El sábado pasado se inició el Carnaval 2014
Ecos de la primera noche
La primera noche del Carnaval 2014 se mostró con un Corsódromo con importante cantidad de gente a pesar del frío que hacía. Sin duda esto habla de las expectativas que tiene el público de apreciar y disfrutar de esta fiesta, que es la más importante del verano para nuestra ciudad. El debut dejó mucha tela para cortar. Como amante del carnaval, al que sigo desde siempre, tanto desde afuera, como también me interiorizo de los detalles de cada una, me permito hacer una evaluación con el afán de que llegue a cada uno como una crítica constructiva considerando que en este barco estamos todos: Municipalidad, comparsas, familias, público.
Grosso modo detallo 3 aspectos, de los cuales uno era imprevisible: el frío, ya no fresco, mucho frío, pero claro que al clima lo tenemos que soportar y nada más. El segundo, el buen nivel de las comparsas, dentro de lo que se pudieron lucir, con subtemas que se repiten en dos, pero que tienen un gran valor, más aún cuando dejan una enseñanza; la tercera con un muy buen nivel de investigación, con un comienzo realista y un final promisorio. El tercer punto es negativo y en esto no creo que disientan con mi opinión, porque fue el que empalideció el espectáculo y por el que sufrimos al ver la desorientación de los grupos: el sonido general.Labriola, sonidista de varios años consecutivos, ya no está más. La intimidades del cambio no las conozco. Lo sabrán los organizadores que se habrán nutrido de decisivos antecedentes para contratar a quien hoy tiene esa inmensa responsabilidad, pero que lamentablemente no estuvo a la altura de semejante espectáculo. Sin duda que acallar sectores para dar lugar a otros ritmos, mezclar, que la música llegue bien a la pista para que los integrantes, principales protagonistas, la escuchen con amplitud, y así bailar con soltura y no de memoria; llegar al público de plateas para que aprecien el conjunto de música y baile, como también a lo ubicados en tribunas y los miradores sin ensordecerlos, no es tarea fácil; necesita capacidad, experiencia y ensayos, muchos ensayos. Los silencios del sonido fueron reiterados, como el poco manejo en los cortes que como ya es tradicional se les da a la orquesta a medida que avanza la batucada, y ni hablar de las mezclas que presentaron como innovación dos comparsas y que no tuvo resultados positivos, quizá por errores o falta de ensayo.Cuando se hacen cosas, siempre está la posibilidad de error, no se equivoca quien nada hace nada, pero cuando se trata de un trabajo de tanto tiempo, de tantas horas sin descansar, de mucha inversión monetaria y por sobre todo de genialidad, de creatividad, y que redunda todo en espectáculo, el margen de error debe ser el mínimo y la exigencia, máxima. Es por esta razón que deseo que a esta altura, los responsables de la organización estén estudiando la manera de solucionar este aspecto, con el mismo o con otro sonidista, que éste estudie la estructura y variantes de cada comparsa, que tengan retorno, que los animadores tengan abiertos los micrófonos y que la música llegue a todos, con potencia, pero sin aturdir con los agudos.Lea más en la edición impresa en papel
