Apoderada legal de comercio exige argumentos por la clausura de su local
Martina Zunino es la encargada legal de la propiedad “La Guampa de Oro”, ubicada en Bruno Alarcón Nº 282. En contacto con “El Debate – Pregón”, relató la situación por la que atraviesa y señala que inhabilitaron injustamente su comercio, a través de la Ley Provincial 10.186/12 (que refiere a la trata de personas), hecho que ocurrió el sábado 9 de febrero.
Históricamente, dicha propiedad funcionó como prostíbulo, pero Zunino señala que desde hace un año, se desarrolla la actividad comercial de bar y pool. Ella, que es oriunda de Villaguay pero reside en nuestra ciudad desde el año 1995, exige a las autoridades que se le permita trabajar en el emprendimiento que tenía, sumado al de rotisería, que tiene previsto llevar a cabo próximamente. Zunino esgrime que actualmente no tiene medios para alcanzar el sustento diario ni llevar una vida digna."Desde febrero del año 2012, que en la propiedad no hay mujeres (refiriéndose al género por la actividad prostibularia). Tengo iniciada la habilitación que certifica que el comercio es pool y bar -asevera Zunino-. El 23 de noviembre del 2012 informé en Jefatura Departamental y en Municipalidad que decidí conformar una cocina para vender comidas junto al servicio de bar y pool. Luego, surge esta ley en diciembre, aunque de todas formas la Policía seguía viniendo al lugar y verificaban que yo estaba sola. Cierta vez un efectivo se acercó a preguntarme qué pensaba hacer con las habitaciones y le dije que las iba a alquilar a hombres solos para que no hubiera confusión y otro funcionario policial me dijo que no podía alquilarlas si no tenía habilitación para hacerlo". "Acerca de la nueva ley, el diario menciona que los municipios se van a adherir para luego clausurar los prostíbulos -señala-. En Gualeguay se procedió al revés, primeramente clausuraron y luego, se adhirieron a la ley provincial. El sábado 9 de febrero, a las 0:45 llega a la proiedad un grupo tipo comando, que me hizo acordar a la época militar, que lo encabezaba el comisario Ruiz. No dicen ni siquiera buenas noches, ingresan todos, que eran entre 10 y 12 personas, tomaron el lugar como si fuera de ellos, empezaron a recorrer. Les pregunté qué pasaba, por qué actuaban de esa manera. Lo único que me informó Ruiz que venía con funcionarios policiales de Paraná y personal de la Municipalidad por el tema de la habilitación. Le mostré los papeles de la nueva habitación que había adquirido y dijo que "no entendía". "Lo que han hecho conmigo es una injusticia total -expresó-. Me siento discriminada, por ser mujer, por querer llevar adelante un negocio; me parece que lo que han hecho conmigo es injusto, es un atropello. Tengo a la vista, dentro de mi casa, la inversión que he realizado para llevar adelante mi emprendimiento. Con lo que recaudo de la venta de dos o tres cervezas diarias, quizás puedo comer. Ahora no tengo para adquirir el sustento diario y me pregunto, ¿es culpa mía porque no quiero trabajar?" Asimismo, añadió: "ni en Jefatura ni Municipalidad me dan información alguna sobre mi situación. Es como si fuera un "fantasma" o invisible. Yo quiero vivir tranquila, honradamente y quizás darle trabajo a alguien. Desde el lunes pasado, me da de comer la vecina de la esquina, viene un allegado, su mamá me envía tappers de comida. En Gualeguay no tengo familia", manifestó Martina Zunino.
