Cultura Emprendedora
El error de vender lo que haces
El ciclo de vida de un producto es una herramienta de marketing para medir la evolución de las ventas desde el lanzamiento de un artículo y consta de cuatro etapas: Introducción, Crecimiento, Madurez y Declive. En la actualidad los ciclos de vida de muchos productos son exageradamente cortos. El ejemplo más claro son los celulares de alta gama, que renuevan sus modelos cada 6 meses, algo que se torna de algún modo insoportable.
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En la industria automotriz pasa lo mismo, solo que los ciclos son un poco más largos, dado que sería antieconómico cambiar el diseño cada 6 meses. Pero es importante aclarar que para encarar esta cuestión hay que separar la paja del trigo. Una cosa es la obsolescencia percibida, que es cuando las empresas de manera planificada definen que el ciclo de vida en un producto termina y nace otro, forzando en el consumidor la idea de que el que tiene es viejo y necesita el nuevo para no quedarse atrás.Acá vamos a hablar de los emprendedores que se enamoran de sus productos y se olvidan del ciclo de vida y por lo tanto mueren con él. Eso pasa cuando el empresario está demasiado enfocado en lo que hace y no en lo que el cliente necesita. Pensar en las necesidades, hábitos de consumo y preferencias de los clientes es prácticamente un tema de supervivencia para los tiempos que corren. Hoy podemos liderar un segmento y en cuestión de meses entrar en una etapa de declive que nos llevara a la quiebra si no tenemos un plan b.Hay que entender que las empresas existen porque satisfacen necesidades de los clientes, no porque hagan algo en particular. El fabricar un producto o prestar determinado servicio se hace para satisfacer una necesidad, si esa necesidad cambia, lo que hacemos no tiene razón de ser. Con lo cual, si nos definimos por lo que hacemos estamos en un problema.Hagan la prueba, pregúntenle a sus colegas, a cualquier comerciante, a la mayoría de los emprendedores: ¿Qué es lo que vendes? La mayoría les va a responder que es lo que hacen: que venden pan, motos, seguros, asesoramiento contable, artículos para el hogar, viajes, etc.Simon Sinek plantea en una charla TED titulada "Comenzar por el por qué" plantea que la gente no compra lo que haces sino el por qué lo haces. Para esto sostiene que la mayoría de las empresas comienzan por describirte que es lo que hacen, después te dicen como lo hacen y olvidan la razón más importante: ¿Por qué lo hacen? Las empresas se esmeran por detallar todos los beneficios de sus productos o servicios, algunos llegan a ser racionalmente superiores a los de cualquier competidor, pero no conquistan el corazón del cliente, solo van por su lado racional. Por el contrario, cuando uno ve la manzana mordida de Apple y debajo la frase "Piensa diferente" sabe que esa compañía busca innovar constantemente, que busca cambiar el mundo con cada producto. Cuando uno ve el logo de nike y debajo la frase "just do it" uno percibe sus valores, su filosofía, el por qué lo hace. El concepto va más allá de unas muy buenas computadoras o unas zapatillas geniales.Cuando se conquista el corazón del cliente, las decisiones racionales quedan en un segundo plano. Es la razón que explica el liderazgo de Apple en el mercado de productos tecnológicos de alta gama, cuando hay productos similares y hasta superiores a precios inferiores. Se genera lealtad, fidelidad, pertenencia, identidad.En tiempos de ciclos de vida de productos muy cortos, las empresas cada vez más se definen por el propósito. Lo que hagan va en función de ese propósito, siempre pensando en las necesidades, enamorándose del problema, no de la solución.ImpulsarteGualeguayEntre Ríos
