Mariano García Telefé – Caso Micaela
“El caso Micaela me llegó en lo profundo”
Con motivo del inicio del Juicio por el Femicidio de Micaela García, recibimos nuevamente en nuestra ciudad la visita de los medios de comunicación nacionales. Entre otros, se hizo presente el periodista de Telefé, Mariano García, quien desde un primer momento tomó el caso como propio y pasó muchos días en Gualeguay. Segunda Sección dialogó con él sobre este hecho en particular, pero también sobre el oficio del periodista, en general.
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Iniciamos el diálogo consultando por qué lo marcó este hecho tan terrible a un hombre acostumbrado a estas historias: "Estamos muy acostumbrados en Buenos Aires a tener que contar todas las semanas una chica desaparecida nueva, y puede llegar a sonar muy frío; pero llega un momento en el que en los casos lo único que cambian son las figuritas. Son todas chicas sonrientes y en la mayoría de los casos terminan con el peor final: con la chica fallecida y demás. Lo que me pasó con Micaela es que cuando llegue acá, detrás de esa sonrisa había una gran historia con el trabajo". Y no gran historia en términos periodísticos, sino historias de ella relacionándose con la sociedad". Así se fue metiendo en el Mundo Micaela: "Pude conocer a Yuyo (N de la R: Néstor García, su padre). a Andrea (su madre), toda la angustia que se generó con la búsqueda y el terrible desenlace, y vivir la despedida monumental en Concepción en el Centro de Educación Física". La pretendida e imposible objetividad, se deshizo: "Desde lo periodístico, se me perforó ese impermeable para no llevar los quilombos a casa. Eso no quiere decir que uno deja de tener empatía, porque siempre tengo empatía con los casos que cubro, pero en el caso de Micaela me llegó en lo profundo; y me cayó la ficha cuando me tocó ir a los barrios de la periferia donde ella trabajaba en Concepción del Uruguay". Esa incansable militancia, ese carisma, también lo impactó: "Cada pibe tenía una anécdota con Mica. Y no era algo forzado porque la querían convertir en una heroína, una víctima. No. Cada pibe tenía una historia del tipo: 'Mica me ayudaba con la tarea, Mica me enseñó a leer, Mica me hizo la torta de cumpleaños'. Eso me conmueve. Y volver remueve todo". Sobre el emocionante abrazo a Micaela: "Todos lloramos el día del velatorio, fue algo que no ví nunca en mi vida"."Soy periodista las 24 horas del día"Aprovechamos su presencia y su experiencia, para preguntarle cómo es su trabajo en el día a día, de paso aprender y también, por qué no, desmitificar la tarea: "Este caso me lo hice propio y no es que se trabaja dentro del horario de fichada. El teléfono suena las 24 horas del día, hablás con abogados, la familia, para estar a disposición, es un trabajo full time". La rutina es una palabra ajena: "No hay días normales, soy un agradecido de la vida de estar en un medio de comunicación como Telefé, y segundo de hacer lo que me gusta. El que elige ser periodista va más allá de la vocación". Mariano lleva las cosas a un plano diferente de la habitual discusión oficio versus profesión: "Soy periodista las 24 horas del día. Veo historias, soy curioso, me intereso por el otro, quiero ayudar", resume. "Y me parece que esa curiosidad desde chico me llevó a elegir una profesión que tiene más que ver con las características que tengo como individuo, que no sé dónde nació". Mariano se corre permanentemente del centro, y eso habla muy bien de su labor como periodista: "En el día a día, cada historia que me toca cubrir es la mejor historia del mundo; más allá de que en realidad no sea la mejor historia del mundo".La cordialidad gualeyaTal cual se dice, popularmente, y a nosotros nos conviene replicarlo, Mariano destaca la cordialidad de Gualeguay: "Me tocó pasar mi cumpleaños en el desenlace de Micalea. Cayó 9 de abril, y creo que fue uno de los mejores cumpleaños de mi vida. Me sorprendieron con saludos los vecinos que me veían al aire en el programa de Rozín, porque lo dijo Gerardo al aire. Se acercaban a la Plaza Constitución, me organizaron una fiesta con un asado, y una torta con mi nombre". El gesto fue muy valorado por García (quien dicho sea de paso, comparte apellido con Micaela, quizás un elemento más que se aloje en el inconsciente para esta identificación): "Me largué a llorar y no lo podía creer". Esta vuelta, después de seis meses del desenlace trágico, le genera nuevas vivencias: "Tengo sentimientos encontrados al regresar, porque; por un lado, tenía muchas ganas de volver a saludar esa gente, y con algunos me pude encontrar por suerte: y por el otro lado, tengo la angustia por la cobertura del caso". La frase final de la entrevista, nos llena de elogios: "El cariño y la energía que tiene el gualeyo es algo como pocas veces viví", cerró. Merece un comentario final esta entrevista, que apoye los dichos de García, de parte de los que lo vimos trabajar durante estos días. Lejos de ser declaraciones para la prensa, durante los días más álgidos de cobertura (desde que desapareció Micaela hasta el triste desenlace), Mariano fue uno más en todo. Jamás hizo pesar la importancia del medio para el que trabaja y tuvo códigos de compañerismo en cada nota que realizó. Además de aportarle el detrás de escena a los lectores, esta entrevista es una pequeña muestra de gratitud por esos gestos.
