Hablan su madre y su hermana:
"A Alberto Nisman lo mataron, no se mató"
Ambas están convencidas de que no fue un suicidio. La madre evoca detalles de lo que vio la noche en que Nisman fue hallado en su departamento.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/004/0000004957.jpg)
Sara Garfunkel, la madre del ex fiscal Alberto Nisman, de cuya muerte se cumple un año el próximo lunes, ofreció un extenso reportaje, junto con la hermana de Nisman, Sandra, a la Agencia Judía de Noticias. Ambas se muestran convencidas de algo. A Nisman lo mataron. A ninguna de las dos les cierra la hipótesis del suicidio y reclaman: "No se mató, queremos saber cómo y cómo fue todo armado". La madre de Nisman, además, relata lo que vio cuando entró al departamento de Nisman, la noche del fatídico hallazgo.Lo que sigue son fragmentos de la entrevista realizada por Daniel Berliner, que acaba de ser difundida por la Agencia Judía de Noticias."Deseo que no se cierre (la causa) ni que siga eternamente la carátula como muerte dudosa, sino saber algún día cómo murió: si lo decidió él, si lo obligaron, qué pasó con mi hermano", matizó Sandra Nisman. "¿Qué habría pasado si me hubiese quedado todo el fin de semana?" con él en su departamento, se cuestiona Sara Garfunkel.También disintieron: "no se mató, quisiera saber qué pasó y cómo fue todo el armado", aseguró Sara con convicción de madre; "deseo que no se cierre (la causa) ni que siga eternamente la carátula como muerte dudosa, sino saber algún día cómo murió: si lo decidió él, si lo obligaron, qué pasó con mi hermano", reclamó Sandra.Pero coincidieron en que "no les cierra" la hipótesis del suicidio, fundamentalmente por su estado de ánimo previo y por la posición final del arma. Sara Garfunkel relató pormenores de ese 18 de enero de 2015, cuando entró a la casa de su hijo y agregó, "¿Cómo sé yo que a él le entregaron un arma y que él pidió un arma?""¿Qué habría pasado si me hubiese quedado todo el fin de semana?" con él en su departamento, se cuestiona Sara, comprensible, pero injustificadamente...-¿Cómo están después de este difícil año?Sandra Nisman- La respuesta es un poco obvia, sobre todo cuando se acercan estas fechas, uno recuerda todo lo que pasó, los días anteriores, los días posteriores, durante todo el año, así que es inevitable, si bien no con la intensidad del año pasado, es inevitable estar mal y sentir la ausencia de Alberto.-¿Ustedes perciben el acompañamiento de la sociedad, más allá de que hay una parte que ha tratado de lastimar la figura de Alberto?S.G.- Sí, percibo que sí, que nos están acompañando.S.N.- Eso es lo que nos ayuda también a no bajar los brazos y nos hace sentir mejor y que nos hizo sentir mejor en momentos difíciles en que había que escuchar mentiras y distintas cosas.-¿Cómo vivieron cuando se lo maltrató a Alberto socialmente?S.N.- Fue muy duro, porque todavía no pudimos procesar la muerte de improviso de Alberto y en ese momento mucho menos. Tras estar procesando todo eso, estar escuchando las cosas que se escuchaban, que eran mentiras y con un claro objetivo. Fue muy duro y además sentíamos que faltaba Alberto, que era el único que se podía defender. Nosotros, más allá de lo personal, del resto de las cosas no estamos al tanto. Hablar así de una persona que no se puede defender, que está muerta, con el dolor de la familia y a flor de piel, fue muy difícil.-¿Cómo está llegando a este aniversario?S.G.- Es duro.-Yo siempre pensé en dos cosas: los últimos momentos de Alberto y su situación personal cuando le tocó abrir esa puerta. ¿Cómo fue ese día?S.G.- No lo podía creer. Hasta que no entré al departamento, yo pensé que se había ido y no había vuelto a la noche. Pero a medida que fui entrando al departamento, estaba todo como si estuviera bien, estaba todo en orden. Como si él estuviera vivo ahí y hubiera salido. Menos en el baño.-¿Usted entró creyendo que él estaba vivo?S.G.- Yo pensé que no estaba ahí adentro. Al ver el diario, yo pensé que no estaba. Entré y empecé a prender todas las luces. En el dormitorio estaba la puerta cerrada, ahí fue cuando yo no me animé a abrir y le dije al custodio que la abra él. Yo no pensé nada, pero no me animé a abrir la puerta. No había nadie, y después había luz en el baño... y bueno. Y ahí vi.-Cuánto coraje. ¿Este cambio que hubo ahora, de la fiscal a la jueza, le genera algún optimismo?S.G.- No sé, la verdad que no sé. A mí me llama la atención que después de un año acepte. Nada más que eso, porque no lo quiso aceptar durante el año las veces que se lo dijeron.-¿Él en algún momento Alberto anticipó familiarmente que iba a hacer esa denuncia?S.G.- Sí, yo lo sabía. Él compartía su trabajo cuando quería.S.N.- En general nos avisaba cuando iba a hacer algo público, para que nosotras estuviéramos al tanto.S.G.- En febrero dijo, cuando vuelvo de afuera, (del viaje a Europa). El volvía a fin de Enero.S.N.- El 31 de diciembre, en la noche de fin de año, conversamos y ahí nos dijo, cuando yo vuelva del viaje, porque él volvía el 24 de enero. Nos dijo después de que yo vuelva, les quiero contar que voy a hacer esta denuncia y dijo contra la presidenta.-¿Su recomendación fue que no lo hiciera?S.G.- Para mí se tendría que haber ido de la causa AMIA, pero años antes. Pero bueno, no me hizo caso. Mi mamá cuando vivía también le decía.-¿Tiene alguna expectativa de lo que a Justicia se refiere?S.G.- No, si después de un año no hicieron nada, para mí es medio difícil. Pero ojalá que sí, que pase algo.-Este Gobierno trajo una impronta distinta, tanto en el tema AMIA, como en el tema NismanS.G.- Vamos a ver qué van a hacer.S.N.- La intención es muy buena y es muy alentador todo lo que están haciendo. El tema es que después de un año, muchas pruebas y muchas cosas ya se perdieron. Si en las primeras horas o días no se investiga a fondo, después es muy difícil. Es complicado, Ds quiera que se llegue a la verdad de lo que pasó. Pero cuando pasan los primeros días sin haberse tomado todos los recaudos que se tendrían que haber tomado, por mejores intenciones que haya, que obviamente hay que tratar de hacer todo lo posible, es mucho más difícil. Está la causa AMIA, es infinitamente más difícil después de tantos años.
