Continúa la tensión en Baltimore por el conflicto racial
Tropas controlan las calles en colaboración con la Policía, mientras los bomberos apagan los incendios producidos durante los incidentes. Obama dijo que "no hay excusa para este tipo de violencia"
Tropas de la Guardia Nacional comenzaron a patrullar Baltimore este martes mientras la policía bloqueaba calles y bomberos apagaban incendios, luego de que esa ciudad de Estados Unidos se viera sacudida por violentos disturbios raciales tras los funerales de un joven negro muerto mientras estaba detenido en una comisaría.Barack Obama se refirió este martesd por primera vez a la situación en Baltimore y dijo que "no hay excusa para ese tipo de violencia", que "es contraproducente" y que "no es una protesta ni una manifestación"."Si algunos individuos toman barras y comienzan a golpear para abrir puertas y saquear, no protestan. No hacen ninguna declaración. Están robando", agregó en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, según reprodujo la agencia de noticias DPA.Mientras la tensión sigue creciendo en Baltimore, un joven negro murió baleado por la policía de la ciudad de Detroit, que informó se trató de un sospechoso de un robo armado contra un repartidor de pizza que sucedió hace casi un mes, según publicó el diario local The Detroit News.El joven fue identificado como Terrance Kellom, de 20 años de edad, falleció el lunes y, según informó la propia policía local, estaba en su casa y tenía encima un martillo cuando le dispararon. Una organización local anti racismo ya convocó a los ciudadanos de Detroit a salir a marchar a las calles, como lo hicieron decenas de miles en Ferguson, Nueva York, Baltimore y otras ciudades en los últimos meses.Pasada la medianoche, los desórdenes que comenzaron en la parte oeste de Baltimore el lunes por la tarde, cerca del lugar en el que Freddie Gray, de 25 años, fue arrestado y subido a una camioneta policial a principios de mes, se extendieron a la zona este de la ciudad y a barrios cercanos al centro de la urbe de 620.000 habitantes.El estallido de violencia y tensión racial está considerado uno de los más graves desde las protestas que siguieron a la muerte de Michael Brown, un joven afroamericano que murió baleado por un policía blanco en Ferguson, Missouri, en agosto pasado, durante un altercado y mientras estaba desarmado.La Casa Blanca, que envió a funcionarios a los funerales de Gray, informó que el presidente Barack Obama se comunicó con las autoridades de Baltimore para ofrecerles ayuda.Al menos, 15 policías resultaron heridos, incluyendo a seis que fueron hospitalizados, según informó el departamento de Policía local.Un total de 114 autos y 15 edificios fueron incendiados, mientras que 202 manifestantes fueron detenidos, informó un vocero del gobierno de Baltimore.Imágenes tomadas por un helicóptero de la cadena de TV local WJZ-TV mostró a bomberos que combatían grandes llamas que salían de un edificio.El 12 de abril pasado Freddie Gray fue detenido por dos agentes de la Policía de Baltimore, luego de cruzar miradas con uno de ellos y comenzar a correr.Según el relato oficial de la Policía, los dos agentes le encontraron una navaja, algo ilegal en el estado de Maryland, y por eso lo arrestaron. En el proceso, Gray resultó herido en la columna y, pese a que lo pidió varias veces, los policías nunca lo llevaron ante un médico y sólo lo hicieron revisar por un paramédico.Sin asistencia médica, el joven falleció una semana después, aún bajo custodia policial.Las autoridades estatales y locales prometieron restablecer la calma en Baltimore, en el noreste de Estados Unidos, pero rápidamente se vieron forzados a responder a cuestionamientos sobre si su respuesta inicial a los incidentes había sido la adecuada.
