Estancia El Quebracho: una historia de bandidos y pistoleros
La historia de la venta de las tierras de la estancia El Quebracho, que perteneciera al Frigorífico Regional Santa Elena
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Granja Tres Arroyo adquirió el 6 de abril de 2006 un total de 1.685 hectáreas de El Quebracho, correspondientes a dos terrenos de 1.281 y 404 hectáreas, respectivamente. El acuerdo se rubricó en el acta notarial 12.197 del entones escribano mayor de Gobierno, Francisco Gastaldi, e intervinieron en la operación los representantes de la firma comercial y los integrantes de la comisión liquidadora del Frigorífico Regional Santa Elena SA.
En la compra - venta se acordó que el valor de los inmuebles en conjunto era de $3.034.395,50. Sin embargo, Tres Arroyos no se hizo con la propiedad de las tierras, por cuanto estaban intrusadas según denunciaron el Gobierno y la firma en la Justicia.
La empresa pagó al momento de rubricarse el acta solamente el 10% ($303.439,55) y se estableció que el saldo de $2.730.956 se abonaría en 20 cuotas trimestrales de $136.547,8, con más un interés del 8% anual sobre el capital. Para el pago de la primera, se le otorgó a la compañía un año de gracia, por lo que su vencimiento obró el 10 de abril del 2007, consignó el portal Entre Ríos Ahora.
El valor total de la hectárea establecido por el Gobierno, por entonces en manos del justicialista Jorge Busti, fue de $1.800,83 cuando ya el precio que se pagaba en el mercado por tierras de este tipo (merced al boom de la soja) superaba los dos mil dólares. Pero Granja Tres Arroyos ni siquiera tuvo que desembolsar los $1.800,83 para quedarse con la propiedad de las tierras. Como sólo tuvo que entregar el 10%, el monto que pagó en ese momento fue de $180 por hectárea.
El compromiso de la firma era que esos terrenos, sobre los cuales se tuvo que realizar un juicio de desalojo para que lo abandonen las personas que lo estaban ocupando, se iban a destinar a la cría de cerdos y a su procesamiento frigorífico, según un entendimiento que se hizo con la Secretaría de la Producción, como resultado de las tratativas iniciadas en 2005.
La puesta en marcha de esta inversión es condición obligatoria para la venta, de lo contrario la operación queda sin efecto y Granja Tres Arroyos deberá devolver las tierras, si es que no realizó al menos un 70% de lo prometido. Pero el plazo comienza a correr una vez que se desocupen los predios.
El trámite lo inició la abogada Erica Ivón Krämer, integrante de la comisión liquidadora del Santa Elena. En el expediente, la abogada Krämer representa tanto los intereses del Gobierno como de la empresa privada. Para justificar esto, la letrada citó en la presentación que hizo en octubre del 2006 una carta poder que le extendió la firma privada que, según Krämer posee "domicilio real en calle Tres Arroyos N° 378 de Capital Federal".
La compra que hizo la familia Etchevehere de una fracción de terreno de la estancia El Quebracho tiene una historia parecida, según un detallado informe que publicó el sitio Valor Local el 29 de octubre de 2008.
La historia arranca en septiembre de 2004, se extiende a lo largo de dos expedientes administrativos del Gobierno provincial (el 611127 de la Secretaría de la Producción y el 531991 del Ministerio de Economía) y tiene su punto más alto el 8 de junio de 2007, cuando finalmente se firma el acta (N° 12.199) de compra venta de los inmuebles.
Allí, la empresa de los Etchevehere, Las Margaritas SA, adquirió tres lotes: uno de 55 hectáreas, otro de 246 y el restante de 68 hectáreas. El monto total de la operación se estableció en $945.179,94. La entrega fue, al igual que en la operación de Tres Arroyos, del 10%, por lo cual Las Margaritas desembolsaron sólo $94.517 al contado. El saldo ($850.662,94) se pactó que iba a ser cancelado en 10 cuotas semestrales con un año de gracia para la primera (que debió abonarse en junio de este año) y un interés del 12%, publicó el portal Entre Ríos Ahora.
Así, la empresa de la familia Etchevehere compró, nominalmente, a $2.500 la hectárea de la estancia El Quebracho, aunque para hacerse con la propiedad solo tuvo que poner sobre la mesa $250 por hectárea.
Los terrenos de El Quebracho pertenecieron originalmente a Establecimientos Argentinos de Bovril Limitada, sociedad de capitales ingleses que explotó el Frigorífico Santa Elena desde 1903 hasta 1973. Ese año transfirió la planta y sus propiedades a la Bovril Argentina Sociedad Anónima, Comercial, Industrial, Agrícola y Ganadera que a su vez vendió el complejo en 1977 a la firma Frigorífico Regional Santa Elena, empresa que fue estatizada en 1984 durante el primer gobierno de Sergio Montiel (1983 - 1987) y fallidamente privatizada en las postrimerías del primer mandato de Jorge Busti (1987 - 1991) en una operación en la que intervino el City Bank y el grupo Huancayo (Frigorífico Rioplatense) bajo la denominación Euromarche.
Tiros, líos
Pero cuando los Etchevehere tomaron bajo su mando las tierras adquiridas en El Quebracho se encontraron con una situación de hecho que resolvieron a punta de pistola, y que llegó para su resolución en la Justicia, que terminó condenándolos.
Esa otra parte de la historia está contada en un fallo del 27 de abril de 2020 dictado por la Sala III de la Cámara Segunda de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Paraná.
La sentencia sobre el Campo El Quebracho
