Multiplicar panes y ver signos
Pan[…] eres/ acción de hombre,/ milagro repetido,/ voluntad de la vida. […] lucharemos por ti con otros hombres,/ con todos los hambrientos,/por todos los ríos y el aire/iremos a buscarte,/toda la tierra la repartiremos/ para que tú germines,/ y con nosotros/ avanzará /la tierra:/ el agua, el fuego, el hombre/ lucharán con nosotros. (De Oda al pan, de Pablo Neruda).
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Cuentan las narraciones sobre Jesús de Nazaret que Él en un momento multiplicó los panes y sació a una multitud: y que lo hizo movido por una mirada compasiva que tuvo para con su querida gente a la que contempló como "ovejas sin pastor".Al recordar estos misterios de la vida de Jesús hay que pensar con el papa Bergoglio: "Es un escándalo que todavía haya hambre y malnutrición en el mundo. Nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema" (...)Falta el pan en las mesas: " lucharemos por ti con otros hombres,/ con todos los hambrientos,/por todos los ríos y el aire" le diremos a ese pan... con Neruda.Pero también falta el pan en las almas. Hay demasiados hermanos sedientos de la verdad. Y entonces cualquier virus les resulta amenazante porque están "bajo de defensa". Pensemos en nuestra patria en la que tantos hermanos no logran valorar la vida por nacer; es que tenemos mentes desnutridas, inteligencias que no han recibido un buen pan y otras que lo han recibido pero que lo multiplican... envenenado.Cuando toda verdad se presenta como relativa, como "construcción histórica" ¿Cuál es la razón que prevalece? La razón del más fuerte, del que más manipula, del que más propaganda puede hacer. El pan que me va a ofrecer la base de datos que tienen las grandes corporaciones dueñas de las redes sociales es parte de una especie de veneno: el del consumismo que nos transforma en compradores compulsivos.El relativismo no sacia el hambre de las almas y de los pueblos. El relativismo deviene en tiranía como lo decía el Cardenal Ratzinger.Falta el pan en las almas: " lucharemos por ti con otros hombres,/ con todos los hambrientos,/por todos los ríos y el aire" le diremos con Neruda.Pero además el ser humano necesita de otro más profundo: el pan del espíritu. Hay en nosotros algo más que la inteligencia, la voluntad, las emociones. "Mi alma tiene sed de Dios" dice el libro de los salmos. ¿Qué buscamos los hombres de este tiempo detrás de las pantallas, detrás de los amoríos fugaces, detrás de las ideologías o en medio de la multitud que salta en un recital de rock? Buscamos otro pan, que es el mismo Dios de la vida, buscamos su Palabra desde nuestra agonía. Nos agobia muchas veces el "silencio de Dios" ante tanto mal y tanta injusticia. Pero el Padre, como buen padre que es, tiene para sus hijos el Pan de su Palabra. Porque "no sólo de pan vive el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios" según el decir de la Escritura, de Jesús de Nazaret que es la Palabra en Persona. Hay que adentrarse en el silencio para que sople el Espíritu portador de ese Pan.En nuestro tiempo es urgente aprender a "ver signos" y a trabajar por el "alimento no perecedero".Falta el pan en los espíritus de los hombres y mujeres de nuestro tiempo: " lucharemos por ti con otros hombres,/ con todos los hambrientos,/por todos los ríos y el aire" le diremos a ese pan...con Neruda.
