216º Aniversario del primer grito de libertad
El 25 de Mayo de 1810 los cabildantes reconocieron la autoridad de la Junta Revolucionaria y así se formó el primer gobierno patrio. La Revolución de Mayo no fue un suceso espontáneo: fue un proceso que se inició mucho antes, con la conjunción de diversos factores. Es así que desde principios del siglo XIX se sucedieron en España distintos acontecimientos y procesos como la invasión de Napoleón, la guerra para independizarse del dominio francés y las transformaciones de la monarquía. Estos hechos tuvieron una importante influencia en las revoluciones que se desataron en las colonias españolas a partir de 1810.
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En el orden externo, no puede negarse que tanto la independencia de los Estados Unidos, como la Revolución Francesa proyectaron principios renovadores cuyo eco repercutió en el resto de América y modificaron la vida europea. Los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, república, constitución serían los conductores de todos los procesos revolucionarios que se iniciarían en el nuevo mundo. En el ámbito local, las invasiones inglesas de 1806 y 1807 darían a los criollos la posibilidad de tomar conciencia de su valor; formarían parte de un ejército que podía vencer a una potencia como Inglaterra y poseer el gobierno ante los problemas urgentes que se suscitaban.Desde 1810 estallaron en distintas ciudades de Hispanoamérica varias revoluciones contra el poder español. La conocida como Semana de Mayo mostraba un clima de expectativa y deseos de libertad. La Revolución de Mayo de 1810 fue un cambio crucial que marcó un antes y un después en la historia argentina. Su momento crítico se desarrolló durante la Semana de Mayo, desde el viernes 18 al viernes 25 en que los criollos, reunidos en la Plaza de Mayo y en busca de noticias, gritan: "El pueblo quiere saber de qué se trata". Este día los cabildantes reconocen la autoridad de la Junta Revolucionaria y así se forma el primer gobierno patrio.De ahí en más, dado el primer grito de libertad, nada fue fácil: la lucha contra el enemigo común fue sangrienta; la lucha interna también y más dolorosa, como toda guerra fratricida y, lamentablemente, en muchos aspectos sigue en pie. A 206 años de esa gesta, "la Patria es la misma, apenas han cambiado la escenografía y los rostros. No es asunto para cuatro o cinco iluminados. A todos nos concierne. Y a todos nos obliga." El ciudadano común no escapa al compromiso de respetar y cumplir las normas vigentes, ajustarse a las leyes y costumbres puede señalarse como un gesto patriótico. Y resulta imprescindible cumplirlas para garantizar la convivencia pacífica de la sociedad. Aquella Patria por la que tantos antepasados sufrieron y murieron, es la misma. Hoy no hace falta ir a la guerra, ni disparar un fusil. Todo es mucho más sencillo si partimos de la honestidad y el compromiso por el bien común, si dejamos de lado intereses mezquinos, si atemperamos las diferencias en pos de un presente y un futuro promisorio para todos. El patriotismo se define de otra manera: Patriota es la "persona que ama a su patria y se esfuerza por lograr su bien", como lo explica el diccionario. De hecho "patriota" no es el que se vale del Estado para sus negocios o cuestiones personales; eso es egoísmo y corrupción.. El patriotismo también nos exige atender responsablemente a la educación. Es necesario, pero no suficiente, enviar los hijos a la escuela, no a un depósito, sino a una institución viva que funciona por y para toda la sociedad. De tal modo, su ubicación en el centro de la vida social es condición insoslayable para que su actividad resulte fecunda. No desligarnos de la escuela, no abandonarla a su suerte y colaborar con los maestros, son actitudes relacionadas con el patriotismo porque la educación nos hace libres. Parecen cosas simples, pero es importante recordarlas para no confundir los significados de patriota y de patriotismo porque ya no hay que cargar fusil, hay que cargar responsabilidades. Así lograremos una Patria grande con nosotros, todos, como protagonistas principales.No han pasado doscientos seis años en vano, por más que en algunos momentos de desesperanza caigamos en el facilismo de auto flagelarnos con definiciones tales como "no cambiamos más", "esto no tiene arreglo", etc. Hemos aprendido mucho, pero también, y para que esos "hombres y mujeres de nuestro tiempo" sean muchos más, nos faltan años de ejecución de sinceras y verdaderas políticas educativas sostenidas, único modo de remover los obstáculos depredadores como la corrupción, la dependencia, las injusticias, el facilismo de ayer y de hoy. Es una cuestión de decisión; es una cuestión de principios. Es la Patria. Sus dolores debemos tomarlos como tales, aliviarlos y curarlos arrimando el calor encendido de esperanzas y de buena voluntad. Le quitamos fuerza enfrentándonos; nadie gana en la reyerta; todos perdemos con el odio y el fanatismo. Aquí nacimos, aquí vivimos, aquí hemos enterrado a nuestros muertos, aquí están creciendo nuestros hijos. Es nuestro lugar. "Otro será mejor, pero este es mío", sintetizó el poeta Julio Federik. Como tal debemos amar y cuidar a nuestra Patria porque es de todos.
