La Justicia local condenó a tres policías por apremios ilegales y vejaciones
Tres uniformados de la Jefatura Departamental de Policía Gualeguay fueron condenados por la Justicia local, al encontrarlos penalmente responsables de los delitos de vejaciones, apremios ilegales y otras cuestiones de violencia. El veredicto se conoció a principios de mes de agosto y la sentencia aún no se encuentra firme. Se trata de los policías Alfredo Néstor González, Luis Sebastián Esquivel y Emanuel Cristián Daniel Dotto, a quienes el Tribunal los calificó de co-autores materiales y penalmente responsables en las denuncias que radicaron -todas en sede judicial- las víctimas Juan Carlos Barreto, José Francisco Virué, integrantes de la Familia Ramos y miembros de la Familia Villagra.
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EL DEBATE PREGON dialogó con una fuente extraoficial del ámbito judicial que siguió de cerca las denuncias que fueron radicadas en la sede tribunalicia. De ese modo, se pudo saber que "la Justicia condenó a tres policías de la Jefatura local, dos de ellos que estaban en el Grupo Especial (ex GIA) y el tercer imputado de la Motorizada por tres casos distintos de apremios ilegales y vejaciones. Los hechos se registraron hacia fines de octubre y principios de noviembre del año 2014. Primer caso de apremios El primer hecho de apremios ilegales se habría registrado hacia fines de octubre del 2014; cuando el joven Virué fue interceptado por un control de tránsito y alcoholemia, donde se le incauta el auto. Virué fue trasladado por el personal policial hacia Jefatura en calidad de contraventor y, al pedir las llaves para "cerrar" el vehículo que estaba estacionado en la Plaza, fue cuando el muchacho decide escapar en el automóvil y, luego de varias cuadras de persecución, choca el rodado en inmediaciones de la Escuela Normal. Minutos después llegó la Policía al lugar, subió a Virué a la camioneta del Grupo Especial y allí comenzaron los golpes y vejaciones por parte de los uniformados que siguieron en Jefatura, incluso lo hicieron arrodillarse pese a que el detenido les decía que había sido operado de la rodilla hacía poco tiempo. En este hecho, se observó a los policías Dotto y Esquivel. Cabe mencionar que el joven Virué, tras salir de Policía, se dirigió a Tribunales donde radicó la respectiva denuncia.Segundo casoEn el segundo caso que nos ocupa en este caso, la fuente extrajudicial reveló que "en el caso de Juan Carlos Barreto, se trata de un sujeto que ha tenido complicaciones con la ley, al momento de los hechos denunciados tenía 16 años. Supuestamente el Comando Radioeléctrico lo detenido en un hecho de hurto en flagrancia; siendo sometido a un escopetazo con "postas" de goma y reducido por la Policía. Allí se le encarga el traslado del detenido Barreto al Grupo Especial y, desde el momento de la detención, pasadas las 02,30 de la mañana, hasta su liberación a las 05,00 am, fue sometido a todo tipo de golpes y vejaciones, cortes y amenazas. En ese lapso, Barreto vomitó sangre dentro del móvil donde era trasladado, prueba esta que fue peritada y cotejada mediante estudios geneticos en laboratorios, llegando a la conclusión que esa sangre hallada pertenece a Barreto, prueba que complicó aún más a los policías. "El testimonio de la víctima fue tremendo", aseguró uno de los allegados en la investigación. Tal como en el caso anterior, la víctima decidió radicar la denuncia en la sede de Fiscalía, en el edificio de Tribunales.Tercer hecho de apremios El tercer caso de apremios se produce el 1° de noviembre del 2014, en la zona del Club Barrio Norte, tras una discusión entre vecinos de la zona. Allí se hace presente el Grupo Especial, miembros de la Motorizada y personal de la Comisaría Primer. En el revuelo y la pelea entre vecinos, hubo testigos que aseguraron que la fuerza policial, en vez de calmar los ánimos provocaron la acción contraria que fue el descontrol generalizado. En ese lugar, se llevan detenidos a tres miembros de la Familia Ramos, que estaba en la zona pero que no tuvo protagonismo en el inicio de las corridas. Ya con tres detenidos en la camioneta del Grupo, los comienzan a golpear y a someter a amenazas y vejaciones. En su traslado hacia Jefatura, el vehículo policial -que se conducía por calle Melitón Juárez- se detiene para "subir" "aprehender ilegalmente" a dos hermanos de apellido Villagra, quienes andaban en busca de un hermano y observaron los apremios que sufrían los detenidos en el traslado. Los Villagra, al observar la camioneta del GIA se acercan y advierten que los Ramos estaban siendo golpeados en el interior del vehículo y, sin mediar palabra, efectivos del Grupo los introducen a los Villagra al rodado y siguen su viaje hasta Jefatura, con lo cual ya había 5 detenidos. En esta secuencia de violencia, aparece el tercer condenado por la Justicia, de apellido González, quien también se suma a los apremios ilegales y la violencia policial.Cabe resaltar que la Fiscalía había solicitado -en la etapa de juicio- la condena de prisión efectiva, circunstancia que fue desestimada por el Tribunal y, los condenó a prisión condicional. Actualmente la sentencia no está firme ya que la defensa de los imputados estaría en condiciones de apelar el fallo de primera instancia.LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA EN PAPEL
