Los gastronómicos firmaron un acuerdo por la música que se escucha en los bares
La Federación Hotelera y Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) anunció la firma de un acuerdo con la Asociación Argentina de Intérpretes (AADI) y la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif), que se mantendrá durante el período 2014-2016
"El presente acuerdo es de aplicación exclusiva para los establecimientos gastronómicos que realicen comunicación de fonogramas y que acrediten ser socio de alguna filial de Fehgra. Se destaca la modalidad 'no vinculante' del acuerdo. De tal manera toda la gastronomía tiene la libertad de adherirse o no a hacerlo", explicaron desde el Departamento de Derechos Intelectuales que está a cargo de Carlos Mellano, protesorero de la entidad que representa a la hotelería y gastronomía nacional.En la capital provincial, el empresario gastronómico Marcelo Barsuglia explicó a UNO que la firma del convenio es "un paliativo" teniendo en cuenta todos los impuestos que tienen que pagar en relación a la "propiedad intelectual de los artistas".La actividad hotelera gastronómica tiene obligación al pago por presunta difusión pública de repertorios protegidos a cinco entidades recaudadoras. Se trata de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (Sadaic); Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores); Asociación Argentina de Intérpretes (AADI) y Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif); Directores Argentinos Cinematográficos (DAC); y Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (Sagai).La única que está fuera de convenio es Sadaic, que arregla en forma directa con los empresarios.• ProblemáticaUn bar del centro de la capital provincial en donde suena música y se observan videos en sus pantallas tiene que pagar cerca de 700 pesos mensuales.Sumados a todos los demás costos operativos diarios, el gasto fijo es considerable. Por otro lado, en una breve consulta entre los músicos locales, aseguran que nunca se vieron beneficiados con estas sumas que siempre van a parar a las manos de los músicos y bandas nacionales.Ahora, el dueño del bar o restaurante está en una encrucijada: apaga la música y los televisores o paga el impuesto que se calcula en promedio con el precio de un café que, en Paraná es de 13 pesos.Entre tantos impuestos en los bares se empezaron a ver algunos cambios que preocupan. El sábado en uno de los hoteles del parque Urquiza la terraza estaba sin mesas. Un dato que llamó la atención de los clientes que llegaron para aprovechar el agradable clima. Los turistas, en su mayoría relacionados con el Turismo Carretera y los paranaenses se conformaron con tomar algo y cenar puertas adentro."Se están empezando a tomar medidas para reducir las pérdidas", aseguró Barsuglia.Por su parte, el secretario general de la seccional local de la Unión de Trabajadores Gastronómicos, Hugo Permayú, reconoció luego de la reunión de la Mesa de Consenso del Turismo que "los empresarios tienen que mantener los precios altos".
