Coronel Gustavo Tamaño
“El honor de haber combatido por Malvinas”
La presente nota toma fragmentos de una entrevista realizada por Paula Elizalde al Coronel de Caballería del Ejército Gustavo Tamaño quien, siendo subteniente, combatió en la Guerra de Malvinas. G. Tamaño, con lazos familiares en nuestra ciudad, presentó el año pasado en “Espacios de Gualeguay” su libro “El sabor de la derrota”. En esta entrevista se expresa acerca de la decisión de recuperar Malvinas en 1982, el poderío militar argentino de ese momento, la deuda con los veteranos, entre otros puntos.
Malvinas, un alto valor emotivo.¿Considera Ud. que la decisión presidente de facto Leopoldo F. Galtieri de ocupar las Islas Malvinas fue un intento desesperado de un gobierno que ya había perdido poder y credibilidad?Coronel G. Tamaño: Es difícil desde mi conocimiento y experiencia, definir exactamente el objetivo buscado. Años más tarde he leído sobre que había una idea de dar un "golpe de mano" sobre la Islas Malvinas para colocarlas bajo la soberanía argentina. Y que esta habría sido siempre descartada porque se consideraba que no se podría sostener dicha acción frente a la reacción diplomática y militar británica y de los organismos internacionales. Incluso se habla de que Gran Bretaña, en la década del '70 estaba dispuesta a negociar el tema de las Malvinas. Varias fuentes atribuyen esta operación a la Armada Argentina, en particular al Almirante Anaya, quién habría convencido al General Galtieri de esta acción. Desde ya, más allá de quién la originó, es indudable que hubo un grave error de cálculo estratégico, sobre la reacción británica, y en del resto de las naciones europeas. Tampoco se consideró correctamente la actitud que asumiría los Estados Unidos.El efecto de la recuperación del territorio insular, revestía y reviste hoy día un alto valor emotivo. Esto es debido, a que desde la década del '50 se internalizó en la ciudadanía argentina la "Causa Malvinas", con un sesgo altamente emotivo. Esto hizo que algunos sectores "nacionalistas" lo tomaran como una bandera de lucha, sin medir las consecuencias para la Argentina. Basta poner como ejemplo el conflicto que España sostiene con Gran Bretaña con Gibraltar, que no altera las excelentes relaciones que mantienen ambas naciones. Argentina discurría en un camino similar que España, incluso con mayores avances, ya que contaba con una creciente presencia en Stanley. Una acción militar, era de un enorme riesgo, ya que significaría, en caso de fracaso, perder décadas de paciente acercamiento.¿Argentina estaba preparada para una guerra?La capacidad y preparación militar argentina era adecuada para un conflicto regional con un país limítrofe. Y me arriesgaría a decir con limitaciones. Las Fuerzas Armadas no estaban preparadas para un conflicto con una potencia europea, menos aún en un escenario aeronaval que exigía superioridad aérea y naval para la obtención del éxito.Esto quedó demostrado, en que bastó la presencia de submarinos de propulsión nuclear, para anular la capacidad de las fuerzas navales argentinas.En cuanto a las operaciones aéreas, el gran valor de los pilotos argentinos y resonantes hundimientos de buques británicos, no fueron suficientes para obtener la superioridad aérea, que evitara la amenaza de la fuerza naval y aviación embarcada enemiga.En cuanto a las fuerzas terrestres, presentaron deficiencias logísticas, de entrenamiento y capacidad para operar en un ambiente geográfico sumamente hostil. El rendimiento de estas fuerzas fue dispar, dependiendo del nivel de entrenamiento y capacidad para enfrentar el duro clima isleño. Esto ha quedado reflejado en lo que ha dado a conocer como "Informe Rattenbach" donde se detallan las responsabilidades y falencias.Un factor muy importante fue la muy mala época del año en que se desarrolló el conflicto. ¿Qué opinión tiene acerca de las políticas llevadas a cabo por los gobiernos democráticos argentinos que sucedieron a 1982, respecto a la causa de Malvinas?Coronel G. Tamaño: A mi juicio ha sido errática y contradictoria, alternando la "seducción" con la "confrontación", no logrando ninguna de ellas alterar la sólida posición de los isleños y el gobierno británico. Más allá de declaraciones en foros internacionales o regionales, los intereses del Reino Unido en la región no han sido afectados. Los países latinoamericanos más relevantes mantienen estrechos vínculos con Londres. Me refiero a Chile, Perú, Brasil, Paraguay y Uruguay que mantienen estrechos vínculos con Gran Bretaña. Como contraparte, algunos de ellos, mantienen con la República Argentina, una relación no exenta de conflictos, como es el caso del Uruguay.La diplomacia británica sostiene, que los argentinos optaron por resolver la disputa por las Malvinas por la vía de un conflicto bélico. Habiendo perdido la contienda, no queda mucho por reclamar. En cuanto al campo diplomático, la disputa no garantiza un avance, pues el haber recurrido a la fuerza militar juega en contra para la Argentina, por haber sido un país agresor. Al ser agresor, y haber empleado la fuerza militar, violó la Carta Orgánica de las Naciones Unidas.Por otra parte, la escasa capacidad militar que representa hoy Argentina, no genera "masa crítica" para llevar al Reino Unido a la mesa de negociaciones.Agrego a ello, la posición intransigente de sus habitantes, que rechazan cualquier relación con la República Argentina. Este es un núcleo duro, que posee un fuerte poder económico, y que será parte presente en cualquier negociación. Es por estos elementos, que a mi juicio, las Islas Malvinas seguirán por un largo tiempo bajo soberanía británica, con la posibilidad de que sus habitantes resuelvan más adelante constituirse en un estado independiente.¿Cree que la sociedad Argentina se ha comportado correctamente con los veteranos de Malvinas? ¿Existe alguna cuenta pendiente?Coronel G. Tamaño: La sociedad argentina, influida por los medios de comunicación y el oportunismo político, realizaron una interpretación subjetiva de los hechos. Peor aún, vincularon a los que participaron en el conflicto con el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional.Para ser más concreto, durante la guerra (como ha sucedido en todo conflicto bélico y más cuando culmina en una derrota), hubo conductas inapropiadas de oficiales, suboficiales y tropa. Estas no fueron generalizadas, sino más bien casos puntuales, los que denunciados oportunamente fueron objeto de distintas formas de penas o castigos a los responsables.A pesar de ello, la sociedad, bajo la influencia del sensacionalismo de los medios de comunicación, que acuñaron la frase "los chicos de la guerra". A eso se agregó la explotación por partes de sectores políticos de estas conductas inapropiadas, Esto produjo un efecto muy negativo sobre los oficiales y suboficiales que además de cargar el peso de la derrota, tuvieron que agregar el de ser sospechados de haber sometido a la tropa a constantes abusos de autoridad y castigos no reglamentarios. Se sumó a ello, un cierto desprecio por aquellos miembros del Ejército que no participaron de las acciones militares, que veían con recelo a sus camaradas veteranos de guerra. Es por ello, que es casualidad, que un importante número de oficiales veteranos de guerra, se sumaran a actos sediciosos, cansados de los que ellos interpretaban una situación humillante.Lea más en la edición impresa en papel
