Mariano Carboni Bisso. Su fallecimiento
La partida inesperada del Dr. Mariano Carboni Bisso ha sumido en el dolor a todo un pueblo. Era muy joven, apenas 52 años, con un caudal de profesionalismo y de entrega a sus pacientes sin condiciones, con la mano extendida y la sonrisa que inspiraba fuerzas aún en los momentos difíciles. Tenía mucho por vivir y disfrutar de su hermosa familia y del cariño que sembraba a cada paso.
Supo destacarse como deportista, ya que desde niño abrazó la pelota a paleta como una de sus pasiones y nos llenó de orgullo con los premios que obtuvo, entre ellos el de campeón argentino cuando era un adolescente. En lo profesional, siguió los pasos de su padre, poniendo a su trabajo y al trato con sus pacientes una impronta llena de sabiduría, humidad y cariño. Destacado estudiante de Medicina, se preparó para ofrecer a su pueblo un rico caudal de conocimientos. Fue constante su búsqueda de mayor perfeccionamiento que puso al servicio de todos los que acudían a él, siendo reconocidas sus investigaciones en el ámbito nacional, una de las cuales se dio días pasados. Participó en congresos internacionales, quedando su nombre impreso en el libro de las Grandes Personalidades Médicas de la Argentina. Egresado de la Universidad Nacional de La Plata, se formó como médico clínico y terapista en el Hospital Fernández de la ciudad de Buenos Aires. Ya en Gualeguay, con él se inició la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San Antonio, se sumaron colegas con los que compartió el trabajo, llevándola con ellos a constituirse en un servicio de excelencia, actualmente un ejemplo para Entre Ríos. Poco tiempo después, ya abierto su consultorio, comienza la gran obra de CEM Prestaciones Médica y CEM Urgencias, logro que, rodeado de especialistas, fue complementando con un sanatorio que suma servicios y calidad en la atención, da la oportunidad de crecer y perfeccionarse a sus colegas, colaborando con ellos en todas las circunstancias, y brinda confianza con su solvencia y calidez. El amor por la medicina se percibía en todo momento, sin alardes, con la humildad de un grande; su fuerza inspiraba a seguir sus pasos, como lo han hecho sus cuatro hijos, su gran orgullo. Mariano Carboni Bisso entregó lo mejor de sí a sus pacientes y a todo el que necesitara ayuda, razón por la cual Gualeguay, muy golpeado y entristecido, lamenta profundamente su partida. Como médico fue de una inmensa generosidad para alentar y ver crecer a los colegas, sobre todo a los que recién iniciaban el camino de la profesión, como amigo, el mejor; como hijo, un orgullo; como padre, un ejemplo. Desde esta Hoja saludamos a su querida familia, a sus colegas, a sus amigos. ¡Gracias Mariano por todo lo que nos entregaste con tanto afecto!La Dirección.
