“El Debate Pregón” le desea “Feliz Día a todas las Madres”
Conmemorar el “Día de la Madre” tiene siempre para “El Debate Pregón” un significado muy especial. Las pensamientos, los abrazos, el amor más puro y los recuerdos acuden a todos, desde ese niño que aún da brincos en el vientre, el bebé, los chiquitos, los adolescentes, los adultos tenemos aún la dicha de tenerla junto a nosotros. También nuestro sentimiento está junto a las madres que han perdido un hijo, el dolor más grande que se puede sufrir, y recordamos a las madres que no están físicamente, pero la ternura que supieron brindar vive para siempre en el corazón de su familia. Conversamos con tres madres, Ana Poletti, miembro de la Liga de madres de Familia, Ileana Velazquez, madre de Naiara, y de las trilliza Nerina, Tiziana y Ailén y con maría Eugenia Almirón, madre de Carina y de Clarita. Junto con la emoción de ellas y nuestro cariño vaya el saludo más cálido para todas las madres.
Ana Poletti: "Ser madre es una responsabilidad gratificante"Primeramente Ana, con mucho cariño nos ubica en su familia: "Estor casada con Miguel y soy mamá de tres hijas, María Victoria, María Micaela y María Eugenia y tenemos dos nietitos y uno en camino; Manuel, hijo de Micaela; Juan Laurentino, hijo de Victoria, y Eugenia, que vive en Paraná, está esperando su primera hijita que se va a llamar Lucía. Manuel vive en Buenos Aires, Juan Laurentino a tres cuadras de casa y ahora estamos esperando a Lucía en Paraná."Luego nos habla de la Institución que integra: "-Hace poquito tiempo que formo parte de la Liga de Madres de Familia, pero desde que vine a Gualeguay, hace 38 años, mi suegra formaba parte de ella y me fue contando cómo era el tema de las reuniones, los objetivos de Evangelización, de acompañamiento de las mamás, las reuniones para el Día de la Madre, el homenaje en el cementerio para las mamás difuntas donde se hace en el día de la madre una pequeña oración. Todo esto se da desde hace muchísimo tiempo y con el correr de los años fueron ampliando algunas actividades, por ejemplo bendición de las embarazadas."Con referencia al sentimiento de madre nos dice: "La figura de la madre está presente aún en aquellas mujeres que no han tenido hijitos, de hecho cuando se hace la reunión van muchas mujeres que no tienen hijos, pero yo creo que esto es más amplio, están los que tenemos hijos, que Dios nos bendijo con esa gracia, y aquéllos que no, pero que pueden hacer ese acto de la maternidad en una criatura adoptada, en una visita a chiquitos de las instituciones, de los hogares, por ejemplo."¿Diferencia entre ser mamá y abuela? "-Escuché hace muy poco de una mamá joven amiga que dijo la expresión justa: "¡Qué sentimiento fuerte!", y es cierto. Ser abuela y abuelo en el caso nuestro, es un sentimiento muy fuerte. Todas las expectativas que uno pone en la vida yo creo que se ven plasmadas en el hijo y doblemente plasmadas en el nieto; uno se gratifica enormemente, como también se sufre si el chiquito tiene algún problema; se sufre por el hijo y por el nieto, pero en definitiva las gratificaciones de la vida son inimaginables, maravillosas. Tanto para la madre, como para la abuela, llevar a un chiquito a la plaza, estar con él, acompañarlo a mirar un dibujito, a hacer un trabajito de la escuela o lo que fuera, es realmente un regalo de la vida."Acerca del rol de madre comenta: "-Ser mamá en el día a día, más allá de la felicidad y de la alegría con la que se recibe un bebé, es una responsabilidad enorme que van cambiando con el paso del tiempo ya que en un primer momento el chiquito es totalmente dependiente de uno, la alimentación, la amamantada que es tan saludable y fantástica, la estabilidad emocional de la familia; todo eso se percibe mucho y a medida que pasa el tiempo todo se hace más complejo. Dios nos acompaña mucho y siempre digo que los que tenemos fe, tenemos eso de maravilloso de sentir que no estamos solos."Con respecto a la experiencia de generación en generación, Ana expresa: "Una mamá reciente recibe consejos de su mamá y los da a sus hijos cuando es abuela. Uno dice "esto mismo decía o hacía mi mamá" y en internet circula una frase; "Entregar la antorcha", y es cierto, esa antorcha que se va pasando de papás a hijos a lo largo de nuestra vida; lo vemos en la gente que nos acompaña y también la pasamos nosotros en esta etapa de abuelos. Vemos también que la gente que nos acompaña como abuelos, es muy valioso su consejo y su opinión"."Mamaderas para tres"Ileana Velázquez y Walter Arnaudín tenían una nena de 2 años, Naiara, y en el año 2009 nacieron trillizas. Acerca de este aumento a familia numerosa de forma repentina nos comenta Ileana: "- Desde chica decía que quería tener mellizos, y bueno, vinieron trillizas. Cuando estaba embarazada, en la primera ecografía que me hizo mi ginecólogo, el Dr. Lerman, ya se vieron que eran tres. Nosotros nos mirábamos y no caíamos en la realidad que estábamos viviendo, inclusive salimos muy confundidos del consultorio, ya que se planteaba todo un cambio en nuestras vidas. Tenía que dejar de trabajar, de andar en bicicleta, de hacer fuerza, un montón de cosas, y quedarme en casa ya que tantos chicos implicaba un riesgo. A los 5 meses de embarazo mi panza era enorme; no me podía ni atar los cordones y me tenía que ayudar mi mamá y toda la familia y la de mi esposo en las distintas tareas, más que nada por Naiara que iba a Jardín y no queríamos que dejara sus actividades. Cada 15 día me hacían controles y a los 5 meses ya supimos que eran 3 nenas. Las tuve hasta los 8 meses en la panza; era difícil andar, me pasaba sentada, me costaba acostarme, levantarme, comer porque parecía que la comida se me atracaba; estaba muy delgada y la piel ya no podía estirarse más. En medio de eso me tomó coletasis, el hígado no producía la bilis suficiente, me aplicaban hierro día por medio, pero más allá de eso, todo bien, gracias a Dios. A los 8 meses ya se ubicaron para nacer. Es así que la madrugada del 1° de junio me desperté con los síntomas, salimos con todas las valijas y no alcancé a ponerme el camisón que fui a sala y nació Nerina por parto natural. Al nacer ella, Tiziana, que estaba ubicada, se dio vuelta y quedó sentada, por lo que el médico decidió hacerme cesárea y nacieron Tiziana y luego Ailén. Tiziana y Nerina pesaron un kilo y medio; y Ailén 2,100. Enseguida las pusieron en incubadora en el CIAN; gracias a Dos no necesitaron respirador, y al otro día las trasladaron a Paraná al Instituto Privado de Pediatría, sobre todo para reponer peso. Fueron acompañadas por mi esposo, ya que yo todavía no podía viajar. Las atendieron muy bien, al igual que acá. La primera vez que fui me impresioné porque las vi muy chiquitas, flaquitas, pero gracias a Dios eran muy sanas. Estaban llenas de cables porque se alimentaban por sonda. Ailén estuvo 2 semanas internada porque recuperó peso enseguida; Nerina y Tiziana estuvieron 1 mes y 8 días. A las 2 semanas ya les daba el pecho y las ayudaba con mamadera. El 8 de julio volvimos y ya se había ambientado para ellas, sobre todo con respecto a la temperatura, y no dejaban que las visitara mucha gente, más que nada porque en ese momento era el furor de la gripe A. Acá la atendíamos con barbijo, nos poníamos alcohol en gel, usábamos guantes. Cada vez que atendía a una, me higienizaba para atender a la otra. Hubo noches sin dormir, días sin comer, pero se criaron muy bien."Por su parte Walter, el papá comenta: "-Para atenderlas de noche hacíamos turnos, yo le daba la mamadera a las 12 y me acostaba hasta las 6 en que volvía a darles y me iba a trabajar. Ileana le daba a las 3 de la mañana, así nos turnábamos para descansar y poder trabajar."Ileana recuerda: "Nos pedía 24 pañales por día en el IPP; cuando mi papá me llevó a Paraná íbamos con el auto lleno de paquetes de pañales que la gente nos había acercado, mucha solidaridad y mucha emoción cuando regresamos porque todos el barrio venía para ver la llegada de las trillizas. Amigos, familiares, gente vecinos nos ayudaron mucho, tanto con pañales, como con la leche, y les estamos muy agradecidos. Preparábamos 24 mamaderas diarias, y por suerte Naiara ya no usaba pañales y recibió muy bien a sus hermanas.Lea más en la edición impresa en papel
