“El Debate Pregón” le desea ¡Feliz Año 2018!
Brindamos para que la Alegría, la Salud y la Paz se manifiesten diariamente en este nuevo año
Es un buen momento para agradecer a quienes han compartido el año con nosotros y desearles que cada uno de los días del año que comienza sea una oportunidad para ser felices, con fe y esperanza en que, lo que sueñan, se convierta en realidad.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/149/0000149552.jpg)
"El Año nuevo es una página en blanco ... y Ud. tiene la lapicera" Dr. D. López Rosetti Llega fin de año. Y casi sin quererlo a todos, en mayor o menor medida, nos alcanza una sensación y algunas veces casi una imposición, como para realizar un espontáneo balance sobre el año transcurrido. Es inevitable que observemos las cosas buenas, las cosas malas, los que se alejaron de nuestra vida, los que llegaron a nuestra vida, todas aquellas cosas que hemos alcanzado y las que no. Es posible que también una pincelada de nostalgia matice el color de nuestras emociones... Sin embargo, hay algo que me parece verdaderamente extraordinario que sucede después del último instante del año en curso, después del último brindis, después de la última copa, después de las últimas miradas del año que se aleja. Me refiero a algo verdaderamente extraordinario, me refiero al "Año Nuevo". Efectivamente es así, porque el Año Nuevo es verdaderamente una promesa. Me gusta imaginarlo como una hoja en blanco donde uno puede escribir de puño y letra "Año 2018" y de ahí en más la hoja en blanco se encuentra preparada para llenarla de nuestros sueños y proyectos. Nuestro destino seguramente depende de cuestiones que no podemos gobernar, pero también es cierto que dentro de esa libertad condicionada que la vida nos propone, se encuentra dispuesta la posibilidad de conducir nuestro propio destino. El filósofo Séneca, sentenció una vez "no hay viento favorable para quien no conoce su rumbo". Sin vacilación resulta ser cierto. Debemos conocer nuestro norte, debemos conocer a dónde queremos ir, las cosas que nos hacen bien, las cosas que nos hacen mal, las cosas que nos gustan y aquellas que no. Y no me refiero en lo absoluto, a cuestiones materiales. Me refiero a aquellas que realmente valen, aquellas que nos permiten vivir con la mayor intensidad, bienestar y felicidad el momento presente. Me refiero a todo aquello que nutra nuestras emociones y sentimientos para alcanzar nuestros principales anhelos y enriquecer nuestra red social, en fin todo aquello que nos hace sentir bien.... El "Año Nuevo" es una página en blanco para convertir los sueños en realidad.... Y usted tiene la lapicera..., no lo deje escapar. Aprovéchelo. ¡Feliz 2018!(fragmento)"En este nuevo año sigamos aprendiendo de Jesúsa caminar junto a quienes nos necesitan"P. Pedro Brassesco Cada fin de año parece ser el cierre de un ciclo y el inicio de algo nuevo. Pero en realidad el cambio de calendario no modifica nuestras vidas, ni soluciona los problemas que pretendemos dejar atrás. Lo que hace particular el año nuevo es la renovación del entusiasmo, el cambio de actitud, la esperanza por lo que vendrá. En estas fiestas nos deseamos lo mejor. Nos auguramos un año bueno en el que se cumplan nuestras expectativas. Y el ambiente que generan estas salutaciones hechas con sinceridad nos lleva a poner nuestra mirada hacia adelante, a renovar nuestro espíritu fraterno que nos mueve a ayudarnos mutuamente, a impulsarnos hacia lo que vendrá. Nos hace muy bien saludarnos. Deberíamos fortalecer esta práctica y especialmente cuidar que no caiga en el impersonalismo de lo tecnológico que, valioso porque nos permite hacernos presentes a muchos de manera sencilla, se debe complementar con la irreemplazable calidez de la voz humana, del abrazo cercano, del saludo personalizado, del hacernos presente. El encuentro es siempre de persona a persona, por eso cuanta más humanidad pongamos a nuestros saludos, más producirán en el corazón del otro eso que les deseamos: un feliz inicio de año. Es lo que hemos celebrado en Navidad. Se hace cercano a nosotros. No nos habla desde lo alto de una nube, sino desde nuestra propia humanidad. Que en este 2018 podamos seguir aprendiendo de Jesús a caminar junto a las personas que nos necesitan.LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA
