Alimenta las mañanas de tus hijos con un buen desayuno
Cada día, los niños tienen que afrontar una ardua jornada escolar que, en muchos casos, se completa con actividades extraescolares para la que necesitan alimentarse bien.
Los niños pasan muchas horas en el colegio y siguiendo la máxima de comer, al menos, cinco veces al día, es importante que tomen un tentempié por la mañana. Sin embargo, también cabe recordar que la primera comida del día ha de ser un completo desayuno en casa que combine los nutrientes principales con una ración de calcio (leche o yogur), una de hidratos de carbono (pan, cereales...), algo de grasa, que puede ser un poco de aceite de oliva o de margarina, un poco de proteína, como una loncha de jamón cocido o serrano y fruta que también puede ser zumo.Así las cosas, se entiende que hay que levantarse con tiempo suficiente como para preparar el desayuno y tomarlo con tranquilidad. Si es en familia, mejor que mejor. Con esta primera comida el niño se recupera del ayuno nocturno y se nutre de energía suficiente para arrancar el día y enfrentarse a actividades como educación física o matemáticas. Hay que tener en cuenta que el cerebro es el único órgano que se alimenta sólo de glucosa, por lo que para estar espabilado es imprescindible ese desayuno.Aunque parezca mucha comida, las raciones no han de ser abundantes, sino pequeños platos para hacer un conjunto completo.Realizada esta ingesta, unas horas después, durante el recreo es conveniente tomar un tentempié. En este caso se trata de un bocado para aguantar la mañana hasta la hora de la comida, que aun así ha de ser saludable, libre de excesos de azúcar o de grasas, especialmente las conocidas como trans.Lo mejor es apostar por la variedad, así además de tomar diferentes nutrientes en cada ocasión, los niños no se aburrirán de tomar siempre lo mismo. Puede ser un pequeño bocadillo, unas galletas, una pieza de fruta, un yogur en formato líquido para facilitar su consumo, un puñado de frutos secos o un trozo de chocolate con pan.ProgramaciónTe en cuenta, que además de a media mañana, tomarán otro tentempié a media tarde, por eso, para evitar protestas de los niños y no volverte loca ideando una merienda diferente cada día que no coincida con el desayuno o el almuerzo, lo mejor es programar la semana. De hecho, se puede preparar una rutina semana y seguir durante el curso.Así, si a media mañana a tomado fruta, por la tarde puede comer un yogur y unas nueces, o si ha tomado cereales en el desayuno, puedes elegir para la media mañana el bocadillo. También es interesante adaptar la alimentación a las actividades extraescolares que realice. En este sentido, si practica deporte dos o tres días a la semana, puedes programar las meriendas más rotundas para esos días y dejar las más ligeras para las tardes más tranquilas.Al final, se trata de procurar equilibrar la dieta saludable de los pequeños de la casa con variedad suficiente como para que no sea algo aburrido y para eso, lo mejor es seguir consejos profesionales.
