… en aquel Paisaje donde Vivo:
La necesidad de vivir mejor
Como siempre trato de que estas notas sirvan para que aprendan un poco y tomen conciencia de la importancia que tiene la jardinería en todos nosotros. Lo que me gustaría que aprendan hoy es la relación que hay entre la jardinería y el bien estar en nuestras vidas.
Hemos visto, hablo por las personas de más de 40 años, como se fueron desvirtuando los jardines en nuestras vidas. Mi recuerdo es que el jardín de mi casa tenía muchas flores, césped cortito y algunos frutales por ahí. El jardín de mi abuelo tenía más verduras que plantas, era como una huerta ajardinada. También me acuerdo de la huerta que habían hecho los vecinos en un terreno baldío, y cómo se repartían las verduras cuando cosechaban.Andá a encontrar ahora una huerta barrial.A lo que voy es que durante varios años, las familias incorporaban los espacios abiertos a su cotidianeidad, la huerta era una parte de ese vínculo con el crecimiento de la familia, como también lo eran las flores de corte que se cultivaban para llevarle una ofrenda a la virgen o a algún ser querido que había partido al otro plano.Creo que tenemos que volver a eso nuevamente, la tecnología cada vez nos separa más de lo que tiene que ser "natural", cuando lo natural es que compartamos más tiempo con el ambiente exterior que tengamos. Creo que nos estamos equivocando como sociedad en criar a nuestros hijos sin que vean el esfuerzo y satisfacción de poder cosechar lo propio.Bueno, les voy a contar una forma de poder integrar en los jardines, plantas a las que les podemos sacar provecho.Sin la necesidad de hacer una huerta en medio del jardín, podemos aprovechar los canteros para crear lugares productivos y decorativos.Por ejemplo, la combinación de rosales con aromáticas de porte bajo es muy buena opción. Podemos poner rosales híbridos Te con menta y orégano. Un cantero hecho con tomates cherry (esos que son unos tomatitos chiquitos) con alverjillas. Ambas necesitan de una estructura que los sostengan para poder desarrollarse y mucho sol.La idea está en tratar de combinar plantas con las mismas necesidades.Los canteros florales quedan muy lindos si se los combinan cada tanto con una planta de romero. El romero sobresale en altura de los pensamientos por ejemplo y es una aromática que tiene unas florcitas muy bonitas. De esta forma armamos un cantero de dos niveles y ambos muy floridos y que a la vez no compiten entre si.Las flores de las cebollas son muy lindas también y pueden ir combinadas con algunas bulbosas que compartan época de floración. También es muy interesante hacer borduras con repollos de colores, estos tranquilamente pueden demarcar sectores de herbáceas de mediano porte. O al revés, podemos hacer borduras con alguna herbácea de pequeño porte (agapantos enanos) y enmarcar un sector de zanahorias, remolachas, o cualquier otra verdura que necesita ser arrancada para su consumo.Como ven se puede volver a producir en los jardines y a la vez que estén bonitos a la vista.Aunque muchas personas que se dediquen a la jardinería no compartan mi forma de analizar el paisaje, insisto en que el estilo "argentino" es así, caótico pero funcional. La mezcla, el gajito enterrado con el dedo, ese que lo cortaron de pasada sin que se entere la dueña; si si, ese prende mejor dice doña rosita que sabe mucho de plantas... La plantita que te regaló tu mamá, o un amigo, etc... todo eso va a parar al jardín con estilo argentino.Somos un crisol de razas y sin saberlo nuestros genes extranjeros siguen tratando de recrear paisajes de otros lados.El tema pasa cuando ya hacemos un popurrí de plantas en todos lados al tiempo que se agitan banderas con la insignia de "dedo verde". Lo único que pido es que sepan que es lo que plantan, porque eso sí, se puede plantar de todo, pero tengamos un criterio o una planificación a la hora de hacerlo. Porque las plantas, aunque "prendan", después entran en una competencia feroz por el agua y el espacio y lo que logramos es que terminemos con plantas mal formadas, enfermas o lo peor de todo, sufridas.Entonces, redondeando la idea, me gustaría que empiecen a disfrutar de los jardines generando situaciones donde se pueda producir y a la vez disfrutar visualmente de lo que crearon. Los niños tienen que empezar a vincularse nuevamente con la naturaleza para que esa costumbre de ir a buscar un tomate no se pierda con un mandado a la verdulería. Dios nos da la posibilidad de poder manipular nuestro destino, ojalá tomemos el camino correcto a través de la naturaleza y generemos herederos que valoren lo que tienen y disfruten de compartir la vida con seres tan sutiles como las plantas.Espero que les haya sido útil esta nota para poder vivir un poco mejor. Nos estaremos viendo en dos semanas y muchas gracias.Diego BerardiEsp. en Planificacion del Paisaje
