Un ladrón amenazó con un cuchillo a dueña de negocio, robó y escapó
Un nuevo robo, en pleno centro de la ciudad, se produjo el viernes, alrededor de las 21 horas, en un comercio ubicado en la intersección de las calles Corrientes y Chacabuco. Un malviviente, a cara descubierta y en bicicleta, se llevó dinero en efectivo de un comercio, tras amenazar a la dueña con un cuchillo.
El hecho se produjo el viernes pasado, alrededor de las 21 horas, en un comercio de calles Corrientes y Chacabuco. En diálogo con EL DEBATE-PREGON, la dueña del negocio, Raquel Etelvina Moreyra, señaló que "alrededor de las 21,20, estaba cerrando las puertas y me encuentro con que un tipo se me presenta de improviso y me toma del cuello, me lleva a la caja, sacó todo lo que había, de ahí se fue a otra dependencia, me obligó a cerrar las persianas del negocio, me quitó la cartera y me sacó la plata que tenía; en total se llevó alrededor de 800 pesos", señaló la mujer visiblemente alterada y aún shockeada por la situación que le tocó vivir. Más adelante, en su relato, Moreyra señaló que "cuando agarró toda la plata, me hizo poner de rodillas y me envolvió la cara con una cortina y me pasaba la cuchilla por el cuello; me quedé tirada en el suelo, muy nerviosa, pidiéndole que no me hiciera nada; estaba sola en ese momento, después se fue. Me paré como pude, justo llegaba una chica a comprar y en ese momento salí a los gritos pidiendo auxilio. El ladrón se fue en bicicleta, muy tranquilo por Chacabuco al este", expresó. En ese sentido, la mujer comentó que "la chica llamó a otra mujer, llamaron a la Policía y tardaron 15 minutos en venir, la cuestión que me puse muy nerviosa y terminé en el Hospital, aún no me siento bien porque pasé por un momento horrible, no se lo deseo a nadie", puntualizó. Finalmente, la propietaria del negocio aseguró que "esta es la primera vez que me pasa, pero hace dos meses que abrimos el negocio, el ladrón se llevó 400 pesos de mi cartera y un poco más de 300 pesos de la caja; para nosotros que recién empezamos, es plata porque nos cuesta arrancar y que nos pase esto es doloroso, no podemos vivir ni trabajar tranquilos, a nadie encuentran, a nadie le quitan nada; acá en la esquina robaron, en la otra cuadra también y vivimos enrejados, con miedo. Eran las 9 y 20 de la noche, a pocas cuadras de la Policía, en pleno centro. Hasta ahora que estoy contando esto, me siento muy nerviosa, uno no sabe si estos tipos te pueden pegar un tiro o cortarte con un cuchillo, ya no se puede más, yo me siento vacía, con pocas ganas de seguir trabajando; para qué voy a seguir, si viene un tipo de estos y te llevan tu plata, tu trabajo", enfatizó la mujer finalmente.
