Apoyos que se convierten en críticas
“De aquellos comunicados iniciales de respaldo al nuevo rumbo que emitían el Foro de Convergencia Empresarial, la Asociación Empresaria Argentina y el Grupo de los Seis, con las principales cámaras de la industria, el comercio, el agro y las finanzas, se pasó desde hace meses a un silencio profundo que transparenta las preocupaciones y el mal humor.
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Poco a poco ese silencio se va resquebrajando, pero no porque haya resurgido el entusiasmo, sino por las declaraciones de alarma cada vez más encendidas ante el agravamiento de la crisis. "Si no cambian, esto va a reventar y va a ser un desastre", advirtió esta semana Mario Llambías, ex titular de Confederaciones Rurales y referente de la Mesa de Enlace que tanto hizo para que Macri ganara las elecciones. "Hay mucha decepción en el campo con Macri", se sumó Eduardo Buzzi, ex presidente de Federación Agraria. "Hay un tufillo, un malestar", agregó. "Nosotros hemos hecho mucho para que Macri llegara al gobierno, lo hemos apoyado profundamente, pero a veces pareciera que nos tomaran para la joda", reprochó Hugo Biolcati desde la Sociedad Rural. En la Unión Industrial Argentina el enojo es mayor. El próximo martes se oficializará la continuidad de Miguel Acevedo al frente de la entidad, que soporta caídas históricas en los niveles de producción y ventas. Techint, Arcor, Fiat, Ledesma y las empresas alimenticias agrupadas en Copal, con un peso determinante en la conducción de la UIA, pasaron de ser los principales defensores de Cambiemos dentro de la entidad a plegarse a los sectores más críticos del gobierno. Las constructoras y las cámaras del comercio también sufren el naufragio de la economía macrista y muestran una muy baja expectativa de que la situación pueda normalizarse a corto plazo. El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, pasó un momento incómodo cuando un empresario descalificó sus promesas de recuperación durante un encuentro en el Rotary Club, donde supuestamente el funcionario jugaba de local, y le dijeron que sus palabras eran puro piripipí. Ese es el clima que debe revertir el oficialismo cuando el país está por ingresar en la carrera caliente de la campaña electoral" (Fuente: David Cufré, periodista especialistas en asuntos políticos). La inestabilidad de las condiciones materiales de nuestro país hacen mella en demasía sobre la superestructura de Cambiemos. Los apoyos de antes son las críticas de ahora. Muchos de los sectores que defendían su gestión y apoyaron su candidatura en 2015, cuatro años después, están despotricando contra una administración económica que no da señales de mejora ni en el mediano ni en el largo plazo. De cara a los próximos comicios electorales, el Macrismo está experimentando el resquebrajamiento de sus alianzas políticas, por lo cual, si esta cuestión se profundiza, Cambiemos está dejando en manos de la organización (o no) de la oposición sus chances de continuar en el poder. Lo que sucede es que la situación lamentable de la economía nacional, con índices macroeconómicos muy malos, con un dólar que sólo genera incertidumbres y con una tasa de interés por las nubes, no puede ser cubierto sólo con propaganda política y "optimismo" de cara a lo que viene (el "estamos mal pero vamos bien" ya no alcanza), los actores sociales que antes acompañaban a Mauricio Macri necesitan hoy en día muestras claras de mejoras para sus ámbitos económicos mediante una gestión clara y eficiente. Esto no está sucediendo y las rupturas internas están apareciendo."Por ahora lo que se advierte es que la nave que capitanea Macri encalló en un lugar peligroso de descrédito y desesperanza. Hasta la medición de confianza del consumidor que realiza la Universidad Di Tella reveló que los más pesimistas en este momento son los porteños y los sectores de altos ingresos, dos núcleos duros de la base electoral de Cambiemos. La crisis económica, que está por cumplir un año, fue horadando la confianza en ámbitos empresarios que defendían al oficialismo. Estamos en una agonía que no sabemos cuándo va a terminar. Arcor llevó esta semana a Roberto Lavagna a hablar a la Fundación Mediterránea en Córdoba. Es una señal muy fuerte, describe un hombre de la UIA" (Fuente: David Cufré). Este último testimonio es particularmente desalentador para las pretensiones de Cambiemos. La aparición de una tercera alternativa en el escenario político nacional, encarnada actualmente en Lavagna, significa la posibilidad de otro candidato a la presidencia por fuera del mano a mano que el Macrismo aspiraba a tener con Cristina Kirchner, en el cual se veía como ganador. Si bien al economista le falta afianzar su candidatura, desde los segmentos que aún acompañan al oficialismo actual ya comenzaron con una propaganda de descrédito hacia él, lo cual demuestra que lo observan como un contrincante electoral de mucha consideración."Las estadísticas del Indec sobre actividad económica, empleo e inflación son demoledoras, con el agravante de que los factores que provocaron una aguda recesión, la pérdida masiva de puestos de trabajo y la suba acelerada de los precios no han sido modificados. Por lo tanto, las proyecciones empeoran mes a mes y el Gobierno se ve obligado a correr la fecha en que supuestamente empezaría un cambio de tendencia" (Fuente: David Cufré). Si el Macrismo no logra revertir esta situación, la pérdida de apoyos de aquellos sectores que cimentaban su poder continuará en declive. Ya no alcanzan los parches como, por ejemplo, el nuevo desembolso del Fondo Monetario por 10.870 millones de dólares. Los segmentos antes mencionados necesitan señales claras de recuperación económica, elemento que el oficialismo no está aportando. Según las apreciaciones de diversos economistas de distintas corrientes ideológicas, al Gobierno no le queda mucho por hacer en este campo salvo llevar adelante, lo más estable posible, su gestión de la economía hasta las elecciones. De todas maneras, como ya expresé, las chances de Cambiemos de seguir en el poder parecen depender más de la organización (o no) de la oposición que de sus propias virtudes.Julián Lazo Stegeman(Fuentes: Página 12, La Nación)
