El aroma de la amistad
Cuando una maison lanza un nuevo perfume espera que este encuentre su público y que este sea lo más amplio posible. Quizás puede aspirar también a que se convierta en un clásico, pero eso es más difícil, casi imposible. Los clásicos -esos perfumes que trascienden el tiempo y las generaciones- son raros. Nina Ricci ha producido dos: L’Air du Temps, creado en 1948 y uno de los cinco más vendidos del mundo, y Nina, lanzado hace diez años, que ha hecho desde entonces millones de adeptos en el mundo.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/074/0000074808.jpg)
hora Nina tiene una amiga, una íntima amiga. Se llama Luna. Complementaria de su mayor, pero más intensa y misteriosa, como ella viene en una tentadora manzana de cristal, en su caso azul, y forman juntas Les Belles de Nina, pareja de perfumes destinados a las millennials. En ocasión de la presentación en sociedad de la recién llegada, en París, aprovechamos para preguntar al trío de 'narices' -Olivier Cresp, creador de Nina, y Marie Salamagne y Christophe Raynaud, padres de Luna- qué se esconde detrás de la creación de un perfume y cuál -si lo hay- es el secreto del éxito.
