Puerto Ruiz, su escuelita y la inmensa tarea de contener y educar
Puerto Ruiz. Una noble tarea se realiza en la Escuela Nº11“Hipólito Bouchard” que apuesta no sólo a la educación sino también a la contención de sus alumnos, muchos de ellos chicos carenciados. SEGUNDA SECCIÓN dialogó con la directora de la escuela primaria que funciona en la institución, Marisa More, quien nos cuenta diversos aspectos de la tarea que allí se realiza.
"En este momento tenemos una matrícula entre 100 y 110 chicos aproximadamente, incluyendo el nivel Inicial. Concurren chicos de zonas aledañas, hay dos o tres familias que están a mitad de camino y se tienen que trasladar, algunos en camioneta, otros chicos hacen dedo, también hay algunos que viven en las Islas y a veces se quedan en el puerto con sus familiares y los padres siguen trabajando en Islas", señaló Morel y agregó que: "Tenemos un comedor, el desayuno lo hacemos a las 8:30 horas y al mediodía el almuerzo".En la escuela: "También funciona un jardín de infantes de 4 y 5 años que tiene una matrícula de 19 chicos, entre ellos una nena que tiene síndrome de Down y un chico integrado. En la escuela primaria tenemos de Primero a Sexto grado y compartimos el edificio con una escuela secundaria. Anteriormente se realizaba el programa "Volver a la Escuela" que era de PROMER por el cual el gobierno mandaba dinero para que los chicos que no podían concurrir porque ya habían abandonado la escuela hicieran talleres manuales, algo que le sirviera para poder trabajar, podre crear algo, vender, algo artesanal o que le sirviera para desenvolverse, pero se terminó hace unos años", indicó la Directora.Consultada por las condiciones edilicias en las que se encuentra el establecimiento, Morel explicó que las mismas: "Son bastante malas, comenzando por que tenemos pocas aulas, sólo tres, y que tenemos de Primero a Sexto grado y nos tenemos que arreglar como podemos, dividiendo las aulas, utilizando el comedor también para hacer otra aula. Los armarios están destruidos, la instalación eléctrica también, las paredes están todas carcomidas porque son hechas con un material muy antiguo, nos cuesta muchísimo colocar una lámina o lo que sea porque no se sostiene nada. Además, las rajaduras de las paredes son bastante peligrosas algunas porque están bastante abiertas y nosotros pensamos que por ahí corre riesgo la vida de los alumnos como la de nosotros; si alguien va y ve el edificio se da cuenta que hay muchísimos peligros ahí".En relación a las épocas de inundaciones, la Directora especificó que: "Hubo una que se tuvo que levantar todo y se dio clases en la comisaría. Después con la ayuda de los padres se limpió toda la escuela y se volvió, por eso están tan destruidos los muebles porque hubo cosas que no se recuperaron y otras que se pudieron recuperar con ayuda de los padres y de la comunidad como para volver a instalar todo en la escuela. En la última inundación de 2011 o 2012 llegó hasta la calle el agua no alcanzó a entrar a la escuela pero íbamos a dar clases que nos llevaba Prefectura hasta la escuela y para los chicos era como una aventura porque a ellos les gustaba que nos llevara Prefectura, que nos cruzaran pero se destruye bastante en las inundaciones y ahora estamos un poco asustados con esto que dicen que viene una inundación bastante grande"."La escuela tiene varias necesidades, nosotros no hemos tenido ninguna ayuda. Hace poco se acercó a nuestra escuela Miguel Demelchiori que está haciendo una travesía solidaria con el turismo aventura y nos dijo que para septiembre más o menos que viene gente con esa travesía nos va a ayudar porque la escuela tiene muchas necesidades, desde muebles hasta calzado para los chicos, ropa, útiles, todo lo que se imaginen porque es una comunidad muy pobre y no hay ninguna fuente de trabajo allá, los padres se tienen que ir a la isla a juntar leña. Muchas de esas familias viven en hacinamiento en los galpones, algunos con suerte tienen colchones para dormir. A la escuela yo he visto que van chicos con las zapatillas rotas, sin medias, con remeritas de mangas cortas esos días de frío y con esas cosas uno no sabe si dedicarse a la educación o a ayudar porque hay muchas necesidades, muchas carencias, que hay veces no sabemos qué es lo más importante si atender al chico tanto en sus carencias afectivas como de vivienda, abrigo, comida y aparte de eso brindarle educación", reflexionó.En cuanto al traslado de los docentes a la escuela, Morel señaló que: "Todos los docentes que estamos allá somos de Gualeguay así que nos trasladamos en dos remises y yo me traslado en mi auto particular porque cada remís puede llevar a cuatro y somos nueve. A nosotros nos pagan traslado pero nos pagan 360 pesos y en remís se gasta 490 pesos por mes más o menos"."Hemos venido al museo, a la biblioteca y a los chicos de jardín los hemos llevado al pelotero para el día de los jardines pero, excepto por la gran ayuda que nos dan los bomberos voluntarios, después carecemos de movilidad. Los chicos cuando vienen acá es como otro mundo para ellos. Los de Sexto grado me decían que cuando terminen las clases querían venir acá al parque a comer hamburguesas, algo tan sencillo como eso. Nosotros a veces para traer a los chicos del jardín, si bomberos no está disponible, lo pagamos entre todas", comentó Morel.Por último, la directora entendió que: "Si se hiciera un asfaltado camino a Puerto Ruiz se reactivaría todo y sería mucho mejor para la gente que vive allá porque se podría poner una línea de colectivo local, facilitar el ingreso de ambulancias, por ejemplo".
