18 de febrero: Día Internacional del Síndrome de A
“Es importante armar una red de familias”
El Síndrome de Asperger es una condición del neurodesarrollo, influye en la forma en que éstas dan sentido al mundo, procesan la información y se relacionan con los otros, se encuentra dentro de los trastornos del espectro autista (TEA). Gabriela Johanneson es mamá de Felipe, un niño de 8 años que tiene el Síndrome, con ella dialogamos para conocer su historia.
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IndiciosSegún cuenta Gabriela, no fue hasta los dos años cuando comenzaron a haber indicios en el niño: "Cuando empezó el jardín con dos años, empezó a tener ciertos comportamientos, la maestra me decía que le costaba socializar, que no miraba a los ojos, entonces nos sugieren hacer un psico diagnóstico con una psicóloga". La profesional les dijo que no tenía nada, más que una "estereotipia cuando mueve los brazos". Y sugirió lo cambien de jardín porque era "exigente". En el nuevo jardín le dijeron lo mismo, hacia lo que un niño normal pero "había algo que le impedía jugar con los niños". Entonces, recurrieron a una profesional, ahora una psicopedagoga que reafirmó el anterior diagnóstico. "Cuando viajábamos en subte, en Buenos Aires, se tapaba los oídos, ese ruido lo ponía mal, cuando usábamos la mini primer también, los aplausos", recordó Gabriela sobre los comportamientos que llamaban su atención.Entonces, al comenzar sala de 4 continuó la misma conducta "me sugirieron hacer terapia con una psicóloga que nos ayudara, tal vez yo era muy sobreprotectora con él".LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA
