Acuerdos y economía
“La acumulación de medidas defensivas por parte del Gobierno en materia cambiaria no consigue revertir la crisis de confianza instalada entre inversores internacionales. Después de anunciar que ahora sí el FMI le permite intervenir con venta de dólares, el Banco Central aumentó esta semana otros dos puntos las tasas de interés, hasta bordear el 74 por ciento, el nivel más alto desde 2002. Lo hizo ante la evidencia de que no cesa la sangría de capitales especulativos. A lo largo del último año, esos fondos golondrina registran salidas netas en once de los doce meses en las estadísticas de la autoridad monetaria. Los capitales se van por las inconsistencias del modelo económico de Cambiemos
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....La estampida de divisas se produjo entonces con la señal de largada del JP Morgan y la carrera detrás suyo de bancos y fondos de inversión extranjeros, movimiento seguido de inmediato por empresarios y ahorristas locales. Esa huida en manada, seis meses después del triunfo de Cambiemos en las elecciones legislativas, fue lo que marcó el inicio de la corrida cambiaria en abril del año pasado. La razón fundamental fue el corte abrupto de las posibilidades de endeudamiento en los mercados internacionales, tras más de dos años de emisiones descontroladas. La persistencia de esas tensiones un año después forma parte de la explicación de por qué el dólar subió de 20 a 45,50 pesos. La tendencia a la dolarización de carteras de inversores del exterior volvió a pegar un salto el mes pasado, de acuerdo a estimaciones del mercado, luego del vencimiento de títulos públicos que no fueron renovados. Los inversores cobraron lo correspondiente por sus bonos y en lugar de reinvertirlo en nuevos instrumentos tomaron las divisas y las sacaron del país. Ese proceso de salida de capitales de la timba financiera agudiza la desestabilización del mercado de cambios. El acuerdo con el FMI y sus sucesivas renegociaciones se suponía que debía alcanzar para revertir las dudas de los inversores, pero lo que se aprecia es que aumentan cada vez más. Los giros permanentes en las reglas cambiarias dañaron la confiabilidad del programa, lo que también se refleja en las tasas de interés en 73,76 por ciento" (Fuente: David Cufré, periodista y especialista en asuntos económicos). En este panorama de la economía nacional explicado por Cufré en el párrafo anterior queda claro, por un lado, que el déficit sigue siendo una gran problemática en Argentina. Cuado antes el Kirchnerismo lo financiaba con emisión, ahora el Macrismo lo hace con deuda. El problema se acrecienta cuando a este grifo tendiente al endeudamiento le queda poca agua y el mercado comienza a percibir esta cuestión. Tal como sucedió en los inicios del 2018, los bancos y fondos comienzan a huir y consigo sus inversiones ante una economía que experimenta una fuerte inestabilidad. A esta contingencia, a su vez, se le suman dos elementos que profundizan el impacto: el aumento de las tasas de interés y la "bicicleta financiera". Asimismo, en otro dato macroeconómico, los especialistas de diversas doctrinas económicas elevaron sus pronósticos sobre la inflación a un 40% para este año con una contracción de la actividad económica del 1,3%. En este contexto, durante esta semana Cambiemos configuró un "acuerdo de diez puntos" para discutir con la oposición. Este asunto fracasó en su mayoría. No sólo por las pujas políticas de un año electoral sino también por cuestiones de gestión y manejos por parte del Macrismo. "Entre los diez puntos se mezclaban generalidades respecto a cuestiones que nadie puede estar en desacuerdo -"combatir la inflación", "asegurar un sistema estadístico transparente"- con otras ideas riesgosas para un momento de crisis y recesión como el actual, como proponer una reforma laboral o una previsional" (Fuente: Fernando Cibeira, periodista especialista en temas políticos).Este intento de acuerdo, planteado en estos escuetos términos, no sólo recibió muchas críticas. Además, no plantea un gran diálogo en donde debe estar incluida la población, la cual experimentará los resultados del mismo. Debe quedar claro que los conceptos generales de los "10 puntos" son totalmente aceptables y correctos. La cuestión está en que estas mencionadas nociones merecen un minucioso análisis una por una para ver cómo se pretenden llevar a cabo. En este sentido (y en nombre de la responsabilidad política y el derecho a la información) es que desde esta columna se esgrime que la sociedad civil en su conjunto debe conocer exhaustivamente de qué se trata este acuerdo que, a priori, sólo fue medianamente discutido entre las cúpulas políticas y empresariales del país. Para finalizar, cabe mencionar que en este complejo entramado económico y político que atraviesa Argentina de cara a las próximas elecciones, la ciudadanía debe estar atenta y discernir entre lo que son temas de agenda verdaderamente importantes para nuestra nación y asuntos coyunturales que tienen que ver con rencillas electorales entre oposición y oficialismo y marketing político con la sola intención de obtener votos, sin dar respuesta a las verdaderas problemáticas nacionales.Julián Lazo Stegeman(Fuentes: Clarín, Página 12, La Nación, Infobae)
