"Deberíamos cambiar de pareja cada 5 años"
El psicólogo Rafael Santandreu cree que en 2050 la mitad de la población será neurótica. El terapeuta publicó un libro con métodos para potenciar la fortaleza emocional de las personas.
terapeuta Rafael Santandreu considera clave y necesario controlar nuestro diálogo interior y pensamientos para reducir la negatividad y apreciar las oportunidades que, según él, nos brinda diariamente la vida. Augura -además- que, en pocos años, la mitad de la población podría sufrir neurosis, y se muestra trasgresor en temas universales como la muerte, el amor o la educación. El mensaje central de su nuevo libro, "Les ulleres de la felicitat", es que "trabajar la fortaleza mental implica ponerse unos anteojos diferentes y fijarse en cosas que antes no habías visto".-Suele hacer conferencias con una camiseta que lleva el lema de "la vida es una ganga". No le preguntaré por su gafas de la felicidad porque intuyo que las lleva bien graduadas. ¿La mente es nuestra oculista?-Completamente. Las gafas de la felicidad consisten en graduar tu propia mente y darse cuenta de que la vida es muy fácil. Esta visión depende de que tengas pocas necesidades. El problema es que hoy en día nos creamos muchísimas necesidades, especialmente de cosas inmateriales, no sólo materiales. En mi nuevo libro hablo de una herramienta que suele sorprender a la gente, pero que yo uso desde hace mucho tiempo.-Sorpréndame.-Los llamo ejercicios de renuncia, que bien podrían estar inspirados en los ejercicios eclesiásticos de los monasterios en los siglos XVI y XVII. Los monjes hacían, y todavía hacen hoy, ayunos que implican ricas dosis de incomodidad. Se trata de aplicarte pequeñas incomodidades cada semana y ser igual de feliz.-Póngame algún ejemplo para hacer en nuestro día a día, no en un monasterio.-Ir de casa al trabajo andando y tardar mucho más, sin necesidad de tomar transporte público que te haga el trayecto más llevadero. O quedarte una noche sin dormir aunque sea avanzando cosas del trabajo.-¿Qué conseguimos con eso?-No apegarte tanto a la comodidad y desmitificar la idea actual de que la comodidad es buena. Si nos apegamos en exceso a ella, nos volvemos cascarrabias, exigentes y neuróticos, porque nos decimos a nosotros mismos que necesitamos comodidad completa. ¡Eso causa un gran malestar en las personas! Tengo cantidad de pacientes que son hipersensibles a los ruidos, a los atascos de tráfico o a cualquier cosa que no funcione como ellos querrían. Por eso digo que ponerse los anteojos de la felicidad implica necesitar poco y dejar de lado un montón de cosas inmateriales, entre ellas, la dichosa comodidad.-Aunque parezca lo contrario, ¿nos cuesta más renunciar a lo inmaterial que a los bienes más materiales?-Por supuesto. Te pondré un ejemplo: ahora tengo un paciente que tiene complejo de tonto, de que no es inteligente. Es una persona que de puertas afuera es hiriente, que aparenta ser creído, avasallador. Esto le hace estar siempre en guardia para ponerse por encima de los demás. Mi paciente hace eso porque, en realidad, tiene un gran complejo de inferioridad y una necesidad de no pasar por tonto. ¡Fijate qué necesidad inmaterial! Una persona no llega a madurar y a ser feliz hasta que el concepto de ser inteligente le da igual. La inteligencia es un valor anecdótico que no necesitamos, como puede ser la belleza física.-No tiene una tarea fácil, vivimos acomodados en la sociedad de la imagen...-El índice de anorexia en España no para de subir. En los últimos diez años se duplicaron los casos de personas anoréxicas. Son personas que le dan una importancia a la belleza física extraordinaria y eso las hace neuróticas. Está claro que es otro valor inmaterial al que tenemos que empezar a renunciar.-Desgraciadamente, hay otra cifra que también se incrementó: la de personas que no gozan de una buena salud mental. Según asegura en su libro, el índice supera ya al 30% de la población mundial. ¿Por qué nos estamos volviendo más neuróticos?-Se calcula que en 2050 la mitad de la población será neurótica. Estoy hablando de que el 50% de la gente tendrá problemas para acudir al trabajo por culpa de la depresión y la ansiedad. ¡Es bestial! Esto ocurre porque tenemos una sociedad muy exigente, que nos hace ser locamente exigentes con nosotros mismos, con los demás y con nuestro entorno. La mente del ser humano no está preparada para tanta exigencia. Vivimos de una manera antinatural, con una cantidad de exigencias que no son sostenibles.-Este discurso ya lo pronunciaba Darwin en su momento. Tuvimos tiempo de sobra para cambiar esta tendencia...-Vamos por lo peor. La locura del hacer más y tener más atributos va por mucho más, ahora llevada de las alas de la sociedad de consumo, que se basa en el lema del "contra más, mejor". Es por eso que cada vez estamos más neuróticos.-La ansiedad generalizada es un trastorno que, según usted, también ha ido al alza. ¿Me lo explica?-Este tipo de ansiedad implica tener el gatillo del estrés demasiado flojo, por lo que estás nervioso la mayor parte del día. Sólo tenés que pararte a observar el ritmo con el que camina la gente por la calle. ¡No es normal! Si la gente se quiere curar de la ansiedad generalizada, tiene que aprender a ralentizar y hacer las cosas a la mitad de la velocidad del ritmo que lleva habitualmente. Esto pasa por apreciar las cosas pequeñas, dedicarse a una solea tarea y disfrutarla y, sobre todo, no exigirse todo lo que se exigen.
