La mirada
“…vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato”. (Mc 6) La mirada del otro puede convertirme en un “objeto”, en “algo”, en una cosa o puede convertirme en un sujeto, en alguien, en una persona.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/188/0000188411.jpg)
Un filósofo de la modernidad decía que experimentaba la existencia en cuanto que había empezado a dudar y porque sintió y pensó que dudaba se dio cuenta que existía. Inventó la frase: "Pienso, luego existo"; "pienso, por lo tanto estoy existiendo efectivamente". Se llamaba Descartes.Otro filósofo, pasado los siglos, lo corrigió y dijo: "soy mirado, por lo tanto existo".Y se ve que tuvo un profundo temor por la mirada del otro hasta tal punto que exclamó: "·el infierno es el otro". Se llamaba Sartre.Frente a la mirada del otro puedo tener: Miedo, vergüenza u orgullo. Miedo porque el otro puede resultar una continua amenaza (¡tengo que edificar un muro!...tengo "derecho a la violencia"), vergüenza porque el otro me "desnuda" y conoce mis intimidades con mirada inquisidora, me ve y me amenaza como juez; orgullo porque la mirada del otro me da ocasión para exhibirme a mí mismo con ilusión de superioridad.Ciertamente que en los últimos tiempos ha cambiado el concepto de la vergüenza: el "porno" y la propaganda han provocado la disminución de la vergüenza de la desnudez y han acrecentado la curiosidad del que mira. (A esto se lo llama "voyeurismo"). El otro se encuentra entonces frente a mí con una "evidencia casi brutal". La mirada del que observa la desnudez del otro en la red, se torna "cosificante": el otro ya no es un misterio a descubrir es potencialmente un dominable objeto de la curiosidad insaciable.La foto que la chica pone en "el face" (quizá haciendo morisquetas) está a merced de la continua mirada del otro. Quizá sea una continua súplica, por parte de ella de quien necesita ser mirado para saberse vivo.Por otro lado la pantalla de la PC, el servicio de internet, me mira y me investiga secretamente para manipularme con la propaganda. Además de que nosotros no leemos la letra chica de los contratos de las redes sociales, hay mucha gente que está activamente tratando de sacarnos información confidencial. Con el boom tecnológico y los avances en redes sociales, han surgido muchas maneras de engañarte para que reveles tu información personal.Jesús miraba de otro modo: con profundo respeto como se sentía El mirado por su Padre, con tierna compasión consciente de los límites y los errores de la humanidad caída; con esperanzador deseo de que cada corazón se vuelva más parecido al Corazón del Padre.Jesús miraba la intimidad del otro pero no la invadía: siempre dejaba lugar para la libertad, para el misterio.Jesús miraba para exhortar a la conversión pero no desde la perspectiva del juicio condenatorio sino desde la experiencia del Dios de la vida, del Padre que no quiere que sus hijos se pierdan, del Pastor que no quiere ovejas extraviadas porque pueden quedar sometidas al lobo o al ladrón.La meditación es un espacio de silencio en el que me dejo mirar desde el Cielo para saberme incondicionalmente amado y para aprender a mirar con compasión.Sólo el que se sabe amado deja de ver al otro como amenaza y sabe proteger su intimidad poniendo límites a la "mirada del otro", cuando el otro es lobo ante el rebaño.
