Frases que es mejor no decirle a una madre puérpera (y las que sí queremos escuchar)
Todos opinan sobre nuestros cuerpos, nuestros hijos y la crianza. ¿A una puérpera le duele más el prejuicio patriarcal que su propio cansancio?
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Se suele poner el foco en la depresión posparto (como un tema médico), en la revolución hormonal de esta etapa, en los cambios físicos y psíquicos que nos atraviesan al tener a un bebé recién nacido en los brazos. Pero hay otro tipo de dolencia o síntoma cultural que muchas madres están desenmascarando: ¿cómo son miradas las puérperas socialmente? ¿Cómo reaccionan los amigos y la familia? Los entornos, ¿se vuelven más tóxicos que antes? ¿Potencian el malestar o lo suavizan?Para Lujan Rosetto, licenciada en psicología con orientación perinatal y puericultora (Maternarse): "Nunca nada en la vida dio a tantas miradas, comentarios y opiniones como la maternidad. Tiene que ver con que las que llevamos adelante embarazos y puerperios somos las mujeres, y estamos puestas en el banquillo de los acusados históricamente. La maternidad es un escenario espectacular para seguir en esta línea de la censura, de lo opinable y cuestionable. Lo paradójico y triste es que la mayoría de estos comentarios provienen de mujeres hacia otras mujeres, pero no sorprende porque sabemos que fuimos criadas y abordadas desde el patriarcado."Las miradas superficiales y livianas sobre una etapa tan crucial de la vida como el embarazo y posparto asfixian una intensidad que luego desborda y estalla en toda su potencia. No importa cuántas publicidades rosas veamos al respecto, los cambios físicos, sentires y extremos vividos durante ese momento serán más reales, aunque tal vez poco comprendidos por el entorno."Durante el embarazo -continúa Rosetto-, el foco y lo importante pareciera estar puesto por sobre todas las cosas en lo físico. Por ejemplo, cada vez que una famosa es madre los titulares apuntan a adelgacé X kilos en el mes, o engordé... Siempre la mirada puesta en lo corporal o estético, en si se recuperó o no se recuperó el deseo sexual, las ganas de volver a trabajar... Siempre puesto esto en salir de lo inmediato de ese estado. Si verdaderamente estuviéramos conectadas con la vida y con lo que está sucediendo, decir o pretender que una mujer engorde poco, o esta frase estás igual, quedaste igual, parece que no te hubiera pasado un embarazo por encima, parece que no hubieras tenido un hijo serían vistas como un insulto a la vida y al proceso que estamos atravesando. Nada más lejos que estar igual que antes."Estas frases anónimas fueron recuperadas de una encuesta realizada por Puerperio ATR:Frases dolorosas: testimonios reales de mamás hartas1- "Quedaste muy gordita, ya vas a bajar" o "tenés que comer, estás muy flaca, la bebé te consume".2. "¿Y la panza de embarazada cuándo se te va?"3. "Sos muy sobreprotectora, te va a salir mañoso."
