LA ESTRATEGIA DEL MACRISMO
El anuncio de Miguel Ángel Pichetto como Vice de la fórmula oficialista que encabezará Mauricio Macri es una interesantísima acción política que despierta múltiples análisis. En primera instancia se puede apuntar la necesidad que tiene el Gobierno de ampliar su base electoral para no sólo intentar asegurar los comicios que se avecinan sino también para fortalecer su gobernabilidad si es que Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio) gana las próximas elecciones.
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A su vez, el Macrismo necesita brindar señales claras a los mercados de poseer un sólido régimen de competitividad gubernamental y electoral para que la economía nacional no experimente fluctuaciones incómodas de aquí a las PASO y a las Generales, de esta manera pretende evitar que se pongan en peligro las chances de la reelección. "Los mercados muchas veces basan sus decisiones en expectativas y en percepciones antes que en hechos concretos. Y la percepción de quienes en mundo financiero recibieron con optimismo la designación de Miguel Ángel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri es que el Presidente no solo ha recuperado iniciativa, sino también competitividad electoral y algo no menor para después del 10 de diciembre, si el oficialismo gana las elecciones : garantías de mayor gobernabilidad" (Fuente: Fernando Laborda para La Nación). En pos de lograr los objetivos antes mencionados, la coalición liderada por el Presidente de la Nación optó por colocar al Senador rionegrino en su binomio político para poder contener a los peronistas díscolos dentro de su agrupación e intentar neutralizar a los Gobernadores, mediante la estrategia de "boletas cortas", que todavía no explicitan su apoyo a Alberto Fernández. En este sentido, se puede plantear que la decisión de escoger a Pichetto (si bien responde a la intención de sumar al electorado Macrista sectores peronistas antikirchneristas, asegurar la gobernabilidad ante un hipotético triunfo y otorgar mensajes de tranquilidad a los mercados para mantener sosegada a la economía) se apoya fundamentalmente en la intención de contrarrestar la jugada política K configurada a partir de seleccionar al ex Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner como candidato presidencial junto a Cristina Fernández como Vice en esa dupla. "Muchos pueden preguntarse, sin embargo, por qué tanta euforia si al mismo tiempo casi todos los analistas coinciden en que Pichetto, un senador sin carisma ni liderazgo territorial, no le aporta votos propios a Macri. Tampoco el ungimiento del senador rionegrino ha provocado, como algunos dirigentes esperaban, un inmediato apoyo de algunos gobernadores peronistas. Sin embargo, no sería un consuelo menor para Macri que Schiaretti y otros gobernadores peronistas que aún no se han definido públicamente por ninguna fórmula alienten la llamada boleta corta, llevando una lista de legisladores nacionales despegada de cualquier postulante presidencial. Claro que no se trata hasta ahora más que de una expresión de deseos de los operadores del Macrismo, por cuanto la determinación dependerá en cada caso de las estructuras partidarias del justicialismo. Tampoco ha sido positivo para el oficialismo que el bloque de 22 senadores nacionales justicialistas que hasta anteayer conducía Pichetto, bajo la denominación Argentina Federal, se encuentre en estado deliberativo. En líneas generales, no gustó en la bancada la decisión del dirigente rionegrino de sumarse a las filas de Macri" (Fuente: Fernando Laborda para La Nación). La estrategia de Juntos por el Cambio de sumar al legislador peronista puede ver obstaculizados sus objetivos ante el armado electoral de Consenso Federal 2030, conformado por Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey. El caudal de votos de esta alternativa electoral provendrá, primordialmente, de aquellos segmentos desencantados de Cambiemos y de aquellos sectores del PJ antiK. En definitiva, la fórmula integrada por el economista y el Gobernador de Salta cimentará sus posibilidades de tener unos buenos comicios mediante el electorado que le quita y le disputa al Macrismo junto a Pichetto. Esta circunstancia (sumada a la ya conocida postulación a Presidente de José Luis Espert) afecta indirectamente a la coalición oficialista y la debilita ante su principal fuerza opositora, El Frente de Todos. "Si la oferta del PJ de la provincia (de Buenos Aires) fuera anexada a la candidatura de Lavagna, el daño para el Presidente sería muy considerable. Sobre todo, si se tiene en cuenta que Cambiemos debe revertir una caída pronunciada en todo el interior. Es cierto que las elecciones de distrito no son homologables a las nacionales. Pero, con esa salvedad, son llamativos los datos recolectados por el politólogo Rodrigo Zarazaga al comparar las elecciones que se realizaron hasta ahora con las de 2015 en las mismas jurisdicciones. Según ese trabajo, el peronismo viene agregando 730.000 votos. Y Cambiemos perdió 608.000. Las caídas más llamativas se registraron en Córdoba, con 271.688 votos, y Santa Fe, con 213.000 votos. Hay que insistir: las circunstancias nunca son comparables. Aun así, estos números delatan un problema. La oferta Lavagna-Urtubey exhibe la coherencia de dos candidatos que resistieron innumerables ofertas del oficialismo. En el caso del salteño, es la apuesta a mantener el perfil de una carrera de larga duración. El ensayo se basa en una conjetura: a diferencia de lo que sostiene la Casa Rosada, los desencantados de Macri no son indecisos que regresarán a Macri y están destinados a multiplicarse, porque la política económica no revertirá la pérdida de imagen de Cambiemos. Por lo tanto, el Gobierno no podrá reabsorber a los votantes que lo abandonaron. Con el antikirchnerismo convive ahora el antimacrismo. En consecuencia, siguen razonando en Consenso Federal, la dicotomía final terminará siendo Lavagna o Cristina Kirchner. Para que esta tesis se verifique debería haber un deterioro insoportable de la economía. ¿Es el que se produciría si los mercados advierten que, por la erosión que Consenso Federal produce en Cambiemos, Cristina Kirchner estaría más cerca de volver al poder? En otras palabras: ¿la misma evolución de la fórmula Lavagna-Urtubey provocaría la crisis que los convertiría en sustitutos de Macri-Pichetto?" (Fuente: Carlos Pagni para La Nación). De todas maneras, cabe expresar que dada la polarización que viene experimentando el panorama político en nuestro país desde hace tiempo probablemente termine por complicar las chances de Consenso Federal 2030 y las opciones liberales que también le sustraerían votos a Macri. Además, no se puede soslayar que la chance más fuerte de Fernández-Fernández de consagrarse es obteniendo un triunfo contundente en primera vuelta, lo cual hasta el momento parece difícil (obviamente los conocidos avatares políticos de la Argentina pueden hacer cambiar estas presunciones de un día para el otro). En esta línea, si se llega a segunda vuelta, entre Juntos por el Cambio y El Frente de Todos, el electorado de Lavagna-Urtubey y José Luis Espert seguramente escogerán la opción Macrista. Los mercados han respondido positivamente ante la postulación de Pichetto como Vice, de todas formas, estos no votan. De aquí en adelante el Macrismo, ya con el Senador incluido, debe seguir moviéndose hasta los comicios venideros para apuntalar y fortificar su figura ante su base electoral de siempre y la que pretende incorporar. El camino será sinuoso: a la ya conocida presencia de Fernández-Fernández, se le suma la de Consenso Federal 2030. Nada está dicho, pero al oficialismo ya no le queda mucho margen de error para lograr su objetivo de mantener el poder.Julián Lazo Stegeman(Fuente: La Nación, Página 12)
