El 15 de agosto
Se dictará la sentencia por el femicidio de María Edith Morales
Ayer, se celebró la segunda audiencia en la Cámara del Crimen, por el femicidio de María Edith Morales, ocurrido el 28 de febrero pasado en General Galarza, cuyo único acusado es su marido, Luis Martín Alarcón, imputado por el delito de homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por mediar violencia de género.
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A las 9 horas comenzó la audiencia en los Tribunales de Gualeguay, a la misma se dieron cita tanto los familiares de María Morales como los de Alarcón. La misma se extendió hasta las 14:45 horas.El tribunal compuesto por Darío Crespo, Maria Angélica Pivas y Javier Cadenas, le tomó declaración a algunos testigos, entre ellos -el determinante- testimonio de Kevin Alarcón, de 18 años de edad, hijo de la pareja, quién en un relato estremecedor contó toda la historia familiar de violencia que padecía su madre y sus hermanos y hermanas y los detalles previos y posteriores al asesinato de su madre.El relato de KevinEl fiscal de la investigación, Agustín Gianini fue el primero en preguntarle a Kevin qué recordaba de lo sucedido aquel 28 de febrero. El contó que su madre había llegado de trabajar y que enojada le preguntó al padre por qué no había cocinado aun, comenzaron a discutir y la madre le pidió a Kevin que se fuera (para que no presenciara la pelea), y así lo hizo. Luego, dijo: "Se hicieron las dos (14 horas), sentí que algo había pasado, llegué a casa y había sangre en la cocina"."Mi viejo mató a mi vieja"El joven, no encontró a su madre (el cadáver se encontraba debajo de la cama), pero ante el escenario avizorado por él, y la firme sospecha de que su padre había cometido lo que hace tiempo Kevin temía, corrió a decirle a una vecina: "mi viejo mató a mi vieja", la testigo declaró que le prestó el celular para llamar a la policía. El que usaba el joven se lo había llevado Alarcón."Él estaba fresquito", señaló Kevin ante el tribunal, frente a la pregunta de la fiscalía, acerca del grado de alcohol que habría tenido su padre al momento de asestar el crimen de su madre."Mamá trabajaba, era la única, mi papá nunca trabajó", fueron las declaraciones de un adolescente el cual temía el tan terrible desenlace y acusó a su propio padre de que la única sostén del hogar era su mamá, "que se rompía el alma" -asestó la fiscalía- para mantener tanto a sus hijos como a Alarcón.Ante la pregunta de cómo continuaba su vida luego de la muerte de su madre, el joven dijo: "Mi vida se está echando para atrás", actualmente vive con una familia, ajena a la suya.La querellaEl Dr. Enzo Cabrera, abogado querellante en la causa, le consultó al joven de qué trabajaba su madre, él indicó que ella cuidaba a una viejita en el hospital.Confirmando, una vez más, que María Edith trabajó siempre cuidando personas mayores y haciendo trabajos domésticos, era la única proveedora del hogar. Luego, explicó que había dejado sus estudios secundarios a causa de la preocupación por su madre y la violencia que sufría, ya que Alarcón se ensañaba solo con ella, a él y a sus hermanos no les pegaba más, porque al crecer comenzaron a defenderse de sus agresiones."Aquel día ella había cobrado, él la mató y se llevó los dos celulares, todo el dinero que ella había ganado y se fue". El relato del joven coincide con la hipótesis que señalan tanto los fiscales como la querella.La defensaLa defensa del acusado, estuvo a cargo del Dr. Marchese, quien tuvo como principal móvil del hecho, la condición de su defendido de alcohólico, de que Alarcón habría estado bajo los efectos del alcohol, y que sospechaba de que su pareja le era infiel. Bajo esa premisa, alegó que la causa se encuadraría dentro del "Estado de emoción violenta", desestimando la figura del agravante por violencia de género. El recurso de la "emoción violenta" es uno de los móviles a los que la justicia patriarcal recurre, para aminorar la gravedad y la original causante de tal crimen, no reconociendo la carga de misoginia (N de la R: la misoginia es el odio hacia las mujeres) que el acto conllevó.AlegatosA continuación, se esbozaron los alegatos. Primeramente, la fiscalía se refirió a los estudios del médico forense, Dr. Bertozzi quien no advirtió alcoholización por parte del imputado (N de la R: principal recurso de la defensa para excusar al imputado por la figura de femicidio), asimismo, afirmó que cada una de las acciones que llevó adelante el imputado, como fueron: el asesinato con una baldosa, la limpieza de los rastros de sangre con una toalla en la escena del crimen, así como también el ocultamiento del cuerpo bajo la cama matrimonial, seguido de su fuga con el dinero recaudado por la esposa, la huida con dinero y los dos celulares, dándose a la fuga, fueron una serie de hechos planificados que nadie en una condición de alcoholismo realizaría con precisión, de hecho, el testimonio de su hijo Kevin, lo demuestra al expresar que su padre "estaba fresquito y hablaba bien".El acusado cuenta con muchos antecedentes, el más próximo y por el cual fue condenado previamente, con fecha 18 de marzo de 2016, fue por abuso de armas, la cual tiene una pena de prisión condicional. Por ello, la fiscalía pidió se unifiquen las condenas, tanto de esa condena como la que le aplicarían el próximo 15 de agosto.Por su parte, el abogado querellante Cabrera, adhirió a la solicitud de la fiscalía que solicitaba mantener con prisión preventiva al acusado hasta la sentencia, el mismo se encuentra desde febrero se encuentra en la Unidad Penal N° 5 de Victoria.DefensaPor su parte, el Dr. Marchese, adujo a la ridícula figura del "Estado de emoción violenta", aduciendo para ello al presunto caso de "excepcionalidad", por el cual el Alarcón habría recibido la declaración de Morales, de que lo engañaría con otra persona, lo que habría suscitado que su defendido se "precipitara y reaccionara" matando a su pareja. Otro recurso al que apeló la defensa fue el de la falta de medidas de exclusión del hogar, y por último sentenció que para él "no se encontraría acreditada la violencia de género", "no busco la inimputabilidad de mi defendido, sino que se revea la figura por la cual se lo imputa, ya que no hay dolo suficiente". El hecho nuevo que habría sido el causante de la muerte, fue que ella le habría sido infiel, de lo cual no hay pruebas y que de todas maneras no es agravante alguno para quitarle la vida a nadie, brindando un clásico discurso machista y del más acérrimo alegato de la justicia patriarcal.Al final, el Dr. Crespo le dio la opción a Alarcón de declarar pero el mismo se abstuvo. Sin embargo, en declaraciones anteriores, habría pedido perdón a sus familiares por el crimen de María.SentenciaEl próximo 15 de agosto a las 8:30 horas en la sala de la Cámara del Crimen se leerá la sentencia, donde el tribunal definirá una condena justa para el femicida.
