Se analiza la posibilidad de la instalación del casino
Ante el ofrecimiento de alquilar parte de la sede de la Institución para la instalación del casino, se llevan a cabo reuniones de Comisión Directiva para intercambiar opiniones acerca de pro y contras de esta posibilidad. “El Debate Pregón” se hizo eco de esta situación y dialogó con el presidente, Sr. Agustín Herrero, como también buscó la opinión de socios. Se está ante una disyuntiva, una decisión difícil de tomar, ya que el Club Social de Gualeguay es referente de patrimonio social, cultural y arquitectónico, y es de los pocos en el país que conservan su esplendor.
La propuestaEl Sr. Agustín Herrero trazó un panorama de esta posibilidad que se presenta y que resumimos a continuación: "Los concesionarios del casino que funciona en Gualeguay nos ofrecen pagar un buen alquiler correspondiente a un ala de la sede. Tomarían lo que es el salón comedor, el bar y la cocina, en lo que hace a la planta baja, y la cancha de squash y el salón de la parte superior. La entrada sería por calle R.E. de San Martín. Se haría un cerramiento especial para independizar los demás salones, a saber: salón de entrada, salón mayor o de concierto, salón de exposición de obras, baños, quincho, patio y la terraza, lugares que quedarían para los socios o para fiestas. Este planteo ha llevado a varias reuniones con intercambios de opiniones muy diversas entre los socios más conservadores que consideran que se va a perder un patrimonio muy valioso por lo que significa para muchas generaciones y para la ciudad, y los que marcan y toman conciencia del costo de mantenimiento de una estructura tan amplia, rica, antigua, a lo que se suman sueldos y cargas sociales de los pocos empleados que realizan diferentes tareas. Los socios no superan los 200 y la cuota es muy baja, pero no queremos aumentarla ya que sería la causa de desgranamiento societario. Se han hecho obras, arreglos importantes que quizá a simple vista no se aprecian dadas las dimensiones de la sede; y hay mucho por arreglar aún, como son los techos, piso de salón mayor, filtraciones, pintura. Es como mantener varias casas, ya que siempre se van planteando realidades que exigen atención e inversiones costosas. La cuota socio y algunos alquileres cubren una parte de los gastos fijos; lo demás, que no es poco, lo aporto yo, y en ocasiones tengo la ayuda de otros empresarios.Estamos en una disyuntiva, en una toma de decisión muy difícil, pero considero que las oportunidades pasan una vez. De cualquier forma esto no lo voy a decidir yo, ni la comisión, sino una asamblea extraordinaria para la que estemos citando en estos días."Por otra parte dialogamos con socios, algunos habitués del Club quienes consideran que si bien ninguna institución debe depender de "mecenas", tendría que autofinaciarse con la cuota socio y alquileres, reuniones, espectáculos que los mismos socios tendrían que generar. Uno de ellos estima: "Desde el momento que se acepta ser parte de la comisión del un club, este debe formar parte de su vida y hasta constituirse en su segunda casa, traer amigos, realizar reuniones gastronómicas con espectáculos que estén al alcance de todos, pero lo fundamental es tener sentido de pertenencia que implica cariño y reconocimiento por la institución."Consultado otro socio expresó tristeza porque considera que se pierde la institución ya que sería que se puedan realizar espectáculos musicales, menos aún conciertos de orquestas o coros, para lo cual el salón mayor del Club es el único de Gualeguay cuyo piso y techo poseen una cámara especial para la acústica, porque el sonido de las máquinas va a interferir por más cerramiento que se tenga.La decisión es en extremo difícil, hay que analizar y comprender ambas posturas, por no decir muchos más puntos de vista. No es nuevo el comentario acerca de lo difícil que se hace mantener esta estructura señorial con todo lo que implica, ya que desde esta Hoja y en diferentes oportunidades hemos recalcado el esfuerzo económico que muchas veces realizan en soledad desde la presidencia o acompañado por muy pocas personas.Sin lugar a dudas que nuestro Club Social despierta el interés y la curiosidad de los turistas, se asombran ante los hermosos salones, el mobiliario, las obras pictóricas; es más, muchos gualeguayenses están orgullosos de él y lo muestran a sus visitantes; está abierto generosamente a los artistas, pero al momento de acercarse a colaborar con una cuota que no es alta, por el contrario, muy accesible, prefieren la indiferencia o no toman conciencia de lo que significa mantenerlo. Y el ser socio, miembros de Comisión, implica disfrutar de las instalaciones, pero también generar acontecimientos que le den vida y que ésta no sólo dependa de una Subcomisión de Cultura, que está formada por dos personas y algunos colaboradores ocasionales, que no demanda dinero de la institución más que el de luz y limpieza, ya que lo extras se cubren con auspicios que se pide en forma muy medida.El momento que se vive es difícil, con intercambios, aportes de varias posiciones. La asamblea lo decidirá, pero por sobre todo hay que tener en cuenta que si para mantener una casa, una familia, se necesitan recursos y compromiso, para mantener una institución, también se necesita dinero y, fundamentalmente, fuerte sentido de pertenencia que se explicita con la presencia, con la presentación de proyectos, con la convocatoria a diferentes reuniones para que la vida institucional sea cierta.Graciela Saavedra
