Familiares de Víctimas de la Inseguridad
O. Carboni: “hace bastante tiempo que Gualeguay dejó de ser una ciudad tranquila”
En diálogo con EL DEBATE-PREGON, Osvaldo Carboni, padre de Nico Carboni, asesinado en abril del 2004, se refirió al reciente crimen de Agustín Pereyra y a las sensaciones que tuvo al recorrer –nuevamente- calle San Antonio pidiendo justicia y seguridad. “Hace poco se cumplieron 10 años del asesinato de Nicolás y, tener que marchar nuevamente de plaza a plaza por calle San Antonio es como volver a vivir aquella pesadilla; hoy en Gualeguay ya tenemos que hablar de familiares de Víctimas de la Inseguridad”, señaló.
En ese contexto, consideró que "al hablar de familiares de Víctimas de la Inseguridad, estamos frente a la década nefasta para nuestros gurises; no solo el caso de Nicolás; acá hubo muchos casos de inseguridad y violencia, de víctimas y asesinatos. Por eso decía de recorrer tristemente calle San Antonio para pedir por estas muertes de chicos jóvenes que tenían todo un futuro por vivir. En lo personal, no puedo salir de la conmoción por este caso del joven Agustín Pereyra, solo queda expresar mi solidaridad con esos padres y abrazarlos en el dolor", señaló Carboni. Más adelante, al referirse a la situación de violencia en general, consideró que "desde lo personal, me tocó vivir en carne propia un hecho de in seguridad y que asesinaran a mi hijo; uno pensó en su momento que hechos como ese nunca más debían repetirse pero vemos que esto no ha sido así; en todo este tiempo que ha pasado hemos tenido que llorar a muchos gurises. Creo que falta voluntad política del Gobierno, en realidad nunca tuvieron iniciativas para paliar los hechos de inseguridad; ni el Estado nacional, provincial y mucho menos el gobierno local y que, en el caso de Gualeguay, sería un poco más fácil resolverlo porque somos una ciudad donde nos conocemos todos y sabemos en qué lugares están los delincuentes", aseveró. No obstante, Carboni reiteró que "desde hace bastante tiempo que Gualeguay dejó de ser una ciudad tranquila; hay muchos robos a diario que, en realidad no llegan a convertirse en denuncia porque la víctima del robo termina recorriendo pasillos de Jefatura y Tribunales sin respuesta alguna y, si tiene la suerte que atrapen al ladrón, a las pocas horas ya está de nuevo en las calles delinquiendo o tomando represalias contra los denunciantes. Entonces digo, acá no hay voluntad política de resolver las cosas; no hay voluntad política de resolver la inseguridad que, ahora por los tiempos que corren, tiene el flagelo de la droga", comentó.Lea más en la edición impresa en papel
