Cultura Emprendedora
Procrastinacion, el arte de posponer
Existen dos tipos de emprendedores. Los que emprenden por necesidad y los que lo hacen por oportunidad. En el primer grupo están aquellos que emprenden como único medio de subsistencia económica, ya sea porque están en zonas en donde hay pocas oportunidades laborales o porque recientemente han perdido sus empleos en relación de dependencia.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/165/0000165448.jpg)
Este tipo de emprendedores no tiene mucho tiempo para deliberar, analiza y decide rápidamente, porque tiene que subsistir, si no emprende, no come. Generalmente para decidir rápidamente miran a su alrededor y arrancan con algo que se supone que tiene mercado validado y funciona: un kiosco, un remis, almacén, restaurant, panes y pre pizzas, etc. La idea es arrancar cuanto antes y vivir de eso, no hay tiempo para analizar y desarrollar algo innovador.Las estadísticas marcan, sobre todo en América Latina que es en donde este tipo de emprendedores se da con más frecuencia, que los emprendedores por necesidad, en la mayoría de los casos no logran crear empresas perdurables, justamente porque nacen de la necesidad y no de la detección de una oportunidad.Los emprendedores por oportunidad tienen una visión más integral de su propio modelo de negocios. Saben que hay un nicho de consumidores con una necesidad insatisfecha o un problema no resuelto, saben que hay competidores que se ocupan de brindar soluciones en forma de producto o servicio para ese segmento objetivo y se concentran en diseñar una propuesta superadora para atraer clientes a su "mostrador". Pero así como los emprendedores por necesidad no tienen mucho tiempo para decidir y poner las cosas en marcha, el emprendedor por oportunidad no tiene una fecha límite de tiempo, solamente en los casos en que el "timing" sea el diferencial buscado para opacar al competidor.Esa ausencia de fecha límite, atenta contra muchos emprendedores y aparece uno de los fantasmas más grandes que dilatan más de un proyecto, incluso indefinidamente. Ese fantasma es la PROCRASTINACION, nombre con el cual se denomina al hecho de postergar ciertas acciones desafiantes por otras más ligeras y placenteras.Emprender es un desafío. Es una situación que implica riesgo, esfuerzo, dedicación, perseverancia. Todas situaciones que nuestro cerebro repele porque está preparado para el placer y no para el sufrimiento. Por esa razón, la mínima excusa es suficiente para detener ese impulso emprendedor e irnos a pasear, mirar una serie, leer un buen libro, tomar un trago con amigos o hacer un viaje, entre otras cosas. Los empleados y los emprendedores por necesidad no pueden procrastinar, tienen que cumplir con las fechas límites que le impone la organización que los contrata o la subsistencia personal.La tecnología que nos rodea últimamente constituye uno de los más grandes motivos de procrastinación, dado que nos brinda un sinnúmero de situaciones más placenteras que ponernos a estudiar un mercado, hacer un flujo de fondos, salir a conseguir financiamiento o buscar un lugar adecuado para iniciar las actividades. Redes sociales, medios digitales, híper comunicación y youtube suelen ser los procrastinadores mas importantes para los tiempos que corren. Todo al alcance de la mano, gratis (o casi) y al instante.En definitiva, la procrastinacion mantiene con freno de mano a muchos emprendedores con buenas ideas, de oportunidad, de nicho, creativas e innovadoras. Aquellos pocos que superan ese trance, generalmente crean organizaciones de impacto, escalables y perdurables.
