Gimnasios virtuales y más económicos, lo nuevo en fitness
Con propuestas de self service y gamificación, las cadenas en auge motivan a los socios y les dan mayor autonomía
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En un costado del salón del gimnasio On Fit de Lavalle y Carlos Pellegrini, en pleno microcentro, ocho bicicletas de spinning están ubicadas de cara a la pared en la que se encuentra una pantalla. A ciertas horas, la pantalla se enciende para mostrar a un entrenador dando las instrucciones de una clase de spinning; fuera de esos horarios, la pantalla queda en modo espera a que alguien presione play para que la clase comience. Hernán Quercini, empleado de 43 años, toma las clases on demand: "Antes iba a un gimnasio de las grandes cadenas, pero para asistir a una clase de spinning había que llegar 20 minutos antes para tener bicicleta, si no me perdía la clase. Acá la clase la hago cuando quiero", dice, al tiempo que destaca que la cuota mensual es menos de la mitad de la que pagaba en el otro gimnasio.Las clases de spinning guiadas por un entrenador virtual de On Fit son una de las distintas formas de self service que ofrece hoy el mundo del fitness, y que están revolucionando la dinámica dentro de los gimnasios. Cadenas como Megatlon, por ejemplo, habilitan a sus socios el uso de apps que permite llevar en el teléfono celular la rutina de entrenamiento personalizada, junto con videos explicativos de cómo realizar cada uno de los ejercicios. A eso se suma que muchas de las rutinas administrativas que tienen lugar dentro de los gimnasios -desde la inscripción y el pago hasta anotarse en una clase-, se realizan en forma online. Es más: hasta los bares de los gimnasios están siendo, tecnología mediante, reemplazados por máquinas expendedoras."Hoy hay una fuerte apuesta por el autoservicio", asegura Guillermo Vélez, director de la revista Mercado Fitness, que días atrás realizó su 14° evento anual, en el que se presentaron las nuevas tendencias del rubro, de entre las cuales el self service y la gamificación -que suma al entrenamiento un componente lúdico, por el cual los asistentes compiten entre ellos- fueron las grandes estrellas. "En este mercado los recursos humanos representan alrededor del 35% de la facturación. Cualquier tipo de tecnología que permita a las empresas prestar el servicio con una menor cantidad de personas involucradas se siente en los costos y permite llegar al consumidor con un precio más competitivo. Y esa es la propuesta de los gimnasios de bajo costo o low cost, que es un modelo que la Argentina recién está explorando", agregó.Los llamados gimnasios low cost llegaron al país de mano de la cadena On Fit, que ya cuenta con tres sedes en Buenos Aires y GBA, y que en cuestión de días abrirá la cuarta. Incluso Megatlon anunció que este año lanzará una segunda marca, llamada Fiter, bajo este modelo, que apunta a ofrecer equipamiento premium pero en locales más reducidos y con menos entrenadores por socio. Por último, ya está confirmado el desembarco aquí de Smartfit, la mayor cadena de gimnasios low cost de América Latina.¿Cuánto vale un pase libre de un gimnasio low cost? "Mientras que en un gimnasio de cadena full service está por arriba de 2000 pesos por mes, un plan anual en un low cost oscila entre los 450 y los 800 pesos", responde Guillermo Vélez. "Comparado con un gimnasio full service, hay una relación de profesores por clientes menor. Y eso se suple con tecnología que permite, por ejemplo, que los socios autogestionen sus planes de entrenamiento a través de apps"."La idea es dar un servicio de primer nivel a un costo muy bajo, y para ello nos apoyamos en la tecnología", dice por su parte Guido Miguez, de On Fit, y agrega: "En nuestras sedes, todo lo que sea ingreso y controles está muy mecanizado, a través de molinetes y tarjetas de proximidad; no tenemos bares dentro de los gimnasios, sino máquinas expendedoras, y para actividades como spinning ofrecemos clases virtuales, en espacios montados dentro de las salas de musculación, en las que si no hay una clase en curso vos podés programar el circuito que querés. Es cierto que hay cosas que no tenemos, como pileta, pero en lo que tenemos contamos con el mejor equipamiento"."En todo el tiempo que fui socio de una de las grandes cadenas de gimnasios jamás usé la pileta, así como tampoco usé muchas otras cosas que ofrecía. On Fit hoy me da lo mismo que yo hacía y con un valor muchísimo menor", dice Hernán Quercini, que asiste 5 veces a la semana para hacer una rutina de dos horas que incluye spinning, remo, musculación y elongación. Para Hernán, habitué de las rutinas de entrenamiento, la menor presencia de profesores en la sala (menor, pero no ausencia) no significa una desventaja. "Para mí lo importante es poder adaptar mi rutina a mis horarios, y eso es una ganancia", asegura.El modelo de gimnasio low cost, que tiene como uno de sus principales puntos de apoyo el self service, ha sido incluso adoptado por Megatlon, para su cadena Fiter, de próximo lanzamiento. "Fiter viene a ocupar y liderar un nuevo segmento que es tendencia mundial e implica una estructura diferente a lo tradicional, mucho más simple, inclusivo y que tiene a la autogestión como eje", afirma Raúl Wainraich, director comercial de Megatlon. "El socio de Fiter va a interactuar mucho con la tecnología desde que se asocia, va a poder autogestionar su entrenamiento y su estadía en el gimnasio a través de terminales digitales, lockers electrónicos, vending machines, etcétera. Es un usuario más autónomo".Pero incluso en su cadena madre, Megatlon ha incorporado el uso de apps, con un enfoque de autoservicio. "La app Mi Plan Megatlon ya tiene más de 30 mil planes de entrenamiento activos. Es una aplicación que potencia la experiencia del socio en la sala de musculación a través de la digitalización de los planes de entrenamiento. Por su parte, el profesor, en su sesión de la app, hace seguimiento de los socios y las fechas de vencimiento de los planes de entrenamiento. De esta manera, las renovaciones de los planes se dan en tiempo y forma. Esto facilita el alcance de objetivos de entrenamiento", dice Wainraich, y agrega: "Actualmente estamos trabajando en un relanzamiento de nuestra app, que ofrecerá más opciones e información, tips, reserva de clases, etcétera. Estamos entusiasmados".Alejandro Anderlic, de 49 años, es director de Asuntos Corporativos de Microsoft, y usuario de la app: "Lo veo como un muy buen complemento del servicio personalizado que me da Megatlon -dice-. Habiendo tantas apps disponibles para hacer ejercicio solo, prefiero conocer a mi profesor en el mundo real y que armemos juntos el plan a base de mis objetivos y necesidades a lo largo del tiempo. Creo que es una combinación ideal de los mundos real y virtual en tiempos de la cuarta revolución industrial".Apps a medidaLa app de Megatlon es una versión customizada de MyGym, aplicación que en la actualidad cuenta con más de 65.000 usuarios en gimnasios de la Argentina y de Uruguay. "My Gym surge de la necesidad de fidelizar los socios de los gimnasios y, a su vez, darle un apoyo a los profesores para gestionar los planes de entrenamiento, que hasta hace poco se hacía con una fichita en papel y que aún en muchos gimnasios hacen con una fichita", cuenta Marcelo Derazenski, responsable de marketing de MyGym."Las fichas terminan guardadas en un cajón y nadie las revisa, la gente se olvida o, por el contrario, a veces alguien las desordena y el socio pierde tiempo buscando la suya. Con la app, en cambio, cada uno tiene su rutina y su historial consolidado en un solo lugar, y eso es algo muy valorado por el usuario".
