2 de abril: Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo
El Debate Pregón se suma en este día a los esfuerzos por informar y concientizar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA) razón por la cual compartimos con ustedes la siguiente información brindada a nuestro matutino por la Terapista Ocupacional, Lic. Miguelina M. Abrahan (M.P 14.067 / UBA) sobre las herramientas de intervención en TEA desde esta disciplina. Dicha profesional se desempeña actualmente en CIR Consultorios Integrales de Rehabilitación y forma parte del Equipo Técnico de la E.P.E.I N° 12 "HORIZONTES".
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El autismo es una afección neurológica permanente que se manifiesta en la primera infancia, independientemente del género, la raza o la condición social y económica. El término espectro autístico se refiere a una serie de particularidades. Un apoyo y un entorno adecuado y la aceptación de esta variación neurológica permiten a aquellos que padecen trastornos del espectro autístico disfrutar de las mismas oportunidades y participar de manera plena y eficaz en la sociedad.Conceptos de la Lic. Miguelina Abrahan"El objetivo de la Terapia Ocupacional (T.O.) en el campo de la pediatría es el de maximizar el potencial individual de cada niño en su domicilio, en su escuela y en su juego mediante el uso de actividades terapéuticas". Una de las herramientas terapéuticas que tiene la T.O en el abordaje con niños, adolescentes y adultos con TEA, es la Integración Sensorial (IS) desarrollada por la Dra. Jean Ayres, Terapeuta Ocupacional, doctora en Neurociencias y psicóloga, que durante los años 60 publicó sus primeros estudios sobre trastornos perceptivos y sensoriales presentados en niños con déficit de aprendizaje. Ayres decía que la IS es la organización de las sensaciones en el Sistema Nervioso Central y su utilización en la vida diaria. Los sentidos nos dan información acerca de nuestro cuerpo y del entorno que nos rodea y, por otra parte, es el cerebro el encargado de organizar todas estas sensaciones, localizarlas, clasificarlas y ordenarlas. Cuando todo esto funciona de forma adecuada, el cerebro forma percepciones, comportamientos y aprendizajes.Pero ¿qué pasa cuando este proceso no funciona correctamente?Cuando nuestro cerebro no es capaz de procesar la información sensorial que le llega, existe una dificultad para utilizar dicha información en nuestra vida diaria: se produce una incapacidad neurológica para organizar dichos estímulos sensoriales, por lo que no podemos dar respuestas adaptadas.La Teoría de la IS identifica dos tipos de problemas de procesamiento sensorial: desorden de modulación sensorial, que afecta al nivel de alerta y a la conducta, y desorden de discriminación sensorial, que afecta al control motor. Este tipo de alteraciones produce problemas en el desempeño ocupacional del niño, en el colegio, en casa y en su entorno.Los problemas de modulación sensorial hacen referencia a la capacidad del Sistema Nervioso Central para regular su propio nivel de alerta y, de esta forma, poder producir respuestas adaptadas más eficaces. Cuando existe un desorden de modulación se pueden observar variaciones en las respuestas del niño, bien por una hiper- o una hiporrespuesta.En los niños que muestran una hiperrespuesta, ésta se produce porque les llega demasiada información sensorial y responden por encima de lo esperado para la actividad que realizan. En la literatura de IS se ha utilizado el término de "defensa sensorial", defensa táctil, visual, auditiva, miedo al movimiento. También aparecen problemas de comportamiento: son niños miedosos, que evitan determinadas situaciones. En cambio, en los niños que muestran una hiporrespuesta, ésta se produce porque tienen un pobre registro de sensaciones y aquí podemos observar dos tipos de respuestas: niños pasivos, por su pobre registro sensorial, o niños muy movidos que realizan una búsqueda exagerada de sensaciones. Por otra parte, el Desorden de discriminación sensorial afecta a la praxis (habilidad para conceptualizar, planificar y ejecutar actos motores) y al control motor: los niños no calibran la fuerza necesaria para la actividad que tienen que realizar, no notan si tienen la cara o las manos sucias, parece que no oyen bien y preguntan con frecuencia "¿qué?".Los principios básicos del tratamiento de IS parten de la base de que no es una terapia pasiva: el niño debe estar siempre participando de las actividades y dando respuestas adaptadas al desafío propuesto. La intervención del terapista y el material que se usa en cada momento permiten ir regulando la dificultad del desafío que se le propone al niño con el objetivo de que la sesión sea efectiva. El tratamiento consta de una experiencia sensorial más un desafío justo para que el niño sea capaz de dar una respuesta adaptativa, partiendo siempre de la motivación del niño en un ambiente de juego.
