3 prendas icónicas que contribuyeron a cambiar la historia
Las mujeres desafiaron la imposición social de cómo debían vestir (y lucir).
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Hace unas semanas, una presentadora de televisión saudí abandonó el país después de que la autoridad responsable de los medios anunció el inicio de una investigación por sus "violaciones del código de vestimenta" del conservador reino. En el video que fue difundido, Shereen al Rifaie llevaba un velo suelto con un manto de abaya blanco -un vestido tradicional- que estaba abierto por delante mostrando los pantalones ajustados y la blusa. Como sucede aún hoy en algunos lugares, a lo largo de la historia, las mujeres se rebelaron contra distintos estándares de vestimenta impuestos solo contra su género. En el transcurso de más de un siglo, tres prendas icónicas representaron esta liberación y contribuyeron a cambiar ciertas normas impuestas."La búsqueda de la equidad se efectúa en diferentes aspectos, permitiendo que algo tan común como la ropa funcione para expresar nuestra individualidad y postura ante la sociedad. Por eso, algunas prendas se han convertido en íconos de la liberación femenina", comenta Rocío Cardosa, project manager de AdoptáUnChico en Argentina.Los pantalonesFue, durante siglos, casi exclusivos de los varones. Sin embargo, mujeres como Amelia Bloomer decidieron cambiar esa situación: la defensora estadounidense de los derechos de las mujeres popularizó el bloomer, unos pantalones bombachos que podían llegar a la rodilla o tobillos. Todo comenzó en 1851, cuando la activista Elizabeth Smith Miller usó lo que ella llamó el "vestido racional". Cuando se enteró Amelia, aprovechó su revista feminista The Lily para darle más visibilidad y escribir sobre la necesidad de usar un atuendo menos recargado, que se adaptara al estilo de vida de una mujer activa.Años más tarde, Coco Chanel hizo lo mismo con los "trousers" para que las mujeres usen mientras practican deportes y otras actividades. El hecho de que actrices como Marlene Dietrich y Katharine Hepburn con frecuencia fueran fotografiadas con pantalones de la década de 1930 ayudó a que los pantalones fueran más aceptados por las mujeres."En las prendas siempre se traduce un deseo y una expresión y, en algún punto, el pantalón -como otras prendas en distintas épocas- hablan de un empoderamiento o una suerte de revolución femenina en una sociedad que en ese momento era absolutamente machista", comenta la asesora de imagen Yamila Pica.Fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando las mujeres comenzaron a usarlo para trabajar en las fábricas. "Si bien se aceptó por necesidad en un contexto de guerra -donde la mujer comenzó a desempeñarse en actividades que tradicionalmente la excluían-, lo interesante es que incluso cuando se había avanzado en términos de igualdad, todavía no estaba bien visto que una mujer usara esta prenda", dice la asesora de imagen Laura Malpeli de Jordaan. "Significó intentar lograr igualdad entre hombres y mujeres y romper con la división que se plasmaba en la vestimenta pero que atravesaba a toda la cultura, donde resultaba incompatible que la mujer usara una prenda fuerte, masculina y para nada delicada en comparación a las tradicionales faldas y vestidos".
