba destruido. Después me quiso mandar a la 69, también porque según ella se robaban cosas. Y después atrás del Cementerio. Le pregunté si yo era un espía”, expresó.
El trabajador aseguró que su desempeño puede ser corroborado por directivos y comunidades educativas de distintas instituciones. “Jamás falté el respeto a nadie. Pueden preguntar en la Escuela 75 cómo trabajé”, dijo. También cuestionó las condiciones materiales en las que, según denunció, funcionan algunos comedores escolares. “No hay cuchillas, no hay pela papas, las cocinas son desastrosas. En algunos lugares faltan productos de limpieza desde hace meses. Se rompió el freezer y seguían usándolo”, afirmó.
En ese marco, relató situaciones ocurridas recientemente en la Escuela Agrotécnica, donde señaló que debían cocinar para más de 260 alumnos con recursos insuficientes. “Me mandaron solo para atender a más de 260 gurises. Hay cosas que no dan más”, sostuvo. Reynoso además aseguró haber recibido testimonios de padres vinculados al pedido de dinero para productos de limpieza. “Una madre me contó que pedían 2.500 pesos por alumno para comprar elementos de limpieza. Así no se solucionan los problemas”, señaló.
Durante la entrevista también tomó la palabra la madre del trabajador, quien acompañó la protesta y cuestionó duramente a la coordinación departamental del área. “Ella no va a poner en juego la honestidad de mi hijo. Si el cargo le queda grande, que renuncie”, expresó. La mujer aseguró que existen otros trabajadores en situaciones similares pero que no se animan a hablar “por miedo a perder el trabajo”. Reynoso, quien indicó ser chef profesional recibido, aseguró que permanecerá en el lugar hasta obtener respuestas. “Voy a estar acá hasta que alguien me dé una solución. No sé si un año, dos o diez, pero me voy a quedar”, afirmó.