DECO
Cinco trucos para ser el perfecto anfitrión
¿Qué cocinar? ¿Qué vajilla usar? Te damos cinco claves para triunfar con tus amigos cuando les invites a casa a cenar.
De vez en cuando, a uno le toca ejercer de anfitrión y preparar una comida o una cena para esos amigos que, en otras ocasiones, te han invitado a su casa. Es en ese momento en el que se decide que, la la próxima en la tuya, da lugar a un montón de inseguridades y preguntas.¿Qué preparar? ¿Cómo decorar la mesa? ¿Dónde colocar la comida? Son interrogantes que pueden dejar a alguno sin dormir más de un día. Nosotras te damos cinco trucos muy sencillos, a modo de manual, para que la cena resulte un éxito.Usar el sentido común. Dicho de otra manera, saber si es comida o cena, época del año, conocer un poco a los comensales... Saber manejar estos parámetros te ayudarán a la incomodidad de que haya quien, ni siquiera, toque la comida del plato. Busca alimentos ligeros para las cenas y adáptate a los productos de temporada.No experimentes. No es una buena idea convertir a tus invitados en conejillos de indias. Elige una receta que tengas, más o menos, dominada y deja las innovaciones para un día que estés tú sola en casa.El color del alimento. Según un estudio realizado por Kaiku, asociamos los colores a ciertas propiedades o características de los alimentos. Dependiendo de lo que busques, puedes utilizar este código cromático: verde de los vegetales se asocia con recetas saludables; el blanco de los lácteos con ingredientes puros y buenos para el sistema inmunológico; el naranja de los cítricos con las vitaminas. Evita, por todos los medios, nada con tonos azules: es un supresor del apetito y, de manera inconsciente, hará sentir menos a gusto al comensal.El color de los platos. Según un estudio de Wansking y Van Ittersum, el contraste de color entre el plato y la comida crea un truco óptico conocido como la ilusión Delboeuf, por la diferencia en la percepción de tamaño de círculos concéntricos. Es decir, si quieres que tus invitados se marchen satisfechos y no se corten a la hora de echar el tenedor al plato, lo mejor es evitar platos que puedan tener alto contraste con los alimentos. De tal modo que poner platos de color rojo es la pero de las opciones.Un plato para cada momentos. Se suele asociar el color blanco a los platos dulces y el negro a con ángulos marcados, para alimentos más exóticos.
