Acoso callejero: la mayoría de las mujeres se siente intimidada
A seis de cada diez mujeres le gritaron o silbaron en el último tiempo y el 63% de ellas se sintió incómoda o intimidada, según revela una encuesta realizada por la Universidad Abierta Interamericana.
Tres de cada diez hombres suele gritarle o dirigirse de manera grosera a mujeres que no conoce. Por otra parte, a seis de cada diez mujeres le gritaron o silbaron en el último tiempo y la gran mayoría de ellas se sintió incómoda o intimidada, según revela una encuesta realizada por la Facultad de Psicología de la Universidad Abierta Interamericana a 750 mujeres y hombres habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran Conurbano de Buenos Aires.Hace unos días, la joven Aixa Rizzo denunció vía Facebook que unos obreros de la construcción de la empresa Edenor la acosaban desde hacía semanas en la puerta de su casa. Con un posteo titulado "Del piropo a la violación", logró miles de visitas y gran repercusión. ¿Qué lleva a los hombres a tomar esta actitud? El 37% dijo que le grita o silba a mujeres por la calle para "halagarlas o hacerlas sentir bien", aunque la realidad es que el 63% de las mujeres a las que les gritaron por la calle declaró sentirse incómoda o intimidada ante esta situación.En una columna para Entremujeres, la psicóloga y sexóloga Adriana Arias describe cuándo el "piropo" se transforma y se convierte en "un hecho violatorio de nuestra intimidad, se apropia de nosotras sin nuestra menor participación. Sin duda, se trata de una extensión de lo que le sucede al otro naturalizando un supuesto derecho a descargar sobre nosotras su lascivia. Nos encontramos con situaciones en las que el piropo se parece más a una descarga resentida de quien sabe que no tiene posibilidades de empatizar o conseguir respuesta alguna del sujeto a quien lo dirige".J. Fernando Adrover, decano de la Faculta de Psicología y Relaciones Humanas de la Universidad Abierta Interamericana, por su parte, opina que "los rituales del cortejo o coquetería tienen importantes variaciones que dependen de desarrollos históricos y culturales. En general, lo que está mal es tomar al otro como objeto, en cualquiera de sus formas. En estos casos, tanto si es parte de un cortejo que se impone sorpresivamente al otro, como si configura una forma de acoso, se está tomando al otro como objeto". Y continúa: "Llamar la atención sobre alguien públicamente en función de atributos corporales, su forma de vestir o por su mera presencia, constituye una violencia implícita, ya que implica algo disruptivo e inesperado en donde alguien -en general, un desconocido- se arroga el derecho de hacer estimaciones valorativas sobre otro a partir de un objetivo personal (sea procurar un acercamiento, generar un halago, para incomodar o para divertirse) y lo hace públicamente".¿Qué actitud adoptan las mujeres frente a los gritos y silbidos? El 21% insulta a quien la aborda, el 8% se ríe y el 3% les responde de igual manera, mientras que la gran mayoría (68%) no hace nada.Desnaturalicemos el acosoEl 64% de los encuestados de ambos géneros dijeron conocer qué significa el término "acoso callejero", lo que representa un aumento respecto del mismo relevamiento realizado en 2014, cuando el porcentaje fue del 56%. Además, nueve de cada diez personas avala la posibilidad de prohibir por ley esta forma de violencia.Consultado respecto de este tema por Entremujeres, Adrover dice: "No tengo en claro que regular por ley estos temas sea la mejor solución, incluso aunque pueda resultar necesario contar con un marco legal al respecto. Estoy seguro que, respecto de la cuestión de fondo, la educación puede ser una mejor y más eficaz estrategia. Educar al ciudadano siempre es mejor que simplemente judicializar la vida cotidiana".En el marco de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero, que se celebra del 12 al 19 de abril, el domingo 19 a partir de las 16 horas el colectivo Acción Respeto: por una calle libre de acoso -que acumula más de 125 mil "me gusta" en Facebook- convoca a una concentración en el Obelisco para exigir una ley que penalice el acoso sexual callejero. Además, comparten en la red una serie de actividades que se realizarán durante estos días en todo el país. Mientras tanto, llevan adelante una campaña de concientización que busca "visibilizar las distintas facetas del acoso callejero, los mecanismos que entran en juego en estas situaciones y las justificaciones que lo sostienen" y, al mismo tiempo, "darle lugar a las voces de quienes sufren esta forma de violencia para mostrar cómo socialmente se promueve una costumbre cultural agresiva y sexista".Si miramos más allá de nuestro país, la organización Stop Street Harassment comparte los resultados de una encuesta realizada por GfK en 2014 a dos mil personas en Estados Unidos: el 65% de las mujeres experimentó acoso en la calle, mientras que un 25% de los hombres dijo haber sufrido insultos homofóbicos (ya que el porcentaje de acoso es mucho mayor entre varones LGTB que en heterosexuales). Por otra parte, el Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) de Chile publica un estudio en el que el 84% rechaza cualquier acto de acoso sexual callejero, tal como publica la agencia EFE. Además, revela que nueve de cada diez chilenos considera que estas prácticas de violencia deben ser sancionadas por ley.
