10 cosas que te pueden pasar el día de tu boda
Hay novias que han tenido la suerte de vivir el día de su boda como un auténtico cuento de hadas. El resto (el común de las mortales), sabemos que no todo sale a pedir de boca a pesar de que te esfuerces y planees hasta el último detalle. Los nervios, las prisas, las emociones... todo influye para que surjan imprevistos que tratan de torcer las cosas. Lo más importante es tratar de mantener la cabeza fría, no agobiarse y, sobre todo, disfrutar.
. Kit de emergencia. Un botón que se descose, ojos de mapache por culpa de la máscara de pestañas, una ampolla por culpa del zapato... son tantos los imprevistos que pueden surgir que lo mejor es llevar un neceser al más puro estilo McGiver con todo aquello que puedas precisar: tiritas, maquillaje, quitamanchas, estuche de costura, mini botiquín...2. Invitados sorpresa. Confirmaron que no iban a venir pero se presentan en el último momento o viceversa, dijeron que sí y al final se han caído de la lista. En este segundo caso suele ser desgraciadamente por algún problema de fuerza mayor pero en el primero, tendrás que intentar que la alegría de que finalmente hayan podido venir superen la rabia que sientes por tener que repetir la distribución de las mesas que tanto te costó organizar.3. Fallos con el vestido. Una cremallera que no sube, un enganche, una mancha... cualquier cosa puede suceder. Lo mejor, intenta recogerlo el día anterior (para que al menos haya un pequeño margen de maniobra) y busca un espacio en casa en el que esté ajeno a "peligros". Por supuesto, ten cuidado al ir a vestirte con quien va a ayudarte, puede que estén tan nerviosos que no consigan dar con el ojal del botón o enganchen el corchete con la cremallera.4. ¡Éste no es mi ramo! Fue lo que exclamé el día de mi boda cuando mi padre apareció con él en mi casa. De lo que yo expliqué a lo que entendió la florista había un abismo. Si no quieres que te ocurra como a mi, asegúrate bien del tamaño y las flores que quieres que tenga, intenta ver cómo queda el mismo día que lo encargues o enseña alguna foto exacta de lo que quieres. Evitarás sustos de última hora.5. Lluvia improvisada. Hay quien cuenta con ello porque el lugar en el que se celebra el enlace y la época del año son los más propicios. Pero si eres de las que va a casarse en agosto en Sevilla y aún así le sorprende una tormenta, ten previsto un plan B para este tipo de situaciones para que no se arruine la fiesta.6. ¿Dónde están los anillos? No aparecen, por ninguna parte. Que si los guardas tú que si los guarda él y las alianzas se han evaporado misteriosamente. Tranquilidad, siempre podéis utilizar otros anillos que tengáis por casa, pedir prestados los de algunos invitados o utilizar una arandela de forma simbólica. Para evitarlo, nombrad a alguien de confianza como encargado de llevarlas al altar ese día y no os olvidéis de recordárselo la noche anterior por si acaso.7. El fotógrafo no aparece. Aseguraos de que en el contrato previo se especifique que si él está malo acudirá otro en su lugar. Si no, tendréis que tirar del saber hacer de vuestros amigos y familiares con los móviles y cámaras para tener recuerdos de vuestro día.8. Perdidos. Hay fincas tan escondidas que seguir el camino hasta allí resulta complicado. No os olvidéis de incluir un mapa con la invitación, aunque evitaréis que ninguno de vuestros invitados se pierda si contratáis un servicio de autobús para llevarles y traerles, con el que además os aseguraréis que vuelvan a casa tras la fiesta sin necesidad de coger el coche.9. Lo importante es llegar. Vuelos que se cancelan, trenes que se retrasan, coches que se estropean... al organizar una boda fuera de tu provincia o con invitados que viven lejos es uno de los riesgos que se corren. En la medida de lo posible, intentad que viajen el día anterior al menos para asegurarse unas horas de margen. Y, por supuesto, organizad las despedidas de soltero/a con antelación para evitarlo.10. Anécdotas. Niños que se caen, adultos que dicen lo que no deben, sustos en forma de mareos o incluso alguna pelea. Cualquier cosa puede ocurrir, lo importante es no agobiarse ni tratar de tener todo controlado y disfrutar de cada minuto de vuestro día porque al final todo lo que pase se quedará en eso, en simples anécdotas.
