5 básicos de los buenos modales virtuales
¿Mandás mensajes de WhatsApp a las tres de la mañana? ¿Enviás chistes y cadenas a tus listas de contactos? Esta nota es para vos. Valeria Schapira, especialista en vínculos y columnista de Entremujeres, nos da clases de protocolo on line.
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Nos hemos ido "haciendo" a los tropezones en esta era de avances tecnológicos vertiginosos. Y es por esa razón que muchas veces no cuidamos las formas: simplemente desconocemos los códigos de la virtualidad que, además, van cambiando constantemente. Es mucha información, cierto. Pero es bueno detenerse y observar cómo estamos llevando la cosa.Si bien no existe un manual de modales virtuales, existe algo que se llama sentido común. Y tiene que ver con un uso criterioso de la tecnología.5 básicos de los buenos modales virtualesY es por esa misma razón que muchas veces no cuidamos las formas: simplemente desconocemos los códigos de la virtualidad que, además, van cambiando constantemente.Mirá tambiénLas penurias de cumplir años en enero: confesiones del creador del "Sindicato Capricorniano"Cuando nosotros -los de más de 40- éramos adolescentes, se nos enseñaba a tener conductas como esta: no llamar a casas de familia antes de las nueve de la mañana y después de las diez de la noche, no abrir placares ni heladeras en casa ajena, etc. Existían convenciones sociales que funcionaban como límites y parámetros en nuestra vida de relación. Esto hacía que, si el teléfono sonaba a la medianoche, asumiéramos que se trataba de una emergencia.La vorágine tecnológica puede llevarnos al desconcierto. Y hemos de estar atentos porque, en el afán de querer estar en todos lados en simultáneo, podemos llegar a caer en actitudes groseras. Aquí algunos ejemplos:1. WhatsAppCierto es que quien no quiere recibir notificaciones puede silenciarlas. También es cierto que uno es dueño de mantener sus vías de comunicación disponibles a toda hora por las razones que sean. Así como uno no tocaría el timbre en casa de un amigo a la una de la mañana -salvo que esté habilitado a ello-, la lógica indica que los mensajes -salvo urgencias- deberían tener un horario prudencial. Si estás en el grupo de compañeros del primario, la idea es compartir vivencias, recuerdos y organizar reuniones, entre otras cuestiones. Promover discusiones políticas allí en es una forma de interferir en el espíritu del mismo.5 básicos de los buenos modales virtualesMandar cadenas que predicen tragedias y horrores si no son reenviadas implica -además de un pensamiento infantil y mágico- distraer a los demás de sus tareas y hacerles perder el tiempo.Si le escribís a alguien para preguntarle si puede hablar y no te responde, quizás esté en el baño, en reunión, haciendo el amor o simplemente no tenga ganas de hablar por teléfono. No llames hasta que te habilite a hacerlo aunque te consuma la ansiedad.Mirá tambiénAlquilar amigos, parejas o familiares, una tendencia en auge en Japón2. Redes socialesEstás organizando una feria y etiquetás a tus doscientos contactos sin preguntarles. Puede que generes el efecto opuesto al que deseás y que te terminen eliminando de unas cuantas redes. Es de persona respetuosa solicitar autorización para postear en muros ajenos. ¿Vas a pintar la pared de un vecino porque se te ocurre? No lo hagas en redes ajenas, a menos que te habiliten.Si te da por ventilar tu ira en Twitter, Instagram o Facebook, no creas que la virtualidad te concede impunidad. ¿Te agradaría que te digan improperios por la calle? A las personas famosas tampoco les gusta que las denosten. Si vas a disentir, hacelo con respeto. Y si necesitas trabajar la ira probá con la meditación, con maratones o un buen terapeuta.3. El celularEstás tomando un café con un amigo o en otra situación social y el Instagram te abduce cual plato volador. Es una grosería. Estás compartiendo un espacio con otro ser. Tu conducta se llama "phubbing": ignorar la presencia del otro para dedicarla al móvil.Ni hablar de sonidos, luces y notificaciones en espacios como el teatro o el cine. Hablar a los gritos en el colectivo, en el gimnasio y otros espacios compartidos resulta muy poco amable. Imaginá si todos hicieran lo propio.Mandar cadenas que predicen tragedias y horrores si no son reenviadas implica -además de un pensamiento infantil y mágico- distraer a los demás de sus tareas y hacerles perder el tiempo.Si vas por la calle u otro sitio público, no focalices en la pantalla del móvil. Hay otros seres humanos que quieren pasar, subir escalones, etc. Ni hablar de infracciones de tránsito como andar en bicicleta o conducir usando el teléfono. La mayoría de los accidentes que lamentamos provienen de estas conductas.
