¡ALTO!
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Hoy quiero aprovechar este espacio para ponerme activista y promover un punto de vista que me agobia hace varias semanas. Ante todo debo aclarar: soy consciente de que el maquillaje es, para una mayoría, una banalidad (el análisis más profundo de esta frase puede postergarse). De que en un orden de prioridades ocuparía, por lo menos, un décimo puesto; y al hacer esta mención me refiero a salud, hijos, educación, gastos, afectos, trabajo, lo sé bien: todo eso y más viene antes. Hecha la intro, deberíamos reconocer también que en un porcentaje de un 70% a muchas mujeres y unos cuantos varones también, es un asunto que nos convoca y nos ocupa a diario. Invertimos tiempo y dinero en estar preparados para resolver los pequeños ataques al ego y la confianza que nos implica una piel deteriorada, una ojera que denota algún padecimiento aunque fuera mínimo, una piel con acné, o rosácea, u opaca, u oleosa...y la lista sigue infinita.Desde que se abrieron las puertas del Proyecto Calameón, que no es otra cosa que un salón de belleza especializado en maquillaje, puedo escuchar y observar mucho mas las inquietudes de la gente sobre esto, entonces hago un stop y me corrijo: puede ser una banalidad, puede ir décimo en cualquier lista de prioridades y aún así es fundamental para muchxs. Y quien ha descubierto las mieles de poder producir una mejor versión de su estética rara vez vuelve atrás.No sé si ustedes habrán caído, como yo, bajos los embrujos de las redes sociales, particularmente me desvela Instagram, con sus tutoriales de 1 minuto en los cuales ves, cámara acelerada de por medio, maquillajes mágicos, que llevan a la "perfección" cualquier cara, resolviendo ojeras, rosáceas extremas, o simplemente una chica cualquiera llevada al nivel máximo de diva. Y es a estas últimas a quien dirijo esta palabra: ALTO!!Esto es apenas una opinión, tómala o déjala: para hacerte un bonito maquillaje es innecesario agregarse una plasta de productos, las veo en los videos derrochar óleos primer, bases cremosas y líquidas, contouring, correctores, polvos fijadores e iluminadores...aaayyy!!. Eso garantiza únicamente que ninguno de tus conocidos va a reconocerte! Digo que es innecesario, aunque a veces quede bien. Esos vídeos tan atractivos, están formulados para vender productos, y son trabajos que quedan preciosos ante la luz blanca que requiere cualquier grabación prolija, ¡la luz del día o la noche reales son muy diferentes, y tu maquillaje es delator! Me disgusta pensar en las generaciones que afloran creyendo que maquillarse es esa máscara, tanto usuarias del rubro como lxs propias maquilladorxs jóvenes. Y no es casualidad que los tutoriales más accesibles y sencillos sean publicados nada menos que por el director creativo de la Casa Dior, que arquea las pestañas a su modelo con una...¡cuchara!. Qué alivio...Lo que trato de decir es: me atengo a la escuela del "menos es mas", y le declaro la guerra a los excesos. Y vuelvo siempre a lo que descubrí cuando, de vuelta en Gualeguay, empecé a ejercitar el maquillaje social: la mejor guía para embellecer a alguien son las líneas de color y forma naturales de la propia cara, el maquillaje es una herramienta para optimizar lo mejor de cada persona, y no para disfrazar. Se destaca lo más lindo para distraer de lo mas "feo", si es que fuera necesario.A fin de cuentas todos los recursos que usamos para embellecernos tienen que ver con la idea de sentirnos mas lindxs y mas segurxs, si, y también con gustar al otro. Tal vez sería un buen ejercicio, a la hora de pararse frente al espejo a maquillarse, intentar que nos quieran también sin tantas máscaras de por medio,... no?Paula Sciutto, para Proyecto Calameón, Salón de Belleza. Belgrano 39, 15461332.
