Escote a la vista
No es obligatorio enseñar mucho, pero a todas nos encanta lucir un cuello y pecho bonitos con los vestidos de verano y los biquinis. El escote solía ser la parte del cuerpo más olvidada. Hasta ahora.
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No es que vayas a bajar el escote de tus vestidos hasta el ombligo, pero tampoco estaría de más que enseñaras un poco de piel ahora que empieza el buen tiempo. Lo malo es que, cuando te plantas ante el espejo con ese top desbocado, te das cuenta de que tu escote no está a la altura. Todavía estás a tiempo de solucionarlo.Los problemasManchas, arrugas, pérdida de firmeza y deshidratación son las cuatro claves básicas para reconocer un escote mal cuidado. Eso es porque su piel es mucho más fina que la del resto del cuerpo y no contiene el sostén adiposo de otras zonas, ya que posee hasta 15 veces menos glándulas sebáceas que la cara. Sin embargo, tiene que hacer frente a las mismas adversidades. Pero te olvidas siempre de él. Confiésalo, porque nos pasa a todas.Lo normal es que, cuando te aplicas las cremas, nunca te acuerdes de bajar más allá de la mandíbula.Lo normal es que, cuando te aplicas las cremas, nunca te acuerdes de bajar más allá de la mandíbula. Como mucho, repasas un poco el cuello, pero parece que todo lo que está por debajo no existe para ti. Tampoco recuerdas que hay que exfoliarlo, si toca peeling semanal. Y cuando aligeras la ropa en primavera y verano suele estar igual de expuesto al sol que tu rostro, pero, curiosamente, el protector que te aplicas tampoco suele pasar más allá del cuello.Así que, para cuando te quieres dar cuenta, las machas y las imperfecciones han campado a sus anchas, la piel está apagada y reseca, y se han formado unas arrugas muy marcadas en paralelo en la base de tu cuello (se conocen como anillos de Venus).Las solucionesMasajes para fortalecer y reafirmar la piel del cuello Movilizar la piel mediante manipulaciones manuales incrementa el flujo sanguíneo y eso se traduce en luminosidad instantánea. Si, además, utilizas dispositivos específicos, conseguirás una estimulación más profunda que puede mejorar la producción de colágeno y elastina y, por lo tanto, la arquitectura estructural que mantiene elevado el escote. Estos son los movimientos básicos que deberías hacer:Masajes:Para mantener a raya la papada. El masaje tiene que ir hacia arriba, hacia la mandíbula y recorriendo esta hacia las sienes.Para tonificar el cuello. Se realiza hacia abajo, siguiendo la línea de los músculos tanto con los dedos como con un aplicador.Para mejorar la piel del escote. Los movimientos deben ser circulares, con pequeños pellizcos para estimular la circulación.
