Familia de Isolina Pedrazzoli donó una escultura a la Biblioteca Popular
En una reunión íntima, que se celebró el pasado viernes por la noche en la Biblioteca Popular “Carlos Mastronardi”, descendientes directos y demás familiares de Isolina Pedrazzoli, donaron una escultura en su nombre a la institución de calle 25 de Mayo Nº 414.
Estuvieron presentes las autoridades de la Biblioteca entre ellos, Marcelo Morgan y Aníbal Vescina, quienes recibieron el noble regalo de doña Isolina, que con sus 90 años, reside en Buenos Aires, pero es hija de esta tierra. Vivió gran parte de su vida en Gualeguay, donde descubrió su vocación por el arte. En contacto con EL DEBATE PREGON, Joaquín Pinasco y Javier Ghiglino, nieto e hijo de Isolina Pedrezzoli, respectivamente, se refirieron a esta honrosa donación. En este sentido, Javier Ghiglino, señaló: "nos acercamos a la Biblioteca Carlos Mastronardi para realizar la donación de una obra de mi madre, Isolina Pedrazzoli, de 90 años, que si bien nació en General Galarza pero una gran parte de su historia central la vivió en Gualeguay, donde construyó su casa, conformó su familia. Vinimos a cumplir con un deseo de mi ella, que era el de acercar esta obra escultórica, denominada "arrumacos" y dejarla en la Biblioteca, como un aporte más la cultura que hace a esta importante institución". "Ella siempre tuvo una inclinación por la plástica y fue muy habilidosa pero en principio se inclinó más hacia las letras, junto a María Esther de Miguel, que fue compañera suya de aula y ambas compartían la pasión por la escritura. Sin embargo, mi madre no siguió con eso, pero empezó a descubrir en la calla, en la pintura, en la joyería, una manera de expresarse y eso es arte puro. En mi caso mamé de ella eso, por cierto he sido un colaborador de "El Debate Pregón" aportando cuentos". A su turno, Joaquín Pinasco, expresó: "en lo particular es importante estar junto siempre a Javier y a "Amanecer", que es nuestra asociación. Es como una suma de causalidades porque en realidad llegar con una escultura de "Minina", que es la madre de Javier y a la vez, mi abuela, tiene que ver también con el tema del arte y que es algo en que se trabaja en "Amanecer". Esta entidad se dedica hace más de 15 años al abordaje de chicos con problemas de drogadicción y de calle, y una de las variables más importante que atraviesa "Amanecer" es el arte, la integración del elemento humano como lo son los chicos con problemas de situación de calle. Y la verdad que todo se juntó porque este sábado (por ayer) nos estaremos iniciando un recorrido que va ser largo y difícil pero nos va a dar mucho placer que es el visitar algunas escuelas rurales. Estaremos en "Tres Bocas" y después iremos al Séptimo Distrito. El propósito es conocer qué necesidades tienen las escuelas rurales, a través de "Amanecer", que en este caso aportaríamos dos padrinazgos". Asimismo, Javier Ghiglino, comentó: "nos vamos muy contentos, te diría que con ciertas motivaciones y movilizados porque tocar la tierra de uno, lugar donde nací, donde viví varios años y fui muy feliz en Gualeguay, es una sensación hermosa. Los avatares de la vida me llevaron a estar en Buenos Aires, pero acá están mis recuerdos, incluso mis narrativas y un montón de obras de teatro. Es una forma de volver estando lejos". "Agradecemos a la Biblioteca -manifestó Joaquín Pinasco-. No sé si en Gualeguay se tiene la dimensión de lo que significa esta institución. Nos vamos asociar a la misma y obligaremos a varios familiares y amistades a hacer lo mismo. A quienes nos gustan los muebles de madera y los libros sueltos, la biblioteca de Gualeguay es un gran lujo. Sabemos que si no fuera por la Conabip la biblioteca no existiría; sabemos también que el municipio aporta 600 pesos mensuales para tener más de 43 mil libros y más de 600 socios, ergo solo el corazón de los empleados y de la comisión puede mantener la biblioteca extraordinaria a nivel nacional como lo es la "Carlos Mastronardi", subrayó.
