Cubiertas vegetales, una forma de mejorar la calidad de vida en las ciudades:
Desde hace ya varios años tenemos el problema del calentamiento global y la falta de ozono en la atmósfera genera que en la tierra se produzcan situaciones de irregularidad climática, desde la expansión hacia los polos de los trópicos hasta la reacomodación de los fenómenos naturales en búsqueda de un nuevo equilibrio, inundaciones, incendios, terremotos, y todo lo que ya somos conscientes de lo que sucede a raíz de la polución que generamos día a día y los desequilibrios que provocamos por la excesiva extracción de árboles en el mundo, entre otras cosas más.
El aporte que estamos haciendo los paisajistas a esta situación va más allá de plantar un árbol o de cuidar los que ya están. Hace ya varios años que en ciudades mucho más desarrolladas que la nuestra, empezaron a generar nuevos espacios verdes donde la tierra ya no está disponible.En los centros urbanos muy desarrollados, donde la densidad poblacional es muy alta, nos encontramos que en una determinada superficie limitada, cada vez vive más gente. Es el caso de los edificios y rascacielos. Donde antes 100 personas vivían, ahora pueden llegar a ser miles. Así es como nos encontramos con el problema de que las calles colapsan por los automotores, los centros de reciclados urbanos no dan abasto y contaminamos exponencialmente respecto a la cantidad de personas en función del tiempo.Una solución o mejor dicho, una mejora, es la creación de terrazas verdes. De esta manera podemos generar espacios ajardinados donde antes había concreto.La idea es la de captar la mayor cantidad de CO2 del ambiente y transformarlo en O2 a través de las plantas o carpetas verdes.La captación del CO2 (dióxido de carbono) que ofrece esta alternativa no es la más eficiente porque para poder realmente revertir nuestra actualidad, habría que convertir todas las terrazas de las ciudades en carpetas verdes en un instante. Cuando la realidad es que muy pocas terrazas son las que se están transformando en una alternativa positiva para el mejoramiento climático.Hay quienes están invirtiendo en estudiar este nuevo fenómeno o tendencia y los resultados obtenidos son realmente para tenerlos en cuenta. El aporte de fijación de C (carbono) por m2 (metro cuadrado) es de unos 375 gramos.Y el ahorro de energía que se genera por tener un techo verde es de un aporte de 702 gramos menos por metro cuadrado de emisión de carbonos.Si solamente vemos estos dos aportes, estamos hablando casi de 1 kg menos por m2 de CO2 en el aire.Estos jardines en los techos son más que un elemento decorativo, también ayudan a disminuir el efecto isla de calor de las ciudades, a mejorar la eficiencia energética de los edificios, a amortiguar el ruido, a reducir la contaminación del aire o a aumentar la biodiversidad de espacios urbanos.Ahora bien, hasta ahora no se han tenido muy en cuenta para luchar contra el cambio climático a los captadores de CO2 por medio de la fijación de carbono de las plantas durante la fotosíntesis, pero sí se ha estudiado cuánta energía pueden ayudar a ahorrar en los edificios, lo que sirve a su vez para reducir el CO2 que se emite en la producción de esa energía.Importantes estudios investigaron y descubrieron que estas cubiertas vegetales conseguían reducciones del 2% del consumo de electricidad y del 9-11% en calefacción (con gas natural). Una estimación que supondría reducir unos 702 gramos de carbono por cada metro cuadrado de cubierta vegetal por la electricidad y el gas natural dejados de consumir al año, aquí el trabajo sugiere que el ahorro en energía es en realidad bastante mayor por la reducción del efecto isla caliente de la ciudad.Nota: entiéndase isla caliente a la superficie urbana que genera una elevación de la temperatura promedio debido a la falta de material verde que la atenúe.Según los autores del trabajo de investigación del que estoy escribiendo, esto no es mucho para una cubierta aislada, pero sí puede llegar a ser significativo en cantidad. Para argumentarlo ponen un caso hipotético: La ciudad de Detroit cuenta con un área ocupada por cubiertas equivalente a 6.335 hectáreas en zonas industriales y 8.399 hectáreas en zonas comerciales. Si todos estos techos fueran cubiertos con plantas como las estudiadas por ellos (capaces de captar 375 gramos de carbono por cada metro cuadrado), entonces se conseguiría una reducción de 55.252 toneladas, tanto como si se retirasen de las calles de Detroit 10.000 todo terrenos medianos o camionespor un año. Esto sin sumar el CO2 dejado de emitir por la mayor eficiencia y ahorro en energía conseguido en los edificios gracias a los tejados ajardinados.Creo que es una propuesta muy constructiva. De la que no se depende de la cantidad de árboles que se puedan llegar a plantar en las veredas. Porque seamos realistas, por mas que se foresten todas las veredas del pueblo, jamás vamos a llegar ni a la tercera parte de absorción del CO2 que emitimos con los autos y demás agentes contaminantes. Necesitamos que se generen nuevos captadores de carbono y estos son las superficies verdes. Esto también da la pauta que no solamente los árboles captan el carbono del aire, sino que todas las especies vegetales lo hacen, desde el césped, un plantín floral, una herbácea, o un simple potus.Para que sea realmente efectiva tienen que ser casi todas las terrazas del lugar para que funcione. Pero, como soy consciente de que tenemos una realidad donde se pone en juego las costumbres y la desconfianza a lo nuevo, sería bueno que se reglamentaran nuevas leyes en la construcción de casas en las zonas urbanas, o que se permita la intervención de nuevas formas de ajardinamiento en las ciudades y que se reconozca el aporte que se está haciendo a partir de una nueva forma de construcción.Espero que les haya gustado esta nota. Particularmente me parece que hay mucho por hacer en Gualeguay respecto a este tema y ojalá empecemos a tomar conciencia sobre la importancia de los jardines en nuestras casas.Diego Berardi
