¿Inteligencia emocional en escuelas? Por qué educar sobre cómo nos sentimos
El psicólogo Lucas Malaisi impulsa desde hace una década un proyecto de ley nacional de educación emocional. Por qué, para él, es urgente aprender a reconocer nuestras emociones.
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"La inteligencia emocional es aprendida en un 99%, y esto es muy bueno, porque no depende de lo genético o heredado y se puede moldear", dice el psicólogo Lucas Malaisi, presidente de la Fundación Educación Emocional e impulsor del proyecto de ley nacional de educación emocional, a Entremujeres Clarín. Desde hace años lucha para que las escuelas incorporen la educación emocional, que define como una estrategia educativa de promoción de la salud para mejorar la calidad de vida de las personas. "Buscamos que aquellos chicos que vengan con un bagaje genético de impulsividad, depresión, angustia o fobias, puedan gestionarlo con habilidades emocionales y autoconocimiento".Para el autor del reciente libro Modo Creativo. Educación emocional de jóvenes y adultos (Paidós), "la educación emocional tiene un doble objetivo: mejorar la calidad de vida de las personas y disminuir las conductas sintomáticas. Hoy a nivel nacional y global estamos padeciendo un analfabetismo emocional: que las personas no gestionen sus emociones da como resultado conductas sintomáticas, como el consumo de drogas, la delincuencia o el culto de la imagen -con bulimia y anorexia-. Todos estos fenómenos tienen un común denominador: una mala gestión de las emociones. Entonces, es imperioso implementar educación emocional como una estrategia más de prevención de la enfermedad, de promoción de la salud". Sin embargo, reconoce que no es fácil que los gobiernos inviertan recursos y esfuerzos en esto, ya que sus resultados se ven a mediano y largo plazo: "No es útil para hacer demagogia, atenta contra el mercado de la enfermedad -al que le sirve que haya gente enferma- y el consumismo, y no es comprendido (tenemos muchos detractores que no entienden de qué se tratan las técnicas, y se manejan en un nivel de mitos o prejuicios)".En el año 2009 Malaisi escribió un proyecto de ley de educación emocional, que presentó reiteradas veces en las legislaturas de numerosas provincias (por ejemplo, tres veces en San Juan), aunque en la mayoría perdió el estado parlamentario (vence cada dos años). La propuesta llegó, además, a otros países, como Uruguay,Emociones, pensamientos y atención: claves para reeducar el cerebroPero el 10 de noviembre de 2016 el recorrido celebró un triunfo, cuando la ley fue aprobada en la provincia de Corrientes, y al año siguiente Misiones hizo lo propio. Así, para celebrar la primera aprobación de la ley, se estableció el 10 de noviembre como el "día de la educación emocional": "Así como tenés el día de los enamorados o el día de la felicidad, el 10 de noviembre institucionalizamos que las personas expresen todas las emociones de manera asertiva, puedan decir que les molesta o cómo les gustaría ser tratados", dice el autor.- Diría que en mi libro Modo creativo demuestro científicamente cómo un chico que no gestiona sus emociones o que queda secuestrado por una emoción displacentera como tristeza, angustia, enojo, miedo, enojo, vergüenza, etc. no puede aprender o desplegar su inteligencia, con un bajo rendimiento académico. Muchos están preocupados por lo pedagógico o lo académico, mientras que lo emocional es fundamental. Hay una investigación que dice que el 80% del éxito que tenemos en la vida depende de las habilidades emocionales, y no de lo técnico, por lo tanto, es importantísimo invertir esfuerzos en eso.- El vínculo entre educación emocional y mindfulness es muy grande, porque la educación emocional incluye estrategias muy simples de mindfulness, donde los chicos tienen que regular la respiración como una estrategia fundamental para autorregular emociones. También la meditación es clave para conectarse con el momento presente; está científicamente comprobado que hace que se disipen estados emocionales. También hay una moda, y soy el primero que dice que trabajar esto científicamente.
