Cambiar la mirada
Cada uno mira cómo puede desde su óptica, desde su ángulo. Cada uno aprende desde su horizonte de comprensión. Quizá quien sólo ha visto un río piensa que no existe una extensión de una masa de agua como es el mar. Pero un día alguien le muestra el mar. Hay quienes sólo conocen su paisaje desde el camino, desde la casa o el campo: un día vuelan y pueden ver todo desde el cielo.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/131/0000131982.jpg)
Dice el tango de Cadícamo: "En todo, siempre el color/ Es del cristal/ Con que se mira..."Aprender es incorporar conocimientos, valoraciones, nuevos hábitos; pero es también poner en tela de juicio criterios anteriores, las formas de mirar la realidad que se poseían quizá de modo indiscutible.Y toda la vida somos aprendices, somos discípulos.Aprender es por eso siempre un acto de humildad: "Sólo sé que no sé nada "dice el viejo adagio.Pero Tomás de Aquino decía: "lo que se recibe, se recibe según la forma del recipiente". Y también habrá pensado el sabio santo que es necesario cambiar los recipientes cuando son inadecuados para recibir lo que queremos recibir.Tenemos un modo de conocernos a nosotros mismos, a los demás, a la creación, a Dios; tenemos recipientes para percibir el agua de esos datos. A veces esos recipientes son vasos, otras veces son grandes ríos y otras pequeñas lagunas.Tenemos distintos modos de cocinar los ingredientes y tenemos también variedad de ingredientes.Nuestro tiempo tiene aguas potables y aguas tóxicas, tiene recipientes eficaces y "cisternas agrietadas" como decía el viejo profeta (Jer 2).Nuestro tiempo tiene buen alimento y comida chatarra, tiene buenas recetas de cocina y recetas que dañan la salud.La verdad, el bien, la belleza la armonía que garantiza la unidad existe y existen distintos modos de procesarlos como existen distintas maneras de cocinar con la materia prima que nos brinda la naturaleza y el mercado.Nuestro tiempo tiene luces y sombras: y las luces son muy grandes y las sombras también; por lo tanto se nos exige un especial ejercicio de discernimiento porque las grandes adversidades pueden y deben transformarse en grandes oportunidades.Otro aspecto a considerar: hay quienes rechazan a Dios como enemigo de la persona humana. En realidad es muy probable que lo que rechacen es la idea equivocada que se han hecho de Dios. Para algunos es el Ser supremo justiciero, para otro el legislador implacable, para otros el Terrible que permite desgracias absurdas para sus hijos. Es el "Dios terrorista" como decía Evdokimov. En realidad esas son personas que necesitan modificar el recipiente para recibir el Agua de la Vida (Jn 7). Han recibido mercadería para cocinar pero no han sabido darle cocción y sabor.Un ejemplo de Mt 20: El dueño de la viña paga a sus jornaleros según lo que había pactado con el que llegó a primera hora y así los que llegaron al final y trabajaron una hora recibieron lo mismo. ¿Los de la primera hora tienen derecho a protestar contra el dueño de la viña? ¿No tiene el propietario derecho a disponer de sus bienes según sus criterios que son los de la caridad que supera la justicia sin dañarla? El de la primera hora protestó: no tenía recipiente para recibir el agua de la caridad del patrón, dueño de la viña; no sabía cocinar con la mercadería de los saberes que recibía, no levantó vuelo para ver el paisaje.Dios da agua viva: pero necesita libertades que preparen buenos recipientes.Dios sabe alimentar a sus hijos: pero necesita buenos cocineros que administren los ingredientes que El mismo dispensa.
