La sologamia: ¿casarse con una misma o seguir soltera?
Es una práctica que dice basarse en el amor propio y cientos de personas alrededor del mundo lo están haciendo. Una reflexión de la humorista Sole Castro Virasoro.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/249/0000249722.jpg)
En principio suena bien la sologamia. Nadie podría oponerse a un movimiento que impulsa a quererse a sí mismo y sentirse bien con la vida sin necesidad de una pareja. Parece una tendencia millennial, esa generación que no se puede relacionar bien con los demás porque está hiper conectada. La sologamia es una opción que empieza a ser atractiva para muchas mujeres y hombres que están marcando una posición: no necesito una pareja, soy feliz así, con mi amor propio. Luego vendrá la boda, el baile, las fotos, gran derroche vital de los sológamos.Los seguidores de esta práctica conocida en los últimos años como sologamia aseguran que su cultura reivindica que se puede estar bien sin medias naranjas. Abrazan la genial idea de que somos seres ya completos, que no necesitamos del amor romántico. ¿Pero no es casarse con una misma una vuelta al romanticismo rosa? ¿Por qué tenemos que estar todos casados? ¿Tan mal está estar solteros? Pareciera que hay una necesidad de etiquetarnos y ponernos un anillo en el dedo que nos marca como ganado en un mar de gente desposada. De esta manera no hay forma de existir fuera del sistema impuesto. Me niego. Creo que, como "Che Guevaras", nuestra revolución debería ser abrazar la soltería (cuando sucede) y no ser la "opción B" dentro del matrimonio.Como ya se imaginan, no lo haría. Para empezar, no soy una persona tan genial y muchas veces, si pudiera, me pediría el divorcio. Pero estoy inevitablemente atada a mi persona hasta que la muerte nos separe y convivo lo mejor que puedo con lo que tengo. Dirán que no me quiero a mí misma lo suficiente y les respondo que me quiero tanto como para serme completamente honesta.Costumbres extranjerasEso de gastarse un montón de plata en una fiesta de casamiento para leerte a vos misma los votos frente a un espejo sostenido por una ¿madrina de boda?, de lanzar un ramo para unir a otra al "club de los sológamos", es de gente que no tiene preocupaciones. Son experiencias foráneas que nada tienen que ver con nuestra realidad, donde hacemos malabares para pagar los servicios mínimos.
