¿Cómo preparar un parto múltiple?
Planificación, planificación y buena compañía son las claves para que un embarazo múltiple sea un completo éxito en tu familia. Tranquilidad ante la noticia siempre, puesto que hoy en día los embarazos múltiples son más comunes de lo que creemos.
La llegada de un bebé a la familia es un gran acontecimiento que cambia la vida de sus padres. En la primera ecografía, los felices papás esperan ansiosos que el ginecólogo les diga que todo está bien y se emocionan al escuchar por primera vez el latido del corazón de esa vida incipiente....Sin embargo, los rostros cambian en ese momento en el que el médico les da la sorpresa de que se observan dos corazones. Los embarazos múltiples, cada día más frecuentes, suelen ser una sorpresa que requiere de mayor planificación en el hogar.Más allá de esos primeros instantes de desconcierto, las madres gestantes viven los embarazos gemelares con la misma ilusión y las diferencias se hacen notar, sobre todo, en el tercer trimestre, cuando el peso de los bebés se multiplica y la mujer sufre los típicos síntomas del último tramo del embarazo de forma más intensa.Lo principal cuando vas a tener mellizos o gemelos es una buena organización y para ello, lo mejor es planificar la llegada de los pequeños. Un papel y un bolígrafo serán buenos aliados para no olvidar nada.Para empezar, es importante recordar que los partos múltiples suelen adelantarse por lo que hay que empezar antes con los preparativos. A partir de los siete meses de gestación es interesante que tengas preparada la bolsa para el hospital y que ya cuentes con los capazos homologados para el traslado en coche de tus pequeños.PlanificaciónLo cierto es que los bebés, al nacer, necesitan bien poco. Apenas unos cuerpitos con sus patitas, los pañales de primera postura y los gorritos. Para su higiene puedes utilizar toallitas o una esponja con agua. De hecho, los hospitales de titularidad pública te facilitan estos elementos de primera necesidad, por lo que basta con que prepares una ropita para salir a la calle y sus toquillas.Si quieres que tus pequeños utilicen chupete, ten en cuenta que los que regalan en canastillas o dan en los centros de salud no son adecuados para los niños prematuros, por lo que recuerda llevarlos de casa. Aun así, es mejor retrasar la introducción del chupete hasta que los pequeños cojan bien el pecho, para favorecer la lactancia materna.Para ti, lleva la bolsa de aseo con todo lo necesario: cepillo y pasta de dientes, peine, colonia, crema hidratante, lanolina para los pezones, discos empapadores y compresas de puerperio, así como braguitas desechables, para mayor comodidad. Procura llevar sujetadores de lactancia y ropa holgada para salir del hospital ya que tras el parto pasará algún tiempo antes de que recuperes tu cintura.(Más) planificaciónEn casa, puedes volverte loca con miles de detalles o apostar por la sencillez. Eso sólo depende de tus gustos.Ten en cuenta que tus hijos han compartido tu vientre durante nueve meses y están acostumbrados a mantenerse unidos, por lo que, al menos los primeros meses, bastará con una cuna para los dos. Podrás comprobar que el espacio es más que suficiente para que descansen tranquilos. También puedes optimizar espacio utilizando para bañarlos bañeras cubo, en la que también los podrán introducir a la vez las primeras semanas para que los hermanos compartan ese momento tan especial.En general, la ropa y el carrito será lo único que necesitarás doble, ya que los productos de higiene como toallitas, crema hidratante o solución jabonosa para el baño los compartirán. Sólo recuerda que tendrás que renovarlos con mayor frecuencia, por lo que no está de más tener una buena provisión de aquello que sea más imprescindible como los pañales.Recuerda la planificación y tenlo todo preparado para la hora del baño o los cambios de pañal y de ropa. Sólo te tomará unos minutos antes de empezar y hará que estés más relajada. Igual has de hacer con las visitas al pediatra, prepara una carpeta para llevar la documentación de los dos en dos libretas separadas y coloca los informes en cada uno de sus apartados.Buena compañíaLas manos colaboradoras nunca sobran tras un parto, menos aun cuando es múltiple. No dudes en pedir ayuda y en descansar siempre que puedas. Olvídate de los compromisos y busca apoyo de tu pareja para que respalde tus decisiones, especialmente las que tiene que ver con atender a quienes vienen de visita. Si estás cansada o tus bebés te reclaman, las visitas deben entender que ha llegado el momento de irse.En muchas ciudades hay colectivos de lactancia o de crianza que podrán ayudarte si quieres dar de mamar a tus pequeños hasta que encuentres la mejor postura para ti y tus bebés. También puedes recurrir al asesoramiento de una doula.Habrá momentos en los que puedas sentirte superada por el agotamiento y las exigencias de los recién nacidos. Entonces, sólo queda respirar profundo y aferrarte a quiénes te rodean, por eso es tan importante que cuentes con personas de tu mayor confianza para sentirte cómoda y reconfortada en esos momentos de debilidad. Y, una vez más, pide ayuda sin dudarlo, porque todos la necesitamos en algún momento.
