Bullying: un problema que nos afecta a todos
Desde hace un tiempo resulta común ver en los medios de comunicación casos de maltrato y acoso escolar que, lamentablemente, en muchos casos llega hasta la muerte de sus víctimas. Para conocer más sobre este tema, EL DEBATE PREGÓN dialogó con la Licenciada Ana García Tuñón y con la Psicóloga Diana M. Tonón, actual integrante del equipo técnico interdisciplinario del Juzgado de Familia de Gualeguay.
"El bullying es un acontecimiento social que significa agresión entre niños o adolescentes que se da mucho como agresión escolar. Se hablaba mucho en la década del `90 con esos episodios famosos en Estados Unidos de un chico que de pronto iba al colegio con un revólver y mataba personas. Son chicos siempre con algún trastorno serio, un trastorno de la personalidad, donde implica que siempre hay como dos bandos; uno puede ser un individuo o un grupo de individuos, que son los sujetos, y los otros que son las víctimas que son en general otros del mismo grupo, por ejemplo del mismo grado si fuera del colegio. En general se da en el colegio esto y la víctima que tiene alguna característica diferente de lo que sería el común de los chicos de ese grado o grupo. Puede ser algo en mayor o menor medida, es decir, puede ser una chica muy linda y entonces la atacan o porque es muy fea, o muy flaca o gorda. El objeto del bullying se da como una agresión por algo que se diferencia del grupo pero en líneas generales ese algo tiene que ver sobre todo con que el objeto de ese bullying es una persona que no puede defenderse, que está indefensa frente a esa persona o grupo de personas que la agreden", explicó García Tuñón.Por su parte, Tonón indicó que: "Hablamos de bullyng cuándo estamos frente a una relación entre pares marcada por el acoso, el ejercicio de violencia, de discriminación y dominación. El agresor o acosador molesta a su víctima de distintas maneras, ante el silencio o la complicidad del resto de los compañeros. Es habitual que el conflicto empiece con burlas que se vuelven sistemáticas, sostenidas en un tiempo, y que pueden derivar en golpes o agresiones físicas"."Otra forma de inicio es el hostigamiento, la manipulación, coacción, exclusión social, amenazas, que conllevan un desprecio, odio, ridiculización del otro, con una crueldad que lastima profundamente la dignidad del niño agredido", explicó Tonón y agregó que: "Los casos de bullying revelan un abuso de poder. El acosador/a logra la intimidación del par, que lo percibe como más fuerte, más allá de si esta fortaleza es real o subjetiva. Poco a poco, el niño acosado comienza a experimentar diversas consecuencias psicológicas ante la situación, teniendo temor de asistir a la escuela, mostrándose retraído ante sus compañeros, nervioso, triste, etc".Según señaló García Tuñón, este fenómeno: "Es muy común que se dé entre chicos de 10, o menos a veces, y 15 años, o sea, en la pre adolescencia y en la adolescencia y en general es siempre desparejo. Hay un grupo que tiene un líder que es el que comanda de alguna manera la voluntad de todos, que seduce o instiga al grupo a hacerle determinadas cuestiones a ese que es diferente por ser muy gordo o tímido o muy feo, por ejemplo". "Una de las características cuando pasa este episodio de bullying es que el grupo que apoya al líder no se mete porque tienen miedo de que si se meten le peguen a ellos lo cual genera que el día de mañana todos esos chicos que han estado observando episodios de violencia extrema sientan que cuando pasa algo en la sociedad no se tienen que meter, no tienen que hacer nada para influir en el grupo", agregó."Hoy por un lado se muestra más de los casos de bullying pero también es más violento que antes. Antes podía haber alguna pelea entre varones, sobre todo, con las chicas más bien alguna cargada o algún chiste, eso existió siempre pero ahora es más grave, desde el punto de vista que la agresión es más grave, que puede llegar a matarlos a los chicos", indicó García Tuñón.CausasAmbas profesionales señalaron entre las causas de este fenómeno complejo aspectos relativos al grupo familiar y a la sociedad en su conjunto. En este sentido, García Tuñón indicó: "Es algo común y ha sido siempre algo común, no es algo nuevo. Se produce porque el ser humano tiene conductas agresivas intrínsecamente, somos seres que tenemos la posibilidad de tener todo lo bueno y todo lo malo. Es decir, lo malo puede estar dentro de cada uno pero si uno sublima, es decir, revierte todo esa agresión que uno tiene la posibilidad de hacer surgir, revertirla para que no sea algo destructivo sino positivo. La posibilidad de ser malos o buenos la tenemos todos, todo depende de si nosotros canalizamos o sublimamos esa energía que tenemos de maltrato, de agresión, y la transformamos en algo bueno y positivo para la sociedad. Hay varias cosas mezcladas porque está la agresión, puede ser envidia también o puede ser la burla que también es una forma de agresión, por ejemplo que los chicos se burlen de otro porque tienen una característica distintiva diferente, por ejemplo, porque es gordo o dentudo, poco sociable o tímido, entonces está el chico que para hacerse notar, tiene alguna característica de líder psicopático siempre, nunca es muy normal un líder que hace daño a otro, no es un chico normal, es un chico que es probable que en su entorno social vea maltrato familiar trata mal a sí mismo o a su entorno, un padre que trata mal a su madre o al revés, entonces los hijos se identifican con lo que ven"."Además hay otra forma de identificación: vivimos en una sociedad tremendamente agresiva, la gente se trata con poco afecto, por ejemplo en los medios donde hay un nivel de violencia y agresión que no se puede creer. Por ejemplo en el programa de Tinelli hay dos muñecos donde uno de los muñecos golpea y maltrata al otro mientras todo el mundo se ríe y esa es que hace es bullying porque la agresión puede ser con lo que se dice o lo que se hace, maltrato físico, empujones o patadas y matarlo como ha pasado con una chica hace poco", explicó García Tuñón.Para Tonón: "Las causas de éstos fenómenos que generan ejercicio de violencia exagerado en los vínculos entre los niños - adolescentes, en las escuelas, está determinado fundamentalmente por lo que traen cómo vivencia- modelos a imitar, de sus propios grupos familiares. La violencia se ha instalado de alguna manera en éstos grupos familiares y también en la sociedad y los medios masivos de información. Lo cual tiene algunas explicaciones. Asistimos en las épocas actuales a una caída- des-dibujamiento, de la figura paterna de autoridad", señaló. En ese sentido expresó que: "Es notorio que ya el padre de familia, cómo también puede ser la madre, se han debilitado para cumplir con un rol importantísimo para sus hijos, cómo es el de cuidar, proteger, sancionar, limitar excesos si los hubiera. Estos padres están desvalidos. No se autorizan, por diversos motivos, algunos ya no pueden, organizar- limitar y cuidar su prole. Y esto trae consecuencias graves. Otros actúan de manera despótica, violenta, lo cual también, es un problema"."Estamos siendo arrastrados a una lógica del "todo vale". Si nadie sanciona, si nadie autorizado puede poner un límite, decir que está bien y que no, cuál es lo permitido y que no, estamos en un problema serio. Será luego la Justicia, en la figura del Juez, (autoridad), que intentará poner un orden, y un límite, cuándo ya es tarde. La sociedad en general, también asiste a modelos dónde poco se sanciona, la ley no se cumple. O lo que es peor, se cumple para algunos pocos. Esto provoca efectos", explicó Tonón y señaló que: "Los progenitores, y las familias todas, estamos asistiendo hoy, a modelos perversos. Dónde nos sentimos muchas veces objetivados, (Objetos), en tanto nos han corrido de algunos lugares de sujetos de derechos. Modelos que tienden a ser naturalizados cómo la falta de respeto, el autoritarismo y despotismo venido desde algunos dirigentes políticos, la impunidad, difícilmente de tolerar y elaborar".
