Mirada Agroempresaria
El juego de suma cero de las economías regionales
En nuestro país la interacción de las economías regionales pareciera ser un juego de suma cero. Es decir, este postulado de la teoría de los juegos que indica que en un juego de suma cero, todo lo que gana un jugador, necesariamente lo tiene que perder el otro. Es tan compleja la realidad económica y política que es difícil diseñar políticas públicas para beneficiar a todos los sectores que intervienen en el sector primario.
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Si se libera el dólar y se bajan las retenciones los productores de grano tienen un incentivo porque el valor de lo que producen aumenta, pero la contrapartida es el mercado interno de ese grano, cuando es insumo de feedlots, tambos, criaderos de cerdos o granjas avícolas. Si por el contrario se busca planchar el dólar y mantener retenciones como se hizo durante los últimos años del kirchnerismo, el resultado es una migración de los productores de grano puros a distintos esquemas que transformen el grano en carne y poder así capturar un poco de valor para mantenerse en el juego.El resultado de tantas manipulaciones desde la política económica de los últimos años ha arrastrado a muchos productores a replantear constantemente su modelo de negocio, siempre en la búsqueda de quedar del lado de las ganancias y no en el de las perdidas es este juego de suma cero. Pero sabemos que de la producción de granos, es más fácil salir, que de algunos esquemas como tambos, criaderos de cerdos o granjas avícolas. Muchos jugadores que salieron estrepitosamente de la siembra y hoy tienen grandes inversiones en infraestructura fija, quieren pasarse al lado de las ganancias, pero las barreras de salida no son las mismas, los costos de salida no son los mismos y la velocidad de desinversión e inversión no es la misma.En el negocio de la producción de granos se está dando un cambio de actores, muchos productores se han quedado sin capital de trabajo para afrontar esta campaña y no están dispuestos a financiarla a las abusivas tasas de capital de trabajo de los bancos, con lo cual el que era propietario está más pensando en arrendar y el que alquilaba, a la fuerza, está dejando el campo. Esto ha reactivado el mercado de los arrendamientos y ha despertado a un jugador que venía bastante replegado los últimos años: los pooles de siembra. Muchos ya se están viendo por la zona tratando de posicionarse en tierras para encarar una campaña que va a recibir más financiamiento de inversores que de bancos o capital de trabajo propio. La producción de granos volvió a ser tentadora para los inversores que salen despavoridos de lebacs y distintos instrumentos atados al peso y buscan dolarizar sus inversiones.Por el lado de las perdidas han quedado los productores lecheros, porcinos y feedloteros, trabajando con costos dolarizados, gastos de estructura en aumento por la inflación y con la posibilidad de financiar ese déficit con tasas del 40% en los bancos, un coctel venenoso de corto plazo. Los que quedaron atrapados estarán a la espera de anuncios que morigeren el gran impacto que esto tendrá en las localidades del interior, porque el cimbronazo no es solo para el productor. Ya se están registrando cantidades alarmantes de cheques rechazados lo que va marcando el corte de la cadena de pagos, con lo cual el almacenero, el kioskero y doña rosa también lo padecerán.Esperemos que en algún momento se acomoden todas las variables del negocio, que productores de grano y de carne o leche puedan producir con reglas claras y con un horizonte lo más previsible posible, desde lo económico, desde lo político y desde la rentabilidad. El juego de suma cero destruye valor y frena el desarrollo de las localidades del interior. Soñar no cuesta [email protected]
