“Perdonar el aborto no significa minimizarlo”
En el marco del Año Jubilar de la Misericordia, el papa Francisco escribió una carta Monseñor Rino Fisichella donde se lee como el Santo Padre destaca algunos puntos importantes para “facilitar que sea un auténtico momento de encuentro con la misericordia de Dios para todos los creyentes”. Uno de los puntos claves es el perdón a quienes realmente se arrepienten de haber abortado, lo cual dio lugar a diferentes interpretaciones. “Segunda Sección” solicitó la opinión del Padre Pedro Brassesco quien nos acercó la carta del papa Francisco enviada a Monseñor Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, la reflexión del padre Lombardi, de ambas compartimos fragmentos, y sus propias reflexiones.
Carta del papa Francisco:"Al venerado hermanoPresidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva EvangelizaciónLa cercanía del Jubileo extraordinario de la Misericordia me permite centrar la atención en algunos puntos sobre los que considero importante intervenir para facilitar que la celebración del Año Santo sea un auténtico momento de encuentro con la misericordia de Dios para todos los creyentes..." ".... El Jubileo siempre ha sid¬¬¬¬o la ocasión de una gran amnistía, destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta. Que a todos ellos llegue realmente la misericordia del Padre que quiere estar cerca de quien más necesita de su perdón..." "...Uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida. Algunos viven el drama del aborto con una consciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo. Muchos otros, en cambio, incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por dónde ir. Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza. El perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre..."Padre F. Lombardi, portavoz del Vaticano: "Perdonar el aborto no significa minimizarlo""Los sacerdotes que absuelvan del pecado del aborto deberán hacer una reflexión que ayude a comprender el crimen cometido. La prerrogativa que ha concedido el papa Francisco, durante el Año Jubilar de la Misericordia, para que los sacerdotes puedan perdonar el pecado del aborto no significa minimizar este crimen, sino hacer entender a quien lo ha cometido la gravedad del mismo."Lo indicó este martes el padre Federico Lombardi, en unas declaraciones realizadas en la Sala de Prensa del Vaticano, precisando que en el texto el Pontífice es claro, pues le indica a los sacerdotes que "se deben preparar para esta gran tarea" sabiendo conjugar "palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido".Además los sacerdotes, prosiguió el portavoz, deberán "indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia..."P. Pedro Brassesco:"El papa Francisco señala su gravedad mostrando el remedio de la misericordia de Dios""Las decisiones del Papa Francisco para celebrar mejor el Año de la Misericordia contenidas en la carta enviada al cardenal Fisichella muestran el deseo del Santo Padre de que no haya impedimentos para encontrarse con el amor de Dios. Tuvo mayor repercusión la disposición de extender a todos los sacerdotes la facultad de absolver el pecado del aborto, pero ello no significa que las otras medidas hayan sido menos importantes e interesantes, por eso recomendamos leerla de manera completa.De todas formas, esta facultad, reservada a los obispos, en la práctica ya era concedida a los sacerdotes y, de hecho al menos en nuestra diócesis, quien se acerca arrepentido a pedir el perdón de Dios en confesión por este pecado, recibe del sacerdote el sacramento de la reconciliación. No se trata de minimizar o habilitar la práctica del aborto, sino todo lo contrario, de volver a señalar la gravedad del mismo, pero que, incluso así, el perdón de Dios no tiene límites para quien reconoce y se arrepiente de lo que ha hecho.El Papa vuelve a ubicar el tema del aborto en el centro de la mirada, pero desde otro lugar. Señala su gravedad mostrando el remedio de la misericordia de Dios que es capaz de sanar y cerrar las profundas heridas en la conciencia y el corazón de quien lo ha practicado o fomentado.Así, el Papa quiere alertar también sobre la generalización de una mentalidad "que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida". Hay una modificación en la relación con la vida. Pareciera que se va disminuyendo el valor de la misma, la propia y la de otros.También lo hizo recientemente en la Encíclica "Laudato Si", poniendo de relieve la contradicción de la defensa de la naturaleza y el aborto: "Dado que todo está relacionado, tampoco es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto. No parece factible un camino educativo para acoger a los seres débiles que nos rodean, que a veces son molestos o inoportunos, si no se protege a un embrión humano aunque su llegada sea causa de molestias y dificultades: "Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social".Esta semana, la imagen del niño sirio muerto en la playa ha sensibilizado al mundo entero sobre el drama de los refugiados. Nosotros también necesitamos extender esa sensibilidad a la necesidad de dar refugio y acogida a toda vida, también a aquella que tiene el derecho a nacer.P. Pedro Brassesco
